30 de agosto de 2008

Lo Que Va de Cuba a Singapur

por Roberto Brenes
Publicado originalmente en AIPENET.COM


En 1959 los jóvenes abogados Fidel Castro y Lee Kwan Yew accedieron al poder en, respectivamente, Cuba y Singapur, dos naciones tropicales. Ambos eran nacionalistas radicales y de izquierdas, y ambos se aferraron autocrática y dictatorialmente a la poltrona.

No busquen más semejanzas. Cincuenta años más tarde, Singapur y Cuba son países muy distintos como consecuencia de la muy diferente visión de sus autócratas.

Singapur, que en 1959 no era más que un subdesarrollado islote, es hoy una de las naciones más desarrolladas del planeta. Cuba, que entonces era uno de los países más prósperos de las Américas, está sumida en la miseria.

Cuba tiene 110.000 km cuadrados , tierras fértiles y 12 millones de habitantes, mientras Singapur posee menos de 700 km cuadrados de arena y manglares y 4,5 millones. Ahora bien, el PIB de ésta (51.1 millardos de dólares) es más de cuatro veces superior al cubano (222,1), y el ingreso per cápita de ese país asiático (48.900 dólares) es diez veces más alto que el del americano (4.500).

Singapur consume 35,9 millardos de kWh de electricidad cada año y 800.000 barriles de petróleo al día, tiene dos millones de teléfonos fijos (1 por cada 2,5 habitantes) y casi 5 millones de celulares. Los datos correspondientes para Cuba son los siguientes: 16,4 millardos kWh al año, 150.000 mil barriles diarios de petróleo, 972.000 teléfonos fijos (1 por cada 12 habitantes) y 152.700 celulares (1 por cada 800 habitantes).

Los indicadores sociales de los que Cuba tanto se jacta para justificar la revolución comunista son igualmente deprimentes. Mientras que en 2007 su tasa de natalidad era de 6.04 por 1.000 y su esperanza de vida de 77 años, Singapur ofrecía un 2.3 por 1.000 en el primer rubro y 82 años en el segundo. La isla americana supera a la asiática en alfabetización (99.8% vs. 92.5%), pero los grados de escolaridad y preparación universitaria son notablemente superiores en la segunda.

¿Cuál de ellas está mejor equipada para el futuro? Aparte de las notorias diferencias económicas y de calidad de vida, Singapur es un país globalizado, inserto en la comunidad de naciones, con reservas monetarias de 157 millardos de dólares (35.000 dólares por habitante) y una deuda externa de apenas el 15% del PIB, mientras que Cuba cuenta con unas reservas de 4.500 millones de dólares (375 dólares por habitante) y una deuda pública del 37,2 % del PIB.

¿Por qué este par de naciones, que iniciaron su revolución nacionalista con líderes de similar extracción social e ideológica, con visiones políticas parecidas, y que no tuvieron que rendir cuentas a electores ni respetar las libertades individuales, acabaron siendo tan diferentes? No hay una respuesta simple, pero mientras Lee utilizó todo su poder para introducir mejoras en lo material, Fidel se sirvió de lo material para consolidar su poder político; mientras Lee buscó la apertura, las alianzas y la inversión local y extranjera, ofreciendo ventajas y garantías a los inversores, Fidel hizo todo lo contrario; mientras Lee jamás desdeñó ni eliminó el sistema judicial, Fidel nunca se molestó en dar a Cuba siquiera una apariencia de república dotada de separación de poderes.

Lee abandonó el trono en 1990. Hoy gobiernan sus hijos y parientes, que no han hecho sino profundizar en el exitoso modelo de apertura que heredaron. La autocracia va perdiendo terreno en Singapur, y a Lee se le considera un paladín de la globalización y el capitalismo.

Fidel Castro acaba de dejar el poder porque así se lo ha exigido el cuerpo, pero se aferra a una sucesión familiar con todos los vicios de su fracasado modelo. La historia no lo absolverá, sino que lo absorberá.

¿La Religión de la Paz?

por Guillermo Elizalde Monroset
Publicado originalmente en Libertad Digital


Cuando cayeron las Torres Gemelas, Robert Spencer decidió escribir Islam unveiled (2002), una obra de referencia sobre la religión en cuyo nombre humeaba el cráter de Manhattan. Después vino Inside Islam (2003), una sencilla pero completa guía del islam para católicos escrita por Spencer y el converso Daniel Alí. David Horowitz, uno de los pocos francotiradores de la comunicación que se atreve con Hollywood, encargó a Spencer que divulgara las actividades globales del yihadismo desde la página Jihad Watch.

Hoy, Spencer es uno de los mejores especialistas en el islam radical. Su nombre se cita con desprecio tanto entre el profesorado progresista de EEUU como en videos de Al Qaeda, y alguno de sus libros ha sido prohibido en países musulmanes como Pakistán. En España se le conoce por su Guía políticamente incorrecta del islam.

Muchos creen que la última guerra de Irak fue una guerra de religión provocada por el fundamentalismo cristiano de Bush, como respuesta a la agresión islámica de Ben Laden. Esta idea campa hoy a diestra y a siniestra, y viene a significar que el cristianismo representa para la paz una amenaza tan o más peligrosa que el islam. La religión, en general, sería el verdadero problema del mundo. De este pensamiento dimanan el "nuevo ateísmo" liderado por Richard Dawkins, la progresista alianza de civilizaciones y el redivivo secularismo decimonónico que perpetra sus quimicefas en España. Y también "aunque en sentido contrario" Religion of peace?, el último libro de Spencer, y el primero que en estos tiempos defiende sin complejos la superior valía del cristianismo sobre el islam.

Según Spencer, la guerra contra el terror yihadista es un conflicto ideológico que Occidente no puede ganar mientras acepte el relativismo, una ideología que conduce al desprecio de lo propio, la vergüenza cultural, la desestima moral y el autoodio. En este sentido, la tolerancia multicultural impone el menosprecio del cristianismo para igualarlo al islam. Religion of peace?, en cambio, sostiene que la equivalencia moral de ambas religiones es muy discutible, especialmente cuando se analiza el valor atribuido a la violencia en cada una de ellas.

Para Spencer, el cristianismo es una religión de paz, mientras que la violencia es inherente al islam. Eso no significa que todos los musulmanes sean violentos, sino que la religión islámica permite sostener vías de acción violenta que repugnarían al cristianismo. Ahí están, por ejemplo, las cuestiones del martirio homicida, la apostasía penada con la muerte, la ley del talión, la yihad ofensiva, la esclavitud, la violencia contra la mujer o el antisemitismo.

El autor no es sistemático, pero apunta cuatro razones por las que la violencia es más predominante y difícil de erradicar en el islam de lo que lo ha sido jamás en el cristianismo. Por un lado está el carácter ejemplar de Mahoma, un general que conquistó territorios, organizó batallas, asesinó enemigos, tomó esclavos y rapiñó botines. Por otro, la consideración del Corán como libro "descendido", dictado literalmente por Dios, dificulta una interpretación espiritual de las suras más violentas. Desde otra perspectiva, la tendencia totalitaria intrínseca al islam hace casi impracticable la separación entre el poder civil y el religioso, con la consiguiente confusión legal e institucional en la administración de la violencia. Finalmente, tampoco favorece la paz una antropología que divide el mundo en la Casa del Islam y la Casa de la Guerra, y que mediante la dhimmitud rebaja la dignidad humana de los no musulmanes en tierras islámicas. No sorprende que Spencer invite a los líderes islámicos a revisar la jurisprudencia y la enseñanza islámicas tradicionales, si de verdad desean acabar con el yihadismo.

¿Por qué, entonces, la manía occidental de rebajar el valor moral del cristianismo frente al islam? Uno de los mayores aciertos de Spencer reside en que ha señalado que la tradición promusulmana y anticristiana de Occidente se remonta al iluminismo del siglo XVIII. El historiador anticlerical Edward Gibbon habría esparcido la idea del islam como religión racional, libre de odiosos sacerdotes y predicada por un Mahoma convertido en legislador sabio y tolerante. Desde entonces, el socialismo utilizaría periódicamente el islam como arma contra la Iglesia. Esta misma idea de Gibbon y Voltaire, pasada por el filtro nietzscheano, se la escucharía Albert Speer a Hitler:

Ha sido una desgracia tener la religión equivocada. La religión mahometana habría sido mucho más compatible con nosotros que el cristianismo. Si Carlos Martel no hubiera vencido en Poitiers, con toda seguridad habríamos sido convertidos al mahometismo, ese culto que glorifica el heroísmo y sólo abre el séptimo cielo al guerrero audaz. Entonces las razas germánicas habrían conquistado el mundo. Sólo el cristianismo nos impidió hacerlo.

El multiculturalismo actual sería un ejemplo más de esta veta ideológica, como demuestran los mitos progresistas que rebajan la componente violenta del mahometismo. Por ejemplo, la creencia de que el islam es una religión pacífica "secuestrada" por un puñado de radicales. ¿Por qué entonces los musulmanes se exasperan contra las viñetas danesas o el discurso de Benedicto XVI en Ratisbona, y no contra Ben Laden "a quien apoya el 25% de los jordanos y el 61% de los nigerianos", por el supuesto secuestro de la fe islámica?

Otro mito: el yihadismo pretende sustituir la ley secular por la sharia del mismo modo que la conspiración teocón persigue instaurar la teocracia en EEUU. Sin embargo, ¿qué secta cristiana en el mundo pretende que la Biblia rija la vida social, o comete actos violentos amparándose en citas evangélicas? ¿No oculta esta equivalencia el intento progresista de prohibir la simple participación cristiana en la vida pública?

Religion of peace? no es sólo un documentadísimo análisis del papel que la violencia desempeña en el islam, sino un atrevido careo entre islam y cristianismo que invita a asumir con confianza las raíces cristianas de la civilización occidental. Según Spencer, ésta es la condición previa para afrontar con éxito la amenaza yihadista de las próximas décadas. Sin ella será imposible la necesaria alianza de todos aquellos que, creyentes o ateos, defienden la libertad y los derechos humanos frente al violento supremacismo islámico. Sobre todo en esta hora, cuando el progresismo anticristiano ha abandonado su papel de cicerone del islam y se ha convertido en su donjulián.

El Amigo de Ho-Chi-Minn

Alberto San Juan, representando a un babeante gilipollaspor Víctor Gago
Publicado originalmente en Libertad Digital


Sonriente y con pedigrí stalinista Alberto San Juan hace gala de su fidelidad al Estado en la entrega de los premios Goya. Le falta la baba de felicidad cayendo por el costado de la boca.

Arrecian las manifestaciones de hostigamiento al PP por la guerra de Irak. En mayo de ese año, se celebran elecciones autonómicas en las que el PP mantiene, prácticamente intacto, su poder regional y local, a pesar de la feroz presión de la izquierda jaleada por el gremio de actores, cineastas y significados periodistas. La escritora, corresponsal de guerra y columnista de El País Maruja Torres expresa su rabia por el mal resultado del PSOE, calificando como "hijos de p***" a los electores del PP. En ese contexto de odio desatado al partido que representa a casi diez millones de españoles, se celebra la gala de los Premios Goya en la que muchos de los premiados y sus presentadores, Willy Toledo y Alberto San Juan, lucen chapas con el lema No a la Guerra y lanzan lemas demagógicos contra el Gobierno de José María Aznar. Días después de la ceremonia, y en plena polémica por la politización de la gala, El Mundo invita a San Juan a un encuentro con los lectores de la edición digital del periódico.

Uno de los usuarios le pregunta:

¿No resulta un poco hipócrita decir No a la guerra sólo cuando la hace EEUU, y callar ante Francia y Costa de Marfil o las amenazas de Corea? ¿No resulta hipócrita decir No a la guerra con una camiseta del genocida Ho Chi Minh como hizo su compañero Guillermo Toledo?

La respuesta de Alberto San Juan es:

"Si alguien está verdaderamente en contra de la guerra, está en contra de cualquier guerra. La cuestión es que nuestro gobierno parece impaciente porque España participe en la inminente guerra contra Irak [como es sabido, España no participó en la segunda Guerra contra Irak, a diferencia de la primera, en 1991, a la que el Gobierno socialista presidido por Felipe González envió soldados de reemplazo], y eso supone que Usted y yo vamos a participar a través de nuestros impuestos en los asesinatos de las personas que mueran en esa guerra. Mi compañero Guillermo efectivamente llevaba una camiseta con el rostro de un hombre que, entre otras cosas, luchó por la libertad de un pueblo".


La cita viene este lunes al impagable blog Batiburrillo, cofre de tanta memoria de verdad de la buena, no de la otra.
Victimas civiles de la masacre comunista del Tet ordenada por Minn y admirada por los actores chivatos del Partido
Así es. El actor que acaba de pedir este domingo, en la última gala de los Goya, que "disuelvan esa cosa llamada Conferencia Episcopal" porque no le gustan sus críticas al Gobierno, porque le desagrada la cara de Monseñor Cañizares o simplemente porque le peta y es más chulo que un ocho, cree que Ho Chi Minh es un héroe de la libertad. Coherente. Los actores viven demasiadas vidas prestadas como para acabar falseando también la suya. Necesitan puntos de anclaje claros. En este caso, defender el totalitarismo a tiempo completo ayuda a recordar quién se es. A no perder el norte.

Estar al lado de Ho Chi Min y pedir la disolución de la Conferencia Episcopal son marcas fáciles de seguir. Más fáciles que el método Stanivslasky. Un sencillo procedimiento mnemotécnico, la rueda del gamster en el laboratorio conductista, una bosta de vaca. Cosas que te llevan a recordar lo básico. Miserias que te conducen de vuelta al hogar servil y mezquino. Un actor sincero piensa en Ho Chi Minh, y lo primero que le viene a la cabeza son ganas de disolver obispos.

Teniendo esto claro, puedes interpretar cualquier basura que te echen.

Los Anglicanos Regresan a Roma

por Pablo J. Ginés

Hasta 400.000 anglicanos descontentos con Canterbury piden "unión plena" con Roma. La Comunión Tradicional Anglicana, con cientos de parroquias en todo el mundo, podría "volver a Roma" en bloque. Pero, ¿bajo qué fórmula?

Mujeres sacerdote, caos doctrinal, obispos activistas homosexuales, ideología de género, desprecio a la liturgia... muchos anglicanos se cansaron del desorden en la Comunión Anglicana y organizaron sus propias congregaciones desligados de Canterbury. Una de estas es la Comunión Tradicional Anglicana (Traditional Anglican Communion en inglés). Y tras unos años, han escrito una carta a Roma "buscando la unión plena, corporativa, sacramental". ¿Qué dirá Benedicto XVI?

La Comunión Tradicionalista Anglicana ha difundido el siguiente comunicado en la prensa y en su web:

"El colegio de obispos de las Comunión Tradicional Anglicana, se reunió en Sesión Plenaria en Portsmouth, Inglaterra, en la primera semana de octubre 2007. Los obispos y vicarios generales unánimemente acordaron el texto de una carta a la Sede de Roma buscando la unión plena, corporativa, sacramental. La carta fue firmada solemnemente por todo el colegio, y confiada al Primado y a dos obispos elegidos por el colegio para que se presente en la Santa Sede. La carta fue cordialmente recibida en la Congregación para la Doctrina de la Fe. El Primado de la Comunión Tradicionalista Anglicana ha acordado que ningún miembro del colegio concederá entrevistas hasta que la Santa Sede haya considerado la carta y haya respondido."


El primado al que se refiere el texto es John Hepworth, australiano, arzobispo de la Iglesia Católica Anglicana de Australia, una denominación anglicana sin comunión con la sede de Canterbury. En Australia sólo cuenta con 25 parroquias. Pero como primado de la Comunión Tradicionalista Anglicana, al acudir a Roma con la carta que pide la unión plena, tiene en sus manos el destino espiritual de 400.000 fieles anglicanos tradicionales en todo el mundo. Ahora la pelota está en en el tejado de la Santa Sede... que puede tomarse su tiempo. Quizá bastante tiempo.

¿Qué es la Traditional Anglican Communion?

Se trata de un conjunto de iglesias de tradición anglicana que rechazaron pertenecer a la Comunión Anglicana por diversas causas de tipo doctrinal, pero sobre todo a partir de la ordenación de mujeres, primero como sacerdotisas y luego, más grave por razones organizativas, como obispas. Un fiel que siga la tradición apostólica puede evitar ir al servicio religiosa de una sacerdotisa, pero... ¿cómo sabe si tal o cual sacerdote ha sido "ordenado" por una "obispa" y si por lo tanto son verdaderos y eficaces los sacramentos que imparte?

La Traditional Anglican Communion dice sumar unos 400.000 fieles. Si se integrasen en bloque en la plena comunión con Roma, sería el mayor "retorno a casa" de protestantes desde la aparición del protestantismo en el s.XVI. Las iglesias integradas en esta "comunión" son:

The Anglican Church in America
95 parroquias, 4 diócesis en EEUU, 1 diócesis en Puerto Rico, 1 diócesis en Nicaragua-América Central
The Anglican Catholic Church of Canada
43 parroquias en Canadá
The Anglican Church in Southern Africa - Traditional Rite
31 parroquias y 21 misiones en Sudáfrica
The Anglican Catholic Church of Australia
25 parroquias en Australia, 1 en Nueva Zelanda, 4 obispos
The Traditional Anglican Church (England)
22 parroquias en el Reino Unido
The Church of Torres Strait
16 parroquias en el Estrecho de Torres, entre Papúa, el norte de Australia y las islas de la zona; 3 obispos, 14 sacerdotes
The Church of Ireland - Traditional Rite
3 comunidades en 3 condados de Irlanda

y además otras dos iglesias en áfrica (The Church of Umzi Wase Tiyopia; The Continuing Anglican Church in Zambia) y tres iglesias en Asia (The Anglican Church of India; The Orthodox Church of Pakistan; The Nippon Kirisuto Sei Ko Kai -Japón-), cuyo número de parroquias implicado no se especifica en la web de la Traditional Anglican Communion, aunque en India y Africa pueden ser bastantes fieles..

La parábola del hijo pródigo, como la de la oveja perdida, enseña a los cristianos a alegrarse por la vuelta a casa de una sola oveja, de un sólo hijo. ¿Qué significaría para la Iglesia Católica la acogida y plena reunión de todas estas comunidades?

No se trata sólo de "400.000 feligreses", que ya es mucho. Es también una cantidad importante de clérigos y pastores con experiencia y fervor, comunidades ya probadas, tanto en la descristianizada Europa como en el Tercer Mundo, con impacto misionero, doctrina ortodoxa, devoción, ética pro-vida y pro-familia, amor a la Biblia y a la liturgia, y una dimensión multi-étnica y multi-cultural. Sin este perfil "robusto", se habrían quedado en Canterbury.

Pero más importante aún: al acudir a Roma se marca un camino a seguir para miles de otros cristianos de tradición anglicana, descontentos con la deriva anti-bíblica del anglicanismo "de género" y homosexualista.
Todos los caminos conducen a Roma: por ejemplo, estos tres

Hay tres vías por las que cientos de miles de anglicanos pueden ir pasando a la unión plena con la Sede de Pedro.

1—La vía de toda la vida: un cristiano anglicano (de cualquier rama) se cansa del caos doctrinal del anglicanismo y "vuelve a Roma". Acude a una parroquia católica y pasa por un cursillo de algún tipo (por lo general, en países anglófonos, la "iniciación católica para adultos"). Es un paso individual, a veces acompañado de la familia. Si es un sacerdote (casado o no) puede pedir que se le reconozcan (o se le confieran) las órdenes. Cada caso es un mundo. Hay un goteo constante de estos casos cada año.

2—Otra situación: que toda una denominación anglicana que sin embargo no está en la Comunión Anglicana pida la plena comunión con Roma. Es el caso que estamos viendo de la TAC: todo un bloque de iglesias anglicanas, que ya hace años que rompieron con Canterbury, piden comunión con Roma.

Hay muchas iglesias en esta situación de "anglicanismo sin Canterbury". En la web de AnglicansOnLine.org dan una lista que incluye, además de las de la Comunión Tradicionalista Anglicana, otras 60 iglesias anglicanas "sin comunión con Canterbury": ver . Sólo en EEUU-Canadá, las llamadas iglesias anglicanas "continuing" (ver aquí) sumarían más de 650 parroquias. Un buen trato de Roma a la petición de la Comunión Tradicionalista Anglicana podría atraer unas cuantas iglesias más en la misma situación.

3—Tercera posibilidad: que grupos enteros de anglicanos "aún en comunión con Canterbury" dejan la Comunión Anglicana y acuden a Roma. Son grupos anglocatólicos o anglicanos tradicionales que durante décadas han intentado que les dejasen un espacio en la Comunión Anglicana: que pudiesen tener sus propias jurisdicciones sin mujeres obispo, que les dejasen hacer las cosas "a su manera" en su parroquia, que se prohibiese la ordenación a militantes homosexuales, etc...

Son plataformas internacionales como Forward in Faith (www.forwardinfaith.com , 800 parroquias en todo el mundo, según sus cifras del 2005). Mirarán a Roma más o menos según el margen de maniobra que el anglicanismo liberal (como "Affirming Catholicism", grupo que pese a presentarse como anglocatólicos es pro-mujeres obispo y pro-obispos homosexualistas) les permitan.

En el 2005 se calculaba que había 4,2 millones de católicos en Inglaterra y Gales, frente a 25 millones de bautizados anglicanos (de los cuales sólo 1,7 acuden a los servicios dominicales anglicanos). Pero ha habido una oleada inmigratoria en los dos últimos años fortísima. El vicario para los católicos polacos dijo a The Times que calculaba que había unos 600.000 polacos—católicos, claro—en el Reino Unido, la mitad recién llegados. La inmigración está cambiando el mapa religioso del país.

Hay además un goteo de conversos del anglicanismo al catolicismo desde que se empezó a ordenar mujeres: Graham Leonard, antiguo obispo anglicano de Londres, se convirtió al catolicismo con su esposa en 1995. Conversos recientes son también los ex-ministros británicos tories John Gummer y Ann Widdecombe. Hace apenas unas semanas era recibida en la Iglesia católica Anita Henderson, esposa del obispo anglicano-irlandés de Tuam-Killala.

Una posibilidad: el "uso anglicano" de la Iglesia Católica

A finales de 1970 un grupo de clérigos episcopalianos (anglicanos de EEUU) pidieron ser admitidos como sacerdotes católicos por el Papa Pablo VI. Pero estaban casados y tenían hijos. No hubo respuesta hasta 1980, con Juan Pablo II: se establecía un procedimiento por el que clérigos episcopalianos casados, con familia, podían ser ordenados como sacerdotes católicos. Desde 1983, unos 75 antiguos clérigos episcopalianos casados se han ordenado como sacerdotes católicos en EEUU.

En el Reino Unido, desde 1990 son unos 600 los clérigos anglicanos que han sido ordenados como sacerdotes católicos, de los cuales 150 eran casados, según un artículo de Dwight Longenecker (foto) en CrisisMagazine (él mismo es un padre de familia, antiguo ministro anglicano y hoy sacerdote católico).

La Iglesia católica no admite que el orden sacerdotal que ha recibido un clérigo anglicano/episcopaliano sea verdadero orden sacerdotal. No tiene constancia, al menos. Pero su entrenamiento y experiencia como clérigos anglicanos/episcopalianos es tan cercano al catolicismo que resultan candidatos muy aceptables para ser ordenados sacerdotes católicos.

En EEUU, desde 1980, rige la "Provisión Pastoral" de Juan Pablo II que estableció el "uso anglicano" dentro de la Iglesia Católica de rito latino. Sólo 7 parroquias en EEUU lo usan: por lo general, son comunidades que se pasaron del anglicanismo al catolicismo y se les permitió seguir usando la liturgia al estilo anglicano antiguo: la Misa la oficia el sacerdote mirando al altar, se comulga de rodillas, y en general es como una misa del siglo XVI... pero en inglés, no en latín.

El último caso fue el de la Sociedad de Santo Tomás Moro en Scranton, Pennsylvania: 20 familias episcopalianas que se hicieron católicas, su pastor episcopaliano se ordenó sacerdote católico (el padre Eric Bergman) y hacen la misa en "uso anglicano" en la parroquia católica de Santa Clara.

En noviembre de 2006, el arzobispo Myers (como delegado de los obispos católicos norteamericanos) y la Anglican Use Society (que quiere fomentar el "uso anglicano") se reunieron y hablaron de las posibilidades de potenciar este uso. Por un lado, habría que ayudar al clero episcopaliano que quiere hacerse católico, un clero que muchas veces es casado y con hijos... y eso requiere dinero. Por otro lado, se pide que el clero llegado del episcopalianismo pueda ser ordenado por "uso anglicano" incluso si no viene acompañado de un "pack" de feligreses anglicanos, conversos, con él.

Porque la Anglican Use Society espera que los feligreses vayan llegando. Y los sacerdotes, también. Muchos anglicanos y episcopalianos que miran a Roma huyen del liberalismo moral, de la mala liturgia, del feísmo... buscan belleza, y la ven en el lujoso "uso anglicano", más que en la misa "moderna" post-Vaticano II. Se sentirían más a gusto si se les mantiene la liturgia anglicana cuando "vuelvan a Roma".

¿Qué pasará con todas estas parroquias de la Comunión Tradicionalista Anglicana que piden comunión con Roma ahora? ¿Se les pedirá que abandonen su/s liturgia/s anglicana/s? ¿No se podría adaptar para ellas en Australia, India, Sudáfrica, etc... la misma provisión que rige para el uso anglicano en EEUU?

Con más de 60 denominaciones anglicanas desligadas de Canterbury, y con cientos de parroquias que estén ligadas a Canterbury pero cada vez lo lamentan más, el Uso Anglicano es una opción de puente.

Benedicto XVI y el Vaticano han demostrado ser capaces de negociar con grupos tradicionalistas católicos que han vuelto a la unión con la Sede de Pedro. Probablemente veremos en los próximos años como muchas comunidades anglicanas encuentran su lugar en la Iglesia Católica.

Y tras ellas, vale la pena mirar al resto del mundo protestante. Muchos evangélicos pro-vida y pro-familia hace años que ven a Roma como un aliado, no un enemigo. También hay un puente ecuménico importante en mundos como la experiencia carismática católica y protestante, y en iniciativas de evangelización conjunta, o de trabajo social contra la pobreza. A medida que la incertidumbre teológica divide a los protestantes en liberales y conservadores, en un cristianismo fraccionado Roma aparecerá cada vez más como la apuesta más clara al deseo de Jesús: "Padre, que sean uno".

Musulmanes en la Tierra de los Libres

por Amnon Rubinstein

Allí donde hay comunidades musulmanas hay problemas, fricciones, exigencias de tipo nacional o religioso, terror. ¿Verdad que sí? Pues no. Echemos un vistazo a lo que pasa en los Estados Unidos.

Mientras los países europeos debaten la manera de abordar el emergente fundamentalismo entre las comunidades de inmigrantes musulmanes, así como el peligro que para su seguridad nacional y su cultura representan aquellos que pretenden ser considerados oficialmente una comunidad aparte, en EEUU reina la calma y los cerca de un millón de musulmanes que viven allí lo hacen en paz.
Amnon Rubinstein

Mientras en Europa las acciones terroristas las emprenden musulmanes locales, los autores materiales del ataque contra el World Trade Center no contaron con la ayuda de un solo musulmán americano.

En Europa, y también en Canadá, se escuchan voces estridentes que reclaman la instauración de la sharia. En EEUU no. Tampoco se han escuchado por allí demandas en pro de la oficialidad de la lengua árabe. Por lo demás, y a diferencia de lo que ocurre en el Viejo Continente, en EEUU las figuras prominentes de la comunidad musulmana condenan públicamente el terror islamista y proclaman orgullosos su lealtad a su nueva patria.

Una encuesta llevada a cabo por el Consejo de Relaciones Islamo-Americanas (CAIR) en el año 2006 entre el electorado musulmán reveló que el 84% abogaba por que los musulmanes resaltaran los valores que comparten con los cristianos y los judíos, y que el 76% afirmaba que los musulmanes rezan al mismo Dios que los cristianos y los judíos. El 89% de los encuestados declaró votar con regularidad, el 86% celebrar el Cuatro de Julio y el 64% izar la bandera nacional. Nada parecido puede encontrarse en las encuestas que se realizan en Europa.

¿Cómo explicar este contraste tan pronunciado? Sí, el porcentaje de población musulmana es sensiblemente inferior en EEUU que en Europa, pero esto por sí sólo no sirve de explicación.

He aquí cinco diferencias fundamentales entre Europa y EEUU que sí nos pueden servir:

1. Estados Unidos ha sido siempre tierra de inmigración, de ahí que tenga una vasta experiencia en lo relacionado con la absorción de inmigrantes de distintas culturas. En Europa, en cambio, el fenómeno de la inmigración es relativamente nuevo. Por otra parte, EEUU es más selectivo que el Viejo Continente a la hora de elegir qué inmigrantes pueden acceder a su territorio.

2. Estados Unidos mantiene una separación máxima, si no absoluta, entre la religión y el Estado. Así pues, no ha lugar a las demandas de los creyentes musulmanes. Sin embargo, en Europa la religión sigue siendo muy influyente, incluso en los Estados que carecen de una oficial con la excepción, quizá, de Francia, en lo relacionado con la educación y la vida pública.

3. Estados Unidos tiene una larguísima tradición de individualismo. Es el individuo quien se las ve con el Estado. Es el individuo el que jura lealtad a la bandera y a la Constitución. Allí, el individuo puede entablar un diálogo con el Estado sin tener que recurrir a intermediarios como los Consejos Musulmanes que se han creado en Francia y el Reino Unido.

4. Quien emigra a Estados Unidos sabe que su porvenir económico depende de sí mismo; que emigra a un país donde tendrá la oportunidad de enriquecerse y hacerse célebre. Por el contrario, a quien pone rumbo a Europa le motiva, en parte, la posibilidad de disfrutar de asistencia estatal. Sin embargo, cuando recibe los subsidios de turno comprueba que éstos no son suficientes para situarse en pie de igualdad con los naturales del país.

5. Tanto Estados Unidos como Europa reconocen el multiculturalismo. Pero mientras en EEUU eso conduce al reconocimiento de las distintas culturas, a la tolerancia y a la aplicación de medidas de discriminación positiva en los mundos de la educación y el trabajo, en el Viejo Continente, y especialmente en el Reino Unido, Holanda y Escandinavia, ha venido significando la atribución de derechos culturales colectivos que aíslan a los inmigrantes del resto de la población.

De un tiempo a esta parte los expertos y los líderes políticos europeos están prestando atención a la manera americana de absorber inmigrantes musulmanes.

En Israel la situación es, evidentemente, muy distinta, en gran medida como consecuencia del conflicto que mantiene con el mundo árabe y del antiisraelismo radical de la dirigencia del mismo. Pero el ejemplo americano es igualmente significativo. La cuestión más importante, también para nosotros, es saber si es posible que el mundo árabe se avenga a los valores democráticos modernos, que ponen el acento en las libertades individuales y remiten las cuestiones religiosas al ámbito privado.

El mundo democrático se erige sobre dos pilares: a) la consideración, de origen judío, de que todos los seres humanos han sido creados a imagen de Dios, y b) el fomento de la crítica del pensamiento predominante, que debemos a los griegos. A día de hoy, ni una sola sociedad árabe ha aceptado tales pilares. Es más, las sociedades árabes se mueven cada vez más hacia el extremismo opresor, hacia la erradicación de la libertad y de todo pensamiento independiente.

Albert Camus, ese judío originario del norte de Africa que combatió el colonialismo francés, exhibió en sus obras la repugnancia que sentía hacia la tendencia antimoderna presente en el mundo árabe-musulmán. En una entrevista con L'Express, Camus declaró: "Los árabes no tienen otra opción que aceptar los valores de Occidente". Si el autor de La peste siguiera entre nosotros, podría señalar como ejemplo a la comunidad árabe y musulmana de EEUU, pues muestra que, en las condiciones apropiadas, el individuo árabe-musulmán no difiere en absoluto del occidental en sus aspiraciones de vivir en democracia y con libertad.

Para terminar, y por volver a Israel, éste puede aprender dos cosas de America: la necesidad de que todos los inmigrantes y naturalizados presten juramento de lealtad a la nación que les acoge y la importacia de introducir reformas fundamentales en la economía, para que todo árabe-israelí pueda progresar económicamente y librarse del abrazo del oso de la burocracia.

Reino Unido, Territorio Católico


por Rubén Lucía
Publicado originalmente en La Razón de Madrid
Un informe de Christian Research señala que actualmente el número de católicos que acuden a la iglesia cada domingo en Reino Unido es mayor que el de anglicanos


Tony Blair es el último personaje famoso que ha decidido convertirse al catolicismo en las islas británicas.

En Reino Unido no se hablaba ayer de otra cosa. Toda la Prensa se hizo eco de la noticia del día: la conversión al catolicismo del ex primer ministro británico Tony Blair. Una noticia, que, a pesar de ser esperada desde hace meses, no dejó de ser una sorpresa para la sociedad británica y no pasó desapercibida para nadie. Pero Blair no ha sido el primero ni será el último fiel de la Iglesia anglicana en cambiar de fe y pasarse al catolicismo. Así, algunos personajes ilustres como los escritores Ernest Hemingway, Evelyn Waugh o Graham Greene o el actor norteamericano Gary Cooper son algunos ejemplos de anglicanos reconvertidos al catolicismo. Otros son católicos por tradición como el grupo de música "The Corrs" o los padres de Madeleine, Gerry y Kate McCann.

Según datos del año 2006 publicados por la organización "Christian Research", el número de católicos que acuden a las iglesias en Reino Unido es mayor que el de anglicanos. Así, los más de 861.000 católicos que acuden cada domingo a misa superan, por poco, a los 852.500 anglicanos que también lo hacen. El caso anglicano es muy preocupante, ya que, según este estudio, en los últimos cuarenta años, en las islas británicas el número de fieles practicantes se ha reducido casi a la mitad. Los expertos apuntan a que una de las causas principales de esta situación, extraña en un país marcadamente anglicano desde que el rey Enrique VIII fundase esta religión en 1534, puede ser la gran cantidad de inmigrantes procedentes del este de Europa que han recibido las islas británicas en los últimos años.

Peter Brierley, ex Director Ejecutivo de "Christian Research", apunta en esta dirección al afirmar que "una razón importante que explica el crecimiento [de católicos] es el gran número de inmigrantes que proceden de países predominantemente católicos, especialmente Polonia". "Hay un número sustancial de inmigrantes polacos en Inglaterra y el 85% de ellos son católicos, lo que ha provocado un aumento del número de seguidores de esta fe", afirmó.

Así, el ex "premier" no se sentirá solo cuando acuda a la pequeña iglesia situada en Buckinghamshire, y que ha sido el escenario donde Blair tomó finalmente su decisión de cambiar de religión. Mucha culpa de dicha conversión la habrá tenido Timothy Russ, sacerdote de esta iglesia, quien, sin embargo, afirma: "Creo que él ya estaba en el camino correcto para unirse a la fe católica, incluso antes de venir aquí".

Dentro del catolicismo británico la noticia ha sido bien recibida. Catherine Pepinster, editora del semanario católico "The Tablet", expresó: "Cuando un primer ministro se convierte en católico, es un signo de que el catolicismo ha recuperado protagonismo en este país". Sin embargo, no todo han sido halagos para Blair. La ex ministra Ann Widdecombe -católica reconvertida- quiso recordar que durante su mandato el ex "premier" se mostró contrario a la enseñanza de la Iglesia y que por ello su conversión sugiere muchas preguntas.

El Crimen del Aborto

por el Dr. Antonio Aramouni
Publicado originalmente en La Nación de Buenos Aires


No existe en nuestra civilización, para creyentes o no, un derecho a matar, y menos uno que obligue al Estado o a los particulares a proveer los medios para ejercerlo. La ley natural universal, la Constitución, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos del Niño, el derecho positivo con jerarquía constitucional, la jurisprudencia, la doctrina y el fallo reciente de la Corte Suprema, que afirma que el derecho a la vida es el primero, reconocen que todo ser humano es tal desde su concepción. Nociones elementales de derecho son suficientes para aprehender estas claridades.

En ese mismo instante de la concepción hay un nuevo ser humano; lo confirma categóricamente la biología. Esgrimir una ley o argumentos antinatura encubre la pretensión de regular el procedimiento para eliminar la vida de un ser humano, sentenciando a muerte a la más inocente, pura e indefensa de las criaturas: el niño por nacer. Triste ausencia pedagógica de los valores, degradación de la mujer, ignorancia del pudor.

La persona A, embarazada, mayor de edad o adolescente, sana o discapacitada, haya consentido o no la relación sexual, repudia su preñez. ¿Las deplorables situaciones que la afligen quedarían resueltas satisfactoriamente si elimináramos a B, su hijo, del mismo seno materno? B es un nuevo ser humano, pleno, creado a imagen y semejanza de Dios, único, distinto del padre y de la madre, insustituible, independiente de A, inocente supremo, ajeno a toda posible culpabilidad, pero, además, un inerme absoluto.

¿Honraremos el honor mancillado en A aniquilando a B, su hijo, y así resolvemos el drama de las muertes por abortos torpes o clandestinos? Si B fuera un minusválido congénito o tuviera el síndrome de Down, sería aún más indefenso. ¿Sería ésta una razón adicional para matarlo? Y si la madre corriera peligro al dar a luz, ¿resolveríamos el dilema exterminando al hijo y aduciendo legítima defensa? ¿Defensa contra qué supuesta culpa de qué supuesto agresor, aún nonato? Hipócrates le recordará al médico su juramento y sentenciará: "Intente salvar a ambos".

En el tope de la escala de los derechos humanos está el más vulnerable: el de nacer. Es inadmisible poner los derechos de los delincuentes por encima de los de las víctimas. No abundamos en este razonamiento para no ofender el sentido común y la inteligencia del lector. El proceder reciente en un hospital de Mar del Plata, que no dio cabida al rechazo de un padre, en ejercicio de la patria potestad, al aborto de su hija discapacitada, el ahora vetado protocolo de La Pampa, regulatorio de abortos no punibles, y la resolución de tribunales entrerrianos que otorgaron verdaderas licencias para matar son botones de muestra de la certera premeditación y alevosía presentes en los infanticidas.

La sola preocupación implícita de esa gente, émulos de Herodes potenciados ahora en ferocidad, es cuidarse de que los verdugos maten con higiene, usando barbijo y bisturí esterilizado. No interesan los miles y miles de abatidos a sangre fría en el sagrado santuario físico del vientre materno, convertido impiadosamente en una tumba.

El aborto es siempre un delito. Y delinque quien lo auspicia, lo comete, lo instiga o lo consiente, sea quien fuera. Ni la probable y provisoria impunidad terrenal ni los fueros —inmerecidos, por cierto— permiten la absolución de este crimen de lesa humanidad.

Lourdes y las Flores del Emir

por Vittorio Messori
Publicado originalmente en La Razón de Madrid.


Lourdes, Carlomagno y las flores del emir

El 8 de diciembre se inaugurará en Lourdes el Año Jubilar en conmemoración de los 150 años de las apariciones a Bernardette, que culminará el 11 de febrero de 2008. A los pies de los Pirineos, a un siglo y medio de sus humildísimos inicios, Lourdes es el santuario católico más visitado del mundo y su atracción sigue en aumento. Un lugar donde los foráneos son a menudo más numerosos que los franceses, y para llegar hasta él, acompañando a los enfermos, han nacido sólidas y activas organizaciones. Entre los más de cinco millones anuales de peregrinos, quizá nadie sospecha por qué el Cielo, en el cual obviamente creen, decidió hacer surgir precisamente aquí este extraordinario lugar de devoción mariana. ¿Fue este lugar, de alguna manera, predestinado? ¿Hubo, acaso, una «Lourdes antes de Lourdes»? Hay una historia enigmática recientemente redescubierta gracias a la reimpresión de un libro de 1928. Una historia un tanto olvidada, que incluso el obispo de Tarbes y Lourdes -como descubrí una tarde en que me hospedó en su casa- la conocía sólo de oídas, y sospechaba que se trataba de una tradición legendaria.

En realidad, no es así. La documentación histórica es muy completa y se conserva en los archivos, a disposición de cualquiera. Sólo los comienzos del milenario suceso no son avalados por textos escritos, aunque se basan en una sólida tradición, que a continuación fue fijada en los pergaminos. Estos comienzos relatan la historia de Carlomagno que, volviendo de España, donde se había enfrentado a los moros, puso asedio al monte sobre el cual se levantaba la fortaleza sarracena de Mirambel, el antiguo nombre de Lourdes. El emir que la guardaba, Mirat, había jurado a Alá que no se rendiría jamás ante ningún hombre. Pero cuando se vio reducido y asediado al extremo, acogió con alivio al obispo que iba con Carlomagno, que le propuso respetar el juramento, aunque se rindiera, no ante un hombre, sino ante una Mujer, Nuestra Señora de Le Puy, el mayor santuario de las Galias, al cual acudían peregrinos de toda Europa. Dado que María era venerada también por los fieles del Corán, Mirat aceptó, y seguido de sus dignatarios cabalgó hasta Le Puy. Los sarracenos llevaban atados a las lanzas ramos de flores tomados en el prado que había delante del castillo. El mismo prado donde se erigiría siglos más tarde la explanada para las procesiones con antorchas de los peregrinos de Lourdes. Las flores del emir fueron depositadas sobre el altar de la Virgen, en señal de vasallaje.

Hasta aquí la tradición, atestiguada hasta el punto de haber dejado su signo en el escudo de la ciudad. Pero, a partir de 1602, documentos indiscutibles cuentan que los condes del lugar donaron a la Señora de Le Puy no sólo Lourdes, sino la región entera, La Bigorre, comprometiéndose al pago de un tributo anual, al capítulo del gran santuario de Le Puy. Cuando el territorio de Lourdes pasó a manos de los reyes de Francia, éstos renovaron el compromiso y lo respetaron hasta que la Revolución decapitó a Luis XVI y devastó Le Puy, llegando hasta el punto de quemar en la plaza, como un desperdicio más, la venerada imagen de la Virgen. Durante siglos, un día y una noche al año, en el castillo de Lourdes se arriaba la bandera real para que ondeara el estandarte mariano, y confirmar que aquello era «fief et domaine» -feudo y dominio- de la Virgen venerada en Le Puy. Durante la Restauración, en 1815, los Borbones reabrieron el santuario y le reconocieron sus antiguos derechos sobre la ciudad pirenaica. En 1829, por última vez, una delegación partía de Lourdes y, en señal de vasallaje, llevó al altar de Le Puy, en costumbre milenaria, las flores recogidas ante el castillo.

Fue, decimos, la última vez, porque un año después, en 1830, los Borbones fueron expulsados por Luis Felipe de Orleans, el rey escéptico y voltairiano que abolió todos los compromisos con la Iglesia asumidos durante siglos por la monarquía francesa. El Estado rompía el lazo entre Le Puy y Lourdes que existía probablemente desde Carlomagno, y ciertamente desde 1062. Y aquí llegamos al hecho singular para los creyentes, quizá no tan casual: según el antiguo derecho feudal, la potestad del señor de un lugar se extinguía después de 30 años de incumplimiento de las obligaciones previstas en el acto de vasallaje. El último regalo llevado por la «vasalla» Lourdes a Le Puy, el último tributo pagado por la monarquía francesa, se remontaba a 1829; por tanto, los «derechos» de María sobre la ciudad pirenaica habrían prescrito en 1859.

Pues bien, justo un año antes del tiempo fijado para la extinción, en 1858, la Señora se aparecía en Massabielle, la colina que está enfrente del castillo -sobre el cual, durante siglos, había ondeado su bandera, ante unos prados donde desde siempre se recogían flores para ella-, y pedía «a los sacerdotes» que «se construya aquí una capilla», exhortando a todos a ir «en procesión», como en homenaje a una reina. El pacto, por tanto, había sido renovado, los grandiosos santuarios erigidos tras las apariciones sustituyeron, cual nuevos palacios reales, a la antigua fortaleza. Su imagen había sido quemada en Le Puy, pero otra la sustituyó en un lugar que desde siempre había pertenecido a la Virgen.

Si éstos son los hechos, es comprensible que los escépticos sospechen una cierta «conjura clerical» con las apariciones como escenario para seguir un guión. En realidad, no es así: en la confrontación secular sobre la verdad de Lo urdes, nunca nadie hizo referencia a estas coincidencias históricas. Ningún sacerdote acudió a ellas para confirmar a los creyentes, ningún «libre penseur» las aireó para confirmar sus dudas. Eran cosas olvidadas que dormían en los archivos. Fue necesario esperar a aquel libro de 1928, escrito por Emile Bréjon, experto en derecho feudal y medievalista y que ahora ha sido reeditado. Precisamente en base a sus conocimientos, Bréjon fue el primero en recomponer las piezas de un puzzle que parece confirmar el enigma que aletea sobre las orillas del Gave.

Traducción del italiano por Mar Velasco

Argentina

por Pilar Rahola
Publicado originalmente en El País de Madrid

Un severo análisis de la realidad que viven Argentina y una buena parte de Latinoamérica. Para los que hace años despertamos de esa pesadilla, braveando el exilio, este escrito es un claro recordatorio del porqué de nuestra ausencia. Para los suspicaces: Pilar Rahola NO es "fascista", ni católica. Su biografía y otras notas pueden verse en pilarrahola.com

Vista desde la perspectiva que da la complicidad lejana la mirada extranjera - Argentina preocupa tanto como seduce, sorprendente en sus logros y en sus déficit. Vidas paralelas en muchos aspectos, la dictadura, la represión, la memoria, el terrorismo, Argentina no tomó el camino que el pacto de la transición marcó para la vieja Sefarad, y esa bifurcación cambió los destinos mutuos.

Sé que decirlo remueve y araña mi alma antifranquista, pero viendo el círculo de odios, venganzas, juicios inacabables y toda suerte de denuncias cruzadas que aún atenazan - y condicionan severamente - la política argentina, creo que el camino que tomó la democracia española fue tan valiente, como necesario para garantizar el futuro.

A Argentina le pesa tanto el pasado, que a veces parece que habita en él, como si la realidad no fuera más que su derivada. Un pasado, además, mirado con ojo tuerto, donde los dictadores y sus cómplices reciben el legítimo repudio y lentamente van pisando los suelos de la justicia; pero cuyos terroristas son considerados héroes del pueblo. Héroes. Lacra de toda Latinoamérica y no sólo de Argentina, la actitud de una parte del espectro social, que minimiza, justifica e incluso avala el terrorismo, es un penoso síntoma del relativismo ético que practican muchos líderes de izquierdas, hasta el punto de no conmoverse ni con la muerte masiva.

Ahí está, para vergüenza de Argentina y para vergüenza de la humanidad, el brindis que Hebe de Bonafini - la antigua presidenta de las madres de Mayo - hizo, celebrando el atentado del 11-S. Un total de 4.000 muertos, 4.000 personas con sus vidas, sus esperanzas, sus ilusiones, convertidas en humo en manos del terror, y la risa de Bonafini bendiciendo la matanza. Y su famoso ¡Viva ETA! En la España que la había invitado y aún lloraba la muerte de Ernest Lluch. Hebe representa el paradigma de una izquierda violenta, revanchista hasta la locura, inequívocamente reaccionaria. Sin embargo, ¿es ella lo alarmante? Al fin y al cabo, personajes como Hebe o como otros que pululan por el continente, con el delirante Chávez a la cabeza, no son nuevos en el mercado del populismo demagógico. No. Lo alarmante es que el día después del brindis de muerte, las Hebes continúen teniendo micrófonos, vida social activa, miles de pesos de ayuda pública y hasta el aval institucional.

'Todos somos hijos de Hebe', me aseguran que dijo Néstor Kirchner. Sobran palabras... Eso es el relativismo ético, ésa es la quiebra de valores que, con angustiosa naturalidad, se puede respirar en la Argentina que avala determinado progresismo. En esa Argentina, y en alguna de las Españas... Como dijo el sabio, 'habrá que defenderse de una derecha muy diestra, y de una izquierda muy siniestra'.

Más allá de la minimización del terrorismo, las víctimas de la dictadura están presentes, devoradas en los agujeros negros del horror, y no parece fácil enterrarlas.

Estela Carlotto me lo dijo de forma descarnada y frontal: 'tienen que pagar'. En su caso, por una hija muerta y una nieta desaparecida. Difícil cuestión, décadas después. Si no pagan por los crímenes, la impunidad ganará cruelmente la partida. Si pagan, ¿cómo dejar fuera de la justicia a los que, en nombre de la libertad, también asesinaron?

Chile y Uruguay encontraron su camino, atribulado, doloroso y valiente, hacia la reconciliación. Argentina prefiere chapotear en un eterno barrizal. Personalmente, no estoy segura de que alcance justicia, pero conseguirá niveles notables de venganza. Y eso, que alimenta a las furias del pasado, puede ser dinamita para el futuro.

"En Argentina importa quién manda, no las instituciones"
Publicado originalmente en El Día de La Plata, Argentina

La reconocida intelectual española Pilar Rahola, dice que en su país Cristina Kirchner "no podría ser presidenta"

"Democracias frágiles". Ese es el concepto que acuñó Pilar Rahola (n. Barcelona, 1958) para explicar dónde cree que residen los mayores peligros para las nuevas sociedades en América latina que frenan su progreso económico y social. Son, dice, peligros fácilmente identificables: "El mesianismo, el caudillismo, el poco respeto por las instituciones, la falta de acuerdos mínimos...", enumera. Con esa idea a cuestas, Rahola llegó a La Plata para brindar una conferencia sobre el tema en la Facultad de Derecho, organizada por el Programa de Seguridad y Defensa de la Universidad y por el Centro de Estudios Políticos y Sociales. Nacida en el seno de una familia con fuertes convicciones republicanas que sufrió las represalias del franquismo, Rahola es desde hace algunos años una voz que se levanta con fuerza sobre algunos temas polémicos y que parece poner incómodo a muchos sectores en todo el espectro político. Aunque su formación académica proviene del mundo de las letras, su vida estuvo dedicada en partes iguales a la cuestión pública y al periodismo y el análisis político. Entre 1994 y 2000 fue vice alcaldesa de Barcelona, quizás el punto más conocido de su extensa trayectoria.

Llegó al país en pleno despliegue de la campaña electoral, en un período de turbulencias para el gobierno. ¿Cuál es su mirada sobre el escenario argentino?
Nestos Kirchner y Hugo Chavez


"No puedo ni intento hacer una crítica de la situación política argentina porque no corresponde y porque no tengo los niveles de conocimiento suficientes como para hacerlo. Sin embargo, puedo decir que detecto en vuestro país un problema estructural, de fondo, que tiene que ver con una crisis de las instituciones, donde lo que importa es quién manda y no las instituciones en sí mismas. En Argentina veo una sobrecarga de caudillismo que es parte de esta crisis institucional. Y yo creo que las democracias serias tienen la misión de huir del caudillismo".

¿Y cuáles son los otros grandes problemas?

"Le pido disculpas por decírselo a usted, pero veo en Argentina un exceso de servilismo por parte de la prensa hacia el poder. En España no sucede lo mismo que aquí. No se me ocurre pensar en un ministro del gobierno que se niegue a dar una conferencia de prensa, porque habría una reacción inmediata y contundente. Allá se entiende claramente que un político es un futuro ex político y que la información es un bien público. No podría ganar las elecciones un candidato que no brinda conferencias de prensa, a pesar de que no tengo una mala opinión sobre Cristina Kirchner. Además, las democracias sólidas tienen una fuerte alternancia y acá lo que se observa es una oposición débil".

¿Y por qué acá pueden surgir candidatos fuertes que dan la espalda a la prensa?

"Existen dos caminos para convertirse en un candidato fuerte. Por un lado, no tiene que tener temor a la prensa. Pero además, tiene que entender que es sólo un gestor de lo público. En ese sentido, es importante huir del mesianismo y huir del caudillismo. España no puede dar lecciones sobre algunos temas porque hemos cometido muchos errores. Pero, por suerte, este es un tema que hemos resuelto: hay respeto por las instituciones y se cree en ellas. En España, el periodismo es crítico por naturaleza y el político tiene que someterse. Acá, los políticos se molestan cuando los critican y deciden no dar notas. Pero además veo aquí una tendencia preocupante a ocupar la calle y los espacios públicos alegremente, algo que perjudica básicamente a otros trabajadores, como los taxistas. Yo creo que se tiene que regular un poco más las manifestaciones porque acá cualquiera se transforma en el amo de la calle".

Relacionado con esto que está comentando, en el mundo actual han surgido varias opciones políticas que están haciendo un llamamiento a recuperar ciertos valores morales ligados con el respeto a la autoridad, como puede ser el caso de Sarkozi, en Francia... (interrumpe)... "La autoridad democrática, hay que aclararlo. Es que es una cosa sobre la que tiene que haber un acuerdo básico. En Europa, las manifestaciones callejeras ilegales se reprimen incluso por gobiernos socialistas porque se han fijado normas de ciudadanía. Puede haber matices políticos, pero hay un marco de juego que es el mismo, sobre el que todos estamos de acuerdo y que nadie discute".

Usted ha manifestado siempre que uno de los principales problemas de América latina reside en la influencia de un líder como Hugo Chávez...

"Para dejarlo claro: creo que el principal problema de América latina es la desigualdad, la pobreza, el hambre, la situación de la mujer, especialmente en Centroamérica. Y su segundo problema es que su vecino más importante, Estados Unidos, no tiene una política clara o tiene una política mala para la región y es un país que no logra proyectar su grandeza sobre América Latina. Pero el tercer gran problema es el surgimiento de estas nuevas formas de fascismo de izquierda diría, que tienen un discurso populista y enormes recursos destinados a generar sociedades serviles. Estoy hablando de Hugo Chávez, claro. El fenómeno es típico de América Latina pero también tuvo ejemplos en Europa. Yo creo que Mussolini y Chávez se parecen muchísimo".

¿Qué pasa con la izquierda y estas nuevas formas de populismo, como usted las define? ¿Por qué cree que genera tanta fascinación?

"Eso me pregunto yo. ¿Qué le pasa a la izquierda? En América Latina persiste una izquierda que tiene un espíritu profundamente antidemocrático y que se enamoró de los monstruos que creó. Hemos condenado al infierno a los grandes dictadores de derecha, desde Pinochet hasta Videla y no hacemos lo mismo con los dictadores de izquierda, desde Stalin hasta Fidel Castro, incluso. Y yo me pregunto qué diferencias hay entre unos y otros".

¿Es algo parecido a lo que, según entiende usted, sucede con la izquierda y el conflicto de Medio Oriente?

"¿Sabe en qué se parece un militante de Quebracho y alguien que apoya el régimen iraní? ¿Sabe por qué pueden convivir los dos, cómo se produce ese encuentro? Porque los dos odian a Occidente. Y ahí es cuando se ve la importancia de tener instituciones democráticas fuertes. Si me permiten un consejo, y me preguntan qué necesita América Latina, yo digo: más democracia, más democracia y más democracia. Más democracia y menos mesianismo".

Un Cáncer en Latinoamérica


por Luis Fernando Pérez Bustamante

Latinoamérica tiene un cáncer mortal: la izquierda populista

El pasado domingo la izquierda mexicana provocó un nuevo acto de agresión contra la Iglesia Católica en la catedral de México DF. Como ocurre todos los domingos, y supongo que el resto de los días, a las 12 del mediodía sonaron las campanas de la catedral. Ocurre que en el exterior había una manifestación de los izquierdistas del PRD y algunos interpretaron el sonido de las campanas como un intento de que no se oyera a la vociferante oradora que se estaba dirigiendo a los manifestantes. Y ni cortos ni perezosos, se lanzaron a la catedral y la tomaron violentamente, reventando el culto que se estaba celebrando en esos momentos, lo cual ha provocado que el cardenal primado de México haya decidido cerrar la catedral hasta que el gobierno le garantice que no volverá a ocurrir algo así. Desde luego hay que ser un estúpido ignorante para pensar que el tañer de las campanas a la hora del Ángelus es una provocación. Yo no me creo que realmente pensaran eso los que entraron en la catedral. Es claro que esa chusma, animada por sus dirigentes, buscaban cualquier excusa para llamar la atención no sólo en su país sino en el resto del mundo. Y a fe que lo han conseguido. Ahora ya sabemos en qué tipo de país se habría convertido México de haber ganado las elecciones el tal Obrador. Ahora ya sabemos que la izquierda mexicana es tan perjudicial para la salud democrática y social de su nación como lo son casi todas las izquierdas de los países latinoamericanos.

El populismo de corte izquierdista en Latinoamérica es, sin la menor duda, un cáncer que impide el desarrollo de esos pueblos. La izquierda es experta en la manipulación de las masas. La demagogia populista es la mecha que prende una pólvora ansiosa por explotar. Tanto en su alma mater dictarorial cubana como en sus sucedáneos supuestamente democráticos, el rojerío al sur del Río Grande sigue anclado en un discurso y una actuación propios ya de una época pasada. Es verdad que no toda la izquierda de ese continente es así. Bachelet en Chile e incluso, aunque menos, Lula en Brasil se parecen más a la socialdemocracia europea que a la izquierda de los puños en alto, la hoz y el martillo. Incluso el Alán García que ganó recientemente en Perú parece estar dispuesto a no repetir errores pasados. Pero la presencia del cantamañanas golpista venezolano, que dispone de recursos económicos abundantes debido a los altísimos precios del petróleo, es una amenaza auténtica contra la paz y la prosperidad de todo el continente. Chávez es capaz él solito de sostener la continuidad de la dictadura cubana después de la muerte de Castro, es capaz de financiar cualquier movimiento izquierdista-revolucionario del continente y es capaz de poner los dólares necesarios para que los líderes indigenistas conduzcan a sus pueblos hacia el desastre. El continente americano, excepción hecha de los dos países más al norte, puede arder de nuevo bajo las llamaradas del petróleo venezolano.

No sería justo echar la culpa sólo a la izquierda más extrema. Hay otro cáncer igual de dañino, que hace de incubadora del virus extremista. Me refiero a la corrupción de la clase política “moderada”. Chávez no deja de ser el resultado lógico de una sucesión de gobiernos corruptos venezolanos, que fueron absolutamente incapaces de hacer que la riqueza económica proveniente del oro negro revirtiera en una mejora de la situación económico y social de un gran sector de la población. Cuando los políticos de corbata, secretaria y maletín se convierten en representantes visibles de la corrupción, el pueblo está más predispuesto a dejarse engañar por la sirena del discurso populista. Mientras Latinoamérica no consiga librarse de los corruptos, no se podrá librar de los Castro, Chávez y Evo Morales. Hacen falta unos cuantos Uribes que lideren a sus respectivos países por la senda del sentido común. El modelo colombiano es ya, de lejos, el mejor ejemplo de cómo se pueden hacer bien las cosas. Si no fuera por las guerrillas, ese país podría ser el motor de una nueva Latinoamérica, un modelo que el resto podría imitar.

El papel de la Iglesia Católica debería seguir siendo muy destacado. Sigue habiendo un sector importante de la misma predispuesto a colaborar con el izquierdismo de corte populista. No deja de ser peculiar que algunos de los críticos más acerbos del brasileño Lula hayan sido precisamente algunos teólogos de la TL, que le acusan de no ser lo suficientemente izquierdista. Pero también hay otro sector eclesial que ha vivido demasiado bien sin levantar su voz contra la corrupción política. Por ejemplo, a mí me gustaría que los obispos venezolanos que hoy se enfrentan, con razón, al gorila rojo, ayer hubieran sido los primeros en denunciar a la clase política corrupta de su nación. Por otra parte, es obvio que mientras haya millones de pobres y pueblos enteros sumidos en la miseria, la Iglesia no puede permanecer callada. No es su papel el proponer políticas económicas concretas, pero sí lo es el denunciar a los que, de una u otra manera, usan el poder político para intereses bastardos, ya sean de tipo econónimo ya sean de promoción personal que va camino del totalitarismo pseudo-fascista disfrazado de izquierdismo.

Hay algo más que la Iglesia puede y debe hacer. Educar a sus fieles en la fe. Una fe que ha de manifestarse en una forma de vida digna del nombre de cristiana. La inmoralidad en todas sus formas ha de ser combatida desde la raíz. No basta con que la gente siga acudiendo a misa de forma masiva. No basta con que el pueblo latinoamericano católico siga manteniendo esa religiosidad popular tan característica del mismo. No, hay que ir a la raíz de algunos pecados que en algunos pueblos son endémicos. Hablo del alcoholismo, de la violencia en el seno de las familias, del adulterio, la fornicación, etc, etc. La Iglesia tiene la capacidad de elevar la moral de sus fieles mediante la predicación del evangelio y mediante una pastoral que no se conforme con administrar el sacramento de la penitencia como una especie de licencia para seguir pecando, sino que busque el verdadero arrepentimiento que lleva al cambio de vida. Nadie dude que si se eleva la moralidad de los católicos, el futuro del continente de la esperanza será mejor. Si no, será el continente de la pesadilla.

Una Mujer en la Curia Vaticana

por Mar Velasco
Publicado originalmente en La Razón de Madrid


Las mujeres—el coraje y la fuerza de su genio

Salesiana de vocación, Sor Enrica Rosanna, Subsecretaria de la Congregación para la Vida Consagrada. Elegida por Juan Pablo II, es la mujer que ocupa un cargo más alto en el Vaticano

Es italiana, pero habla un correctísimo castellano. En 2004, Juan Pablo II la nombró subsecretaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada, lo que la convirtió en la primera mujer en ocupar un cargo oficial en el Vaticano. Acaba de presidir una de las mesas redondas del IX Congreso Católicos y Vida Pública, donde, entre ponencia y ponencia, recibe a LA RAZÓN.

—¿Cómo acogió la noticia de su nombramiento?

— Ante todo, con fe, porque fue una noticia inesperada. También con cierto temor, porque no sabía qué significaba este cargo, ni qué tipo de trabajo tendría que desempeñar. Pero también con normalidad y espontaneidad, que es la característica de los salesianos. Profesamos la fidelidad al Papa, y éste era un modo de responder a la confianza que Juan Pablo II me había dado a mí y a mi familia religiosa.

—En el Vaticano son pocas las mujeres que alcanzan un cargo de responsabilidad. ¿Cómo trabaja una mujer en un mundo de hombres?, ¿se ha sentido incómoda en algún momento?

—Al principio hubo, quizá, algo de perplejidad por ambas partes. Pero después llegó la espontaneidad. Creo que lo que las mujeres pueden aportar en el Vaticano es esa capacidad tan propia de «cuidar», de hacernos cargo de personas y cosas. Hay muchas maneras, en los múltiples contextos en los que vivimos, de desarrollar esta capacidad y hacerlo con simplicidad. No son nimiedades, son cosas que hacen más hermosa la vida.

—El cardenal Bertone ha expresado la intención de incorporar un mayor número de mujeres a la organización general de la Iglesia...

—Si el cardenal Bertone lo ha dicho, creo que realmente será así. No soy partidaria de cuotas ni paridades, creo que uno adquiere un puesto de trabajo porque es competente, y porque puede hacerlo. Espero que otras muchas mujeres puedan en el futuro ocupar otros cargos y trabajar en el Vaticano, y en cualquier otro lugar, pero no por la cuota.

—La vida consagrada se enfrenta hoy a grandes problemas, el más importante, quizá, la crisis de vocaciones...

—En efecto, existe una crisis, no podemos esconderla. Pero pensemos en las múltiples posibilidades de realización de la mujer: hoy en día la mujer puede ser asistente social, enfermera, misionera temporal... Éste es uno de los factores por el cual las vocaciones a la vida religiosa han disminuido. Luego están los Institutos Seculares, los de Vida Consagrada, etc. También cuenta la secularización y el descenso de la natalidad. La crisis, por tanto, existe, pero yo tengo confianza, porque veo el entusiasmo de las que han seguido esta vocación. Quizá deberíamos redescubrir que la vida religiosa vale más por lo que es que por lo que hace.

— Otro problema es el alejamiento de las órdenes religiosas de su carisma original...

— No creo que sea así. El Sínodo sobre la Vida Consagrada lanzó precisamente la idea de profundizar en los carismas. Es un camino largo, porque después del Concilio, las Constituciones han profundizado más en aspectos teológicos, en las Escrituras, pero ahora el esfuerzo va precisamente en esta dirección. El Papa habla de «volver siempre a la raíces». Esto no quiere decir sólo volver al fundador o la fundadora, sino recorrer doscientos, quinientos años de historia, que son enseñanza viva en el tiempo y recuperarla, inculturándola en el hoy de nuestra historia.

—Usted ha dicho que «las mujeres salvarán a la Humanidad». ¿Cuál es la aportación de la mujer hoy en día , cómo salva la mujer a la sociedad?

—Con la fuerza de su genio. La gratuidad, la dulzura, el coraje... no son sólo valores femeninos, sino valores profundamente humanos. Y la Humanidad necesita ser salvada a través de estos valores. En nuestra sociedad se valora mucho el coeficiente intelectual, pero lo que le falta es el coeficiente del amor, el del corazón. Esto no significa que no se ha de tener en cuenta la razón, pero hace falta gratuidad, compasión, ésta la sociedad de la soledad, hace falta gente que escuche, y las mujeres no podemos olvidarnos de esto.

—¿Qué recuerdos guarda de Juan Pablo II, quién era para usted?

—Tengo recuerdos bellísimos. Ante todo, era el Papa del hombre, el que ha valorado plenamente la dignidad humana, del niño no nacido, del concebido, del hombre que muere, del negro, del blanco, del inteligente, del torpe, el Papa de todos, el del ecumenismo.., pero sobre todo, el Papa de los jóvenes, a quienes llamó «centinelas del alba». Se hacía joven entre los jóvenes, y hasta el día de su muerte fue un Papa joven. Era el gran montañero, y Dios le quitó las piernas; era el Papa de la palabra, y Dios le quitó la capacidad de hablar. Fue el último gran sacrificio. Creo que ha sido un gran Papa, que dejará un signo indeleble en la Historia.
— ¿... y Benedicto XVI?

—Es espléndido. Benedicto XVI es el Papa de la profundización, del estudio, pero también de la dulzura, de la cordialidad, de la atención. He estado con él en tres ocasiones, y me ha recibido con cariño y con esa mirada que, sin palabras, dice «estoy contento de que estés aquí, de que trabajes, de que ofrezcas tu vida». Creo que el Señor ha elegido bien con los dos: Juan Pablo II y Benedicto XVI son muy distintos, pero se complementan; los dos son grandes hombres, cada uno hijo de su cultura, y ambos, unos hombres con una fe enorme.

A sus 69 años, esta religiosa salesiana conoce a fondo la vida de la Curia vaticana. Licenciada en Pedagogía, Ciencias Religiosas y doctora en Sociología, la docencia ha ocupado la mayor parte de su vida hasta que Juan Pablo II la nombró subsecretaria de un dicasterio, un cargo oficial que no esperaba, pero que ejerce con entusiasmo. A pesar de ser religiosa, tiene un fuerte sentido de la maternidad: «El sello de la maternidad está impreso en nuestro cuerpo. Una madre embarazada es un gran misterio de comunión y libertad, porque la madre no respira por su hijo pero está en conexión profunda con su criatura. Las mujeres debemos ofrecer esta comunión y esta libertad a la sociedad de la técnica. Sabemos perfectamente lo que quieren decir esas dos palabras, de la misma manera que sabemos el significado de “limitación”, porque la mujer no siempre es fecunda. Otra experiencia única que los hombres no conocen», sostiene.

Las Escuelas del Partido

por José Alejandro Vara y Mauricio Sánchez
Publicado originalmente en La Razón de Madrid

"La izquierda considera que la educación es un método para adoctrinar a la sociedad." Aznar, en su despacho de FAES, habla de su última obra, "Cartas a un joven español"

—En su libro ("Cartas a un joven español", ed. Planeta) aborda el tema de la educación como pilar de nuestra sociedad. ¿Por qué PP y PSOE no han sido capaces de llegar a un consenso en educación estos últimos treinta años?

—La izquierda siempre ha considerado la enseñanza como un sector propio y por lo tanto siempre ha tenido la intención de controlarla. Considera que la educación es un método para cambiar la sociedad y para adoctrinar. Hoy el sistema educativo español es la constatación de un fracaso que te lleva a pensar en algunos defectos de los españoles. Ortega decía que España era el único país del mundo donde los hechos se discutían. Pues ahora estamos discutiendo los hechos. Todos los estudios sobre la educación en España dicen cuáles son los problemas de nuestro sistema educativo. Pero la decisión de las autoridades educativas es que no vamos a mejorar el sistema, vamos a organizar el fracaso de la manera más aparatosa posible. ¿Qué es eso de la excelencia? No cuenta, aquí con cuatro suspensos se pasa de curso; y el año que viene les diremos que con cinco también se pasa. ¿Qué es eso de la disciplina en las aulas? Es algo totalmente reaccionario. ¿Qué es eso de los principios de los profesores? No digamos ya lo de que se sepa algo de filosofía, o historia, o lenguas clásicas. Si al final uno admite que no se sabe nada de eso pero se sabe mucha matemática, física y química. Pero es que los datos dicen que tampoco. En el fondo es tirar la toalla y decir, como esto no tiene remedio, organicemos el fracaso de la manera más alegre posible.

—¿Es útil recordar la Historia hoy sin afán de revancha, justo ahora que se ha reabierto la memoria histórica?

—La historia debería ser básica para los estudiantes, básico y fundamental para personas que quieren tener mejor entendimiento de las cosas, pero también imprescindible para los líderes políticos. Una cosa es tener la preocupación de conocer la Historia y otra es tirarse la historia a la cabeza. La historia no se puede reescribir. Primero, en términos de planteamiento todo esto de la memoria histórica es absurdo en sí misma. Yo creo en la memoria individual, pero no conozco memorias colectivas. Segundo. Me parece un gravísimo error político ya que pulveriza otro de los pilares básicos de los acuerdos de la Transición, el de no mirar hacia atrás sino mirar hacia adelante. Es realmente un mal paso cuando de los tres grandes acuerdos de aquella época has puesto en cuestión los tres, y uno de ellos es tan importante como éste. Yo desearía fervientemente que ese paso sea corregido. Por la revisión sectaria del pasado no se va a ningún camino bueno. Y no es de extrañar que si se quiere usar sectariamente parte de la Historia reciente de España, pues haya una reacción y que si se quiere hablar de memoria histórica se hable con todas las consecuencias y de todas las memorias históricas. ¿Y los españoles qué vamos a sacar de esto? ¿Volver otra vez a los enfrentamientos? ¿Tener apasionantes discusiones históricas en el ámbito político que debían ser objeto del debate individual?

—De esta forma, la Historia es sustiuida por la demagogia.

—Los demagogos existen en las democracias. Lo peligroso para un país es cuando cae en manos de demagogos que no se dan cuenta de la transcendencia de las consecuencias de sus decisiones. Combatir la demagogia debe ser siempre una obligación moral de los líderes responsables, porque con demagogia los paises no progresan. Creo sinceramente que no es progreso volver atrás. No creo que sea progreso ensalzar las divisiones entre españoles ni volver a la etapa de los privilegios territoriales. Creo que el progreso está en la libertad, en la igualdad ante la ley, en la defensa de las oportunidades y la apertura al mundo. Por lo tanto, el ejercicio contra la demagogia, o llamar la atención sobre ello para no caer pasto de sus decisiones, es una tarea importante de un líder político o social o mediático.

—Otra amenaza es la perversión del lenguaje. Son clichés que se van manejando con toda soltura y parece que, amparados en esa demagogia en la que estamos instalados, calan en la sociedad actual.

—Son baratos de comprar. Por ejemplo: "Siempre merece la pena dialogar porque con el diálogo siempre se pueden sacar muchas ventajas". "Si todos lo han intentado, por qué no lo voy a intentar yo". "Las leyes hay que aplicarlas según los momentos". "Cómo me puede usted decir a mí si puedo o no puedo consultar a la gente aunque esté cometiendo una abierta ilegalidad". Todas estas frases son un martilleo continuo que producen un efecto en la sociedad y ante eso hay que estar razonablemente activo. Tengo que decir que me quedé verdaderamente asombrado y profundamente afectado cuando me enteré de que el actual presidente del Gobierno, al mismo tiempo que firmaba conmigo los acuerdos por la libertad y contra el terrorismo, estaba en tratos con los terroristas. A uno le cuesta imaginar tanta deslealtad en un comportamiento. A partir de ahí, hay cosas que me extrañan menos, por ejemplo, llamar accidente a un atentado o que se diga abiertamente que en una negociación con una banda terrorista se respetará lo que sea acordado. Por todo esto es necesario estar muy activo porque la perversión del lenguaje tiene unos efectos muy nocivos y demoledores en la sociedad. La unión de demagogia, de buenismo y de la manipulación del lenguaje es muy perversa. Cuando se dice que un proceso de entrega y negociación es un proceso de paz, cuando se dice que la ley hay que aplicarla a conveniencia, cuando se hacen hojas de ruta para decir esto es lo que tenéis que hacer para no ir a la cárcel y luego se decide meter a todo el mundo en la cárcel. Al final, el concepto básico de los pilares del Estado, las garantías jurídicas, la legitimidad democrática y el estado de derecho como tal sufren sus daños.

—¿Qué piensa el PP cuando escucha al Gobierno actual decir que dejó la "despensa vacía" tras ocho años de crecimiento?

—Nosotros heredamos una "despensa" con un 23% de paro, un déficit público del 7% del PIB, las hipotecas al 12%, la deuda pública al 15%, el IRPF en el 56% y facturas sin pagar en los cajones de los ministerios por importe de 700.000 millones de pesetas. No cumplíamos ninguno de los cinco criterios para entrar en el euro. Y el sistema de pensiones estaba en suspensión de pagos: tuvimos que pedir un préstamo a los bancos en diciembre de 1996 para pagar las pensiones, no había dinero para pagar a los pensionistas. Nosotros dejamos a España en el euro, redujimos el paro un 50%, creamos cinco millones de empleos, el PIB por habitante se situó muy cerca de la media comunitaria, dejamos un superávit presupuestario, redujimos la deuda pública un 20% en términos del PIB, dejamos los préstamos hipotecarios al 3%, la inflación en el 2,2% y bajamos los impuestos dos veces. Nosotros dejamos una despensa llena y ellos, en algunos ministerios, se llevaron hasta la despensa. Además de ser más cuidadosos con sus declaraciones, deberían ser también más responsables, porque en estos momentos en los que el escenario económico se está complicando mucho se están comportando con frivolidad en el terreno económico. Ahora que se están viviendo momentos de incertidumbre y menor crecimiento de la economía no es responsable incrementar estructuralmente el gasto público y hacer promesas de gasto de carácter electoralista que no son sostenibles.

—¿Estamos en un momento en el que los políticos son rehenes de los sondeos?

—Hablo mucho de esto por el mundo. Una cosa es que un líder político escuche y otra es que sea esclavo de un sondeo de opinión. Es la diferencia entre ser un buen líder o no serlo.La verdad es que no me siento a gusto con los líderes que están pendientes de los sondeos. Creo que la tarea del liderazgo es otra más basada en la defensa de determinados valores que hacen a las sociedades progresar. Hoy hay demasiados dirigentes políticos esclavos de los sondeos que les llevan al tacticismo, al cortoplacismo, a la pérdida de visión exterior de las cosas y a la falta de reflexión. Ésa no es la tarea de alguien que tiene sentido histórico de las cosas, con un sistema de valores, que cree que las convicciones y las ideas son importantes; esto prevalece sobre los sondeos. -En su obra se duele de que España olvida o menosprecia a sus grandes líderes. -Quiero recuperar un cierto sentido histórico. No es casualidad que durante nuestra etapa en el Gobierno se hiciesen conmemoraciones muy especiales por ejemplo en torno a los Reyes Católicos y especialmente sobre Isabel la Católica, la mujer más importante en la historia de España aunque a algunos les moleste, o sobre Felipe II o sobre Cánovas, Sagasta o la Restauración. Las ideas conservadoras y liberales tienen en España una tradición. España tuvo muchas alteraciones históricas, pero mire cuántas tuvo Italia. Como yo creo en la continuidad histórica como la base del futuro de los países, entonces creo que reivindicar a Cánovas, Maura y las grandes figuras de la historia española siempre es bueno.

—En contra de nuestra tradición derrotista.

—España es un país necrófilo y hay que procurar no serlo. Es bueno que los españoles reconozcamos el mérito. Un defecto nuestro es que estamos más pendientes de poner un punto de envidia que de reconocer un poco de mérito. Si la envidia sirve para emular el mérito es una envidia positiva, pero si sirve para anular el mérito entonces tiene un factor negativo. En un país donde una parte de sus autoridades en el sistema educativo niegan el mérito y el esfuerzo, que también significa negar la responsabilidad individual, entonces es muy difícil reconocer el mérito de los vivientes. Es muy importante que en términos históricos sepamos evaluar dónde están elementos básicos de la continuidad histórica. Ahora que vamos hacia los 200 años de las repúblicas en América, algunas pondrán valor en cosas modernas y actuales frente a situaciones precolombinas o indigenistas. ¿Por qué no ponemos valor en algo fundamental que fue el espíritu de la revolución liberal en España en torno a las Cortes de 1812? que es donde nace la gran expresión liberal que luego se consolida como base de desarrollo político en distintas zonas del mundo. Una nación que no tiene sentido de su continuidad histórica es muy difícil que perviva en el futuro.

—Habla del esnobismo de la izquierda española, que le lleva a negar el hecho nacional. Algo excepcional.

—Es único. La izquierda francesa no reniega de la idea nacional francesa y no se le ocurre decir bobadas como "yo no defiendo la Francia de Napoleón". La izquierda italiana tampoco reniega, ni la norteamericana. La única izquierda que yo conozco en el mundo que realmente tiene problemas con la idea nacional es la española y eso es un error. Por eso siempre he dicho que en términos de estabilidad política España no tiene problemas del centro a la derecha sino del centro a la izquierda porque cuando el propio ser histórico de la nación es un problema para tu propia existencia y para tu propia definición política, entonces tenemos un problema.

—Hace en el libro una conexión directa entre la Alianza de Civilizaciones y países con graves carencias en derechos humanos.

—En esa asignatura de Educación para la Ciudadanía se denigran los valores sobre los que se basa el mundo occidental, que permiten entre otras cosas que se pueda impartir esa asignatura, y se ensalza eso que se llama Alianza de Civilizaciones. De ahí a tener un programa que se llame "Aló, Presidente" va un paso. De ahí al chavismo hay un paso. Yo soy de los que creo que nuestra sociedad está basada en unos valores que en estos momentos tienen una gran virtualidad universal. La libertad, el estado de derecho, el respeto a la ley, la igualdad entre mujeres y hombres. ¿Pero es que puedo tener una alianza con alguien que no tiene respeto por los derechos de la mujer? Es muy difícil aunque se exponga en términos de civilización o de cultura. Es que es muy difícil que yo pueda tener una alianza con aquellos que han decretado una guerra santa contra mí. Todo esto no tiene ninguna explicación y forma parte de la manipulación del lenguaje, de las actitudes buenistas y de creer que lo moderno, lo progre, lo positivo, es no tener ideas, no tener valores, no tener convicciones, no tener principios y no tener responsabilidad y conduce a que con nosotros, que sí tenemos un cuerpo de valores bien definido, acaben conociendo tu debilidad e imponiendo su sistema.

—Hay otros asuntos dramáticos de los que apenas se discute o se hace frívolamene, como la dignidad de la persona o la eutanasia.

—Desgraciadamente, uno de los problemas que tenemos en España es que los debates transcendentes no existen y no son bien vistos por lo políticamente correcto. El debate social sobre la manipulación genética, la investigación biomédica y la demografía se ha convertido en un pequeño gran insulto. Cualquier Gobierno de cualquier país hoy debería dedicar un tiempo a este asunto. ¿Cuáles son nuestras tasas demográficas? ¿Cuáles son nuestras posibilidades de mantener nuestro futuro? ¿Hasta dónde es posible manipular genéticamente la vida? Hoy si tú eres partidario de la clonación, entonces eres progre simpático pero si tienes dudas morales razonables sobre el tema, entonces eres un incrédulo sospechoso. Yo expreso esas dudas morales y creo que debe haber límites.

Uruguay y el Aborto

por Prof. Dr. Gustavo Ordoqui Castilla
Publicado originalmente en por el Instituto Arquidiocesano de Bioética "Juan Pablo II" de la República Oriental del Uruguay

Uruguay: una ley para borrar el orden natural

El martes 16 de octubre el Senado de Uruguay trataría el Proyecto de ley de Salud sexual y reproductiva; un proyecto “ómnibus” que incluye desde educación sexual obligatoria (en derechos sexuales y reproductivos) desde la escuela elemental, los supuestos derechos de la homosexualidad, hasta la liberalización del aborto.

El proyecto está viciado por todas las directivas del nuevo orden mundial: calificar de “derecho” al asesinato del no nacido basado en el concepto perverso de salud de la OMS: “bienestar bio, psico, social”; la abolición de la patria potestad y de la objeción de conciencia; el reconocimiento social y jurídico de las perversiones sexuales.

El Instituto Arquidiocesano de Bioética "Juan Pablo II" hizo llegar a cada senador con fecha 13 de octubre, la carta y el memorandum que reproducimos:

“Nuestra conciencia nos obliga a plantearle las razones por las cuales entendemos altamente inconveniente la aprobación de este proyecto de ley que costaría la vida de niños uruguayos inocentes, y dañaría el bienestar de la familia y de la sociedad uruguaya toda.

Esto último lo decimos en referencia al capítulo 1º del proyecto, en el cual se establecen una serie de normas desvinculadas de la realidad natural del varón y la mujer, la sexualidad humana y la familia, que sólo pueden llevar a la destrucción de la misma familia y por tanto de la sociedad toda, así como a la tragedia individual de las personas.

Nos preocupa especialmente en este punto la posibilidad de que los derechos de la patria potestad sean en la práctica abolidos en caso de aprobarse este proyecto, quedando los menores de edad a disposición de extraños, en materia tan grave como la sexualidad, sin posibilidad de intervención de los padres.

Los motivos en que nos apoyamos son los que surgen de la razón basada en el respeto a la naturaleza y dignidad de la persona humana y los valores que le son esenciales, y que también están recogidos en la Constitución de la República.

Nos interesa destacar que no solamente aportamos críticas al proyecto de ley, sino que también presentamos otro proyecto que ya fue entregado al Presidente de la República y al Ministerio de Salud Pública en el que se propone adoptar medidas serias de respaldo a la mujer embarazada en momentos de emergencia.

Entendemos que la solidaridad con la mujer no debe expresarse ante todo presionándola de diversas maneras para que aborte, sino apoyándola para que pueda dar a luz, y eliminando obstáculos y dificultades que la puedan llevar a tomar decisiones que lamente durante toda su vida.

Los problemas que se enfrentan y que involucran a una madre y a un hijo no pueden resolverse propiciando la destrucción o el desinterés por uno u otro, sino apoyándolos a los dos. (…)” Por el Instituto Arquidiocesano de Bioética Juan Pablo II, Prof. Dr. Gustavo Ordoqui Castilla.

Resumen breve de las razones por las que entendemos que este proyecto debe ser votado negativamente en su totalidad

1. Se pretende imponer al Estado garantizar “condiciones para el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos”, sin definirlos, por lo que cabe suponer que detrás de esa expresión se ocultan el control de la natalidad y el aborto, como se reconoció en el Cumbre Mundial sobre la Infancia (setiembre de 2000) y aconseja ya desde 1974 el “Informe Kissinger” acerca de las implicaciones para la seguridad nacional de los EEUU del crecimiento de la población en los países pobres.

2. Pretende imponer por ley la ideología llamada “perspectiva de género”, violando el principio de laicidad, que impide al Estado imponer, y hasta recomendar, a los ciudadanos una determinada filosofía.

3. Atropella la libertad de enseñanza (art, 68 de la Constitución) y el derecho-deber de los padres de educar a sus hijos “para que éstos alcancen su plena capacidad corporal, intelectual y social” (art. 41, inc. primero).

4. Al proclamar a) que la satisfacción del placer sexual predomina sobre la función biológica vinculada a la procreación, y b) que cada uno tiene derecho a procurar su satisfacción sexual según sus propias necesidades y preferencias, reconociendo como contenidos de la “libertad sexual” al incesto, la poligamia, la poliandria, la necrofilia, la zoofilia y una larga serie de etcéteras.

5. Impone la educación, ya desde el ciclo primario, en el ejercicio de los “derechos sexuales y reproductivos” (ver núm. 3).

6. Promueve unos pretendidos derechos de los niños, las niñas y los adolescentes a la información y a servicios de salud sexual y reproductiva.

7. Promueve el acceso universal a métodos contraceptivos como la ligadura de trompas y la vasectomía en un país con una población envejecida y escasa, donde los nacimientos no alcanzan a cubrir las defunciones y la emigración.

8. Hace del aborto (llamándolo “interrupción del embarazo” para disimular la realidad) un derecho de la mujer, que ella puede ejercer: a) dentro de los 3 meses de embarazo por su sola voluntad, sin más requisito que invocar “las condiciones en que sobrevino la concepción” o “situaciones de penuria económica, sociales, familiares o de edad que a su criterio, sin respaldo de prueba o investigación alguna, le impidan continuar con el embarazo, y b) en cualquier momento, si el embarazo implica un grave riesgo para la salud de la mujer o si implica un proceso patológico que provoque malformaciones congénitas incompatibles con la vida extrauterina; hoy en día, los avances de la ciencia médica permiten afirmar que son excepcionalísimos los casos en que la vida del hijo ponga en peligro la vida de la madre sin que se pueda intentar salvar a ambos, aunque pueda darse como efecto no querido la muerte del hijo. Con el concepto amplio de “salud” que maneja el proyecto, en realidad se autoriza el aborto por cualquier motivo hasta los nueve meses. Y por lo que hace a las malformaciones del feto incompatibles con la vida extrauterina, el aborto es innecesario.

9. Permite el aborto por la sola voluntad del médico cuando la mujer no se halla en condiciones de manifestar la suya propia, presumiendo en ella, de manera arbitraria, la opción por el aborto.

10. Impone al juez autorizar el aborto a pedido de una persona declarada incapaz, dejando de lado al curador, al que ni siquiera se le da noticia.

11. Obliga a las instituciones privadas a realizar los abortos que sus beneficiarios le solicitan, inclusive en contra de los objetivos para los que la institución fue creada y que fueron aprobados por el P. Ejecutivo; esto supone una violación del la libertad de asociación (art.39 de la Constitución).

12. Limita arbitrariamente de diversas maneras la objeción de conciencia que el art. 72 de la Constitución ampara. 1º) Porque limita la objeción a los médicos y miembros del equipo quirúrgico; 2º) porque limita el tiempo en que puede oponerla objeción a los 30 días después de promulgada la ley o al preciso momento de comenzar a prestar servicios para los que ingresen posteriormente a prestar servicios en una institución obligada); 3º) porque impide a quien no fue objetor en un principio cambiar de opinión posteriormente (aunque permite la contraria); 4º) porque el médico que se declaró objetor tiene, igualmente, la obligación de practicar el aborto en casos graves y urgentes en los cuales la intervención es indispensable, circunstancias que no se establece quién determinará.

Por el Instituto Arquidiocesano de Bioética de Montevideo;
(Vid. NG 637, 782, entre otros)

Guevara: el Angel Cruel

por François Hauter
Publicado originalmente en Le Figaro


El ángel cruel cae de su pedestal

Millones de adolescentes todavía lucen en sus camisetas la efigie del Che Guevara, a quien consideran un mártir. En realidad, el Robespierre de Cuba fue un ejecutor implacable.

Enfrentado con su inminente muerte fue presa del pánico—lo que prueba que era humano o al menos actuaba como tal—"No tiren! Soy el Che Guevara! Valgo más vivo que muerto!". Exclamó aquel 8 de octubre de 1967 al ser capturado por soldados bolivianos en la cañada de Yuro.

Al día siguiente llegó la orden: el capitán de la CIA Félix Rodríguez quedaba encargado de transportar al prisionero que más bien parecía un mendigo andrajoso y mugriento. "Nunca había visto a una persona en tal estado de palidez, estaba blanco como un papel" recuerda uno de los que ayudaron a capturarlo.

A las ocho de la noche un soldado boliviano borracho asesinó al Che con una ráfaga de ametralladora. Los bolivianos lo querían liquidar a toda costa. Los americanos preferían maternerlo vivo para no convertirlo en un mártir, que es lo que terminó ocurriendo.

En la isla de Cuba, en Octubre del 2007, los gigantescos afiches muestran como siempre la cara radiante del Che. Y ese patético anciano, Fidel Castro, continúa usando esas imágenes como pantalla donde proyectar sus últimos delirios.

Las fantasmales imágenes del Che son parte del paisaje de Cuba, donde once millones de habitantes se debaten en la miseria rogando por dólares a los turistas que se asombran ante ese panteón de dioses de pacotilla, ese burdel para operadores de turismo sin escrúpulos.

Solo el Che sobrevive, flotando todavía sobre los restos de este naufragio como un mito indestructible. Ya el Muro de Berlín y la Unión Soviética han desaparecido y China trata de controlar la ola de capitalismo salvaje desatada dentro de sus fronteras. Régis Debray, lo ha resumido muy bien: “Nada puede hacerse contra el mito. El asesinato lo transformó en un arcángel..."

La ejecución tornó al Che en una especie de símbolo ecuménico. Modistos de alta costura y multitudes en los estadios deportivos usan su efigie como estandarte como en un tiempo lo hicieran con Jim Morrison.

Esta es la hora de la verdad para el Che. Ya no es meramente un idealista asesinado. Hoy se sabe que en Cuba, el Che fue el perro guardián de Fidel Castro, el ejecutor de sus peores bajezas. Carga con cientos de muertos en su conciencia. Fue el carnicero de la prisión de la Habana antes de ser entronizado como mártir. El mismo que fumaba cigarros cubanos mientras asistía a la ejecución de sus víctimas en compañía de sus invitados. "No me vengan con métodos legales burgueses. Las pruebas son lo de menos", dijo implacable antes de ordenar cierta ejecución.

Varios trabajos han sido publicados en este aniversario. El más elocuente es el de Jacobo Machover. El autor, versado en "la obra" del Che, observa: "No hay nada más dogmático que estos textos en los que la más inamovible ortodoxia política se contrapone con un impulso irrestringido de matar." (La Face cachée du Che publ. Buchet-Chastel)

Detrás del personaje de pólvora y sangre, quizás esa mística de la muerte, ese gusto mórbido por el retorno al caos primigenio es lo que tanto fascina a los jóvenes en el carácter del Che. El ángel era en realidad un demonio y lo que lo impulsaba era la destrucción.

Traducido del francés por Carlos Caso-Rosendi

Testigo de la Historia

por Sor Elisabeth Mrkvicka
Publicado originalmente por ZENIT.org


Elisabeth Mrkvicka, una religiosa, cuenta su experiencia a los jóvenes

"Testigo de la historia" de los nazis en Austria

La hermana Elisabeth Mrkvicka, religiosa del Buen Pastor, desde hace algunos años da conferencias como "testigo de la Historia" en la Universidad de Innsbruck, Austria, y también en escuelas y parroquias.

La religiosa explica lo que esto significa para ella: "Pensando en la historia de mi vida, veo claro que dentro de poco no habrá nadie más con vida que haya experimentado el tiempo del Nacional Socialismo (NS) en Austria entre los años 1938 y 1945. Sólo muy pocos conocen cómo fue la realidad en aquel tiempo".

"¿Qué me hace hablar como testigo de la historia a la gente joven?", se interroga, y responde: "Cuando me abro, el ‘encuentro’ sucede y esto contribuye a la reconciliación".

Elisabeth Mrkvicka nació en Viena, en 1925, en una familia que describe como "totalmente antirreligiosa": "Mi padre era un convencido social demócrata y en contra de la Iglesia. Sus tres hijos acudimos a las clases de educación religiosa católica pero en la casa nunca hablamos de religión. Hasta la edad de 14 años no sabía ni siquiera una oración".

De un día para otro (debido a la relación de Austria con Alemania en 1938) descubrió, con 12 años, que su madre era una judía bautizada y ella fue considerada medio judía, según las leyes nazis. Empezó la persecución de su familia, especialmente la de su madre. La familia fue diezmada por el exilio, el suicidio, o la deportación a campos de exterminio.

"Sin esperanza y destrozada, enfrentaba la situación --afirma la religiosa--. Mis padres, debido al fardo de miedo y dolor, no pensaron en explicarme el crimen que se estaba llevando a cabo. Escuché que se gritaba: “Los judíos son los culpables por todo el mal en el mundo, ellos son los indeseables que deben ser exterminados; son la escoria que se debe remover”. No se me permitió estudiar y, una y otra vez, estuve expuesta a la humillación. Me sentía como no querida y siempre en riesgo".

Elisabeth Mrkvicka se puso en contacto con un olvidado grupo juvenil católico en su parroquia y comenzó a creer en Dios: "De alguna manera fue más un escape que una convicción genuina de fe. Sobreviví a estos años terribles de guerra, de constantes amenazas y miedo".

Su padre murió. Pudo cuidar a su madre en su última enfermedad y, cuando se quedó sola, creció en ella la decisión de entrar en la Congregación. Vivió por muchos años en esta ocultando sus orígenes.

"Sólo en mi avanzada edad (74 años) --explica--, a través de un acompañamiento espiritual cuidadoso, aprendí a aceptarme y, en el caminar de mi vida, a aceptar mi misión".

Un profesor amigo en la Universidad de Innsbruck --que a través de conferencias y publicaciones trabaja por las personas marginadas--, y su director espiritual le sugirieron que hablara a la gente joven, como testigo de la historia, acerca de su experiencia durante el Nacional Socialismo.

"Nunca podré olvidar el mal --confiesa--. Esta experiencia me robó mi autoestima, y muchísimo del deseo y del valor para vivir. Yo fui capaz sólo de sobrevivir. Mi gran deseo es que nunca más las personas sean humilladas, marginadas o exterminadas".

"Sólo con el acompañamiento de gente amorosa fui capaz de mirar la historia de mi vida, sólo entonces pude percibir el sufrimiento y a pesar de toda la desesperación, fui capaz de ver como Dios me guiaba en mi historia y puse todo en Sus manos", añade.

"En mi más honda devastación, cuando no era capaz de aceptarme a mí misma y ya no quería vivir, por primera vez experimenté que Dios me ama incondicionalmente, que murió por cada uno y que quiere una vida plena para todos los seres humanos. Sólo al experimentarme como amada por Dios puedo descartar cualquier venganza", confiesa la hermana Mrkvicka.

Hace unos años, la religiosa iba en un autobús junto a una pareja. Los medios de comunicación acababan de informar de un ataque a una sinagoga en Estambul. La pareja opinó que los campos de concentración y las cámaras de gas nunca existieron.

"Entonces me sobrepuse a mi cobardía y les dije a ambos: "Oh sí, esos campos de concentración existieron y las cámaras de gas verdaderamente existieron".

Ellos respondieron: "¿Cómo sabe usted esto?". Les dijo: "Porque mis familiares fueron asesinados ahí". Ellos respondieron: "¡Entonces olvidaron asfixiarla a usted también!".

Este es uno de los motivos que mueven a la hermana Mrkvicka a seguir contando su historia: "Los jóvenes se sienten muy afectados por los que les digo, pero también se sienten conmovidos por el pensamiento de que sólo Dios puede curar todas sus heridas. También intento decirles que ellos no pueden cargar con la culpa de sus antepasados; que cada persona es responsable por lo que él/ella piensa y hace".

Sectas Evangélicas

por Juan Manuel de Prada
Publicado originalmente en La Razón de Madrid.


Estas nuevas expresiones seudorreligiosas carecen de esa tradición, se alimentan del caos y actúan como arietes contra los baluartes culturales tan costosamente erigidos a lo largo de los siglos, dejando que sus adeptos chapoteen en un cenagal de ignorancia. Las sectas evangélicas se convierten, de este modo, en un instrumento más de ese designio de destrucción que guía a quienes desean instaurar una nueva forma de esclavitud.

Llevo casi un par de semanas por tierras hispanoamericanas, en una gira de promoción de mi última novela. Me está causando una hondísima impresión el auge de las sectas evangélicas por estas tierras; un auge que, según me cuentan diversos amigos, se ha producido en unos pocos años y que registra un crecimiento de adeptos en progresión geométrica.

Algunas de estas sectas cuentan, incluso, con canales televisivos volcados en el proselitismo. Cuando vuelvo al hotel, busco estos canales, para poner a prueba mi capacidad de asombro. Aparecen en la pantalla unos sedicentes "pastores", híbridos de orate y vendedor de crecepelos, que enardecen a sus auditorios con una retórica de parvulario, aderezada de apóstrofes que los adeptos a la secta jalean con entusiasmo. La Biblia es usada en estas alocuciones como una especie de manual de autoayuda; la exégesis que se hace de ella es de una zafiedad tergiversadora que causa grima. Tarde o temprano, el sedicente "pastor" acaba llevando el agua a su molino: ofrece su prédica como una vía de éxito profesional; pero enseguida liga esa promesa de prosperidad a la satisfacción de un diezmo. Para legitimar la exacción, el sedicente "pastor" invoca citas cogidas por los pelos de los Proverbios o de Malaquías en las que Dios reclama a los creyentes las primicias de su trabajo. La prédica alcanza hacia su desenlace un clímax lisérgico: el sedicente "pastor" lanza proclamas rescatadas del repertorio de un charlatán de feria; los adeptos asienten, se entregan al llanto, se desgañitan, gritan alabanzas que más bien parecen imprecaciones. Al sedicente "pastor" le brilla el rostro con un sudorcillo atocinado y risueño.

Tras la prédica se suceden unos anuncios con estética de teletienda en los que se ofrecen recetarios para la sanación del alma, colgantes con propiedades de talismán, zarandajas y bisuterías varias a las que se atribuyen poderes sobrenaturales. No faltan tampoco los llamamientos a quienes se sienten solos, incomprendidos, desahuciados; la propaganda de estas sectas evangélicas se dirige muy especialmente a las mujeres, a quienes seduce con promesas de plenitud espiritual entreveradas de morralla feministoide. Aparecen también un par de individuos ataviados con una indumentaria que se pretende similar a la de los sacerdotes, invitando a los espectadores a participar de no sé qué ceremonia que parodia la Eucaristía.
Televangelista americano

Según me cuentan, una de las estrategias más empleadas por estos sacaperras consiste en infundir el espejismo de que sus celebraciones son aproximadamente católicas; de este modo, muchos neófitos ni siquiera tienen conciencia de haber abandonado la Iglesia.

Le pregunto a mis amigos si entre los medios de comunicación pretendidamente serios y entre las élites intelectuales no han surgido muestras de alarma ante el auge de estas sectas. Me sonríen sarcásticos: los medios de comunicación pretendidamente serios y las élites intelectuales están demasiado ocupados arremetiendo contra la Iglesia católica. Aunque, por supuesto, contemplan con desdén el fenómeno, con ese tibio desdén que se destina a las faunas infrahumanas, lo toleran; y justifican esa tolerancia amparándose en la libertad de culto. Pero la razón verdadera de su transigencia es mucho más artera: de un modo retorcido, han hallado en el auge de las sectas evangélicas un formidable aliado en su designio de destrucción, que dirige su artillería contra la Iglesia católica. Durante siglos, el combate contra la Iglesia se presentó como una lucha contra el oscurantismo; ahora ya sabemos que el propósito de ese combate era muy diverso: se trataba de derrotar una fe religiosa sustentada sobre dos mil años de sabiduría acumulada, sustentada sobre una tradición cultural que ofrecía una visión concertada del mundo. Estas nuevas expresiones seudorreligiosas carecen de esa tradición, se alimentan del caos y actúan como arietes contra los baluartes culturales tan costosamente erigidos a lo largo de los siglos, dejando que sus adeptos chapoteen en un cenagal de ignorancia. Las sectas evangélicas se convierten, de este modo, en un instrumento más de ese designio de destrucción que guía a quienes desean instaurar una nueva forma de esclavitud.

Sartori: Occidente y Democracia

por Manuel Calderón
Publicado originalmente en La Razón de Madrid.
Comentarios de Giovanni Sartori sobre la ciudadanía democrática en Occidente


El influyente politólogo, que abomina de la idea de multiculturalidad, dice que se debe aplicar la "ciudadanía revocable" en caso de inmigrantes que no acepten integrarse en la cultura democrática. Grupos musulmanes pidieron que retiraran a Sartori el Premio Príncipe de Asturias.

Giovanni Sartori (Florencia, 1924) tiene 83 años pero se deja caer con agilidad sobre el sillón, en escorzo, lo que le favorece para mantener esa estética "Good nitgh, good luck" aprendida de sus muchos años viviendo en Estados Unidos. Su mirada es de un sobrio blanco y negro, extremadamente clara e incómoda para los defensores de una democracia débil, multicultural pero sin una esencia común. Éstos son sus dominios intelectuales. Ha sido muchos años profesor en la Universidad de Columbia de Nueva York, de la que es profesor emérito, y por él han pasado los grandes debates políticos contemporáneos, como la implantación de la democracia en los países musulmanes, la capacidad de decisión del "ciudadano televidente" o el déficit ecológico en las democracias más avanzadas.

—Hace veinte años publicó "¿Qué es la democracia?". En cada edición lo renueva porque los acontecimientos así se lo exigen: primero con la caída del muro de Berlín y, ahora, con la irrupción del mundo musulmán en conflicto con occidente. Parece que es un libro donde él mismo aplica el ideal democrático de hacerse sobre la marcha.

—Bueno, yo no lo cambio, lo principal sigue siendo lo mismo, por dos razones. Primero, porque soy perezoso y, segundo, porque me lo dicta la experiencia. Recuerdo un profesor que tuvo mucha influencia entre los años 30 y 50, Carl Friedrich, autor de un libro importante, "Gobierno constitucional y democracia", aparecido en 1937, y siempre que lo reescribía, lo empeoraba, de forma que siempre me digo que, si uno tiene un buen libro, lo mejor es dejarlo como está. Si hay cosas que añadir porque los acontecimientos lo requieren, entonces las añado. Este libro es distinto a otros porque sencillamente lo que hago es reconstruir todo lo que se conoce sobre la democracia.

—¿Usted, como casi todos, tampoco había previsto la crisis del mundo islámico? —Sí, yo lo mencioné en el primer prefacio del libro y en algún momento digo que Fukuyama no se había dado cuenta todavía...

—Fukuyama ya ha rectificado...

—Si, ha rectificado, pero entonces no se dio cuenta. La caída del muro de Berlín significó el derrumbe del comunismo y de ese ambiente ideológico irrespirable. El islam no era un tema importante en aquel momento, eso es cierto. En aquel entonces, hablamos de 1989, dije que preveía que se podría convertir en un problema aunque no había explotado. Ahora ya estamos en plena onda expansiva.

—Uno de los grandes temas que plantea es si hay una sola forma de democracia y si la democracia en el sentido constitucional y liberal es exportable a cualquier país. —Sostengo que solamente hay una forma de democracia, algo que puedo argumentar porque las democracias comunistas nunca han existido. Pero el segundo argumento es que, si uno echa un vistazo a los datos contrastables, ve que Japón, India, o en el mundo asiático Taiwán, porque en el caso del gigante chino hay que ver cómo evoluciona, han adoptado la democracia constitucional, siendo países con identidades culturales muy marcadas y diferentes a las occidentales, lo que significa, por tanto, que no es imposible exportar la democracia occidental a una cultura no occidental. Hay pruebas que lo demuestran, pero es imposible en el caso de los países musulmanes. La democracia es una creación de la civilización occidental y sólo se puede exportar a culturas que acepten el laicismo político. Fíjese, por ejemplo, que en el caso de India ese obstáculo lo puso el islamismo, en un país que es además hinduista y budista, que obligó a la partición de Pakistán y Bangladesh.

—¿Imposible quiere decir que es un problema sin solución, que siempre serán gobernados por regímenes teocráticos o pseudodemocráticos?

—Si ellos se mantienen como hasta ahora, pues sí, será imposible. Por muchos aspectos, pero principalmente porque el islam es una religión monoteísta que ahora se ha recalentado, lo que significa que sólo hay una verdad y un dios y que el principio de la legitimidad de la autoridad es divino, desciende y emana de dios. Pues bien, la democracia es justo lo inverso: el principio de la legitimidad emana del pueblo y no de dios. Una democracia no puede aceptar la teocracia, pero además no lo puede aceptar por la razón de que la democracia se impulsa y funciona por la disidencia y nunca por el dogmatismo, y por tanto, si se adoctrina a la gente para que crea en el dogma, eso no encaja ni con la democracia moderna ni con la Europa del siglo XIII, mientras que el islam se ha mantenido inmóvil, en contra del cristianismo.

—¿Qué quiere decir que la "civilización" occidental no es superior a la musulmana pero sí como "civilitas"?

—Establezco esta diferencia por limitar el término antiguo de "civilitas", la buena ciudad de los ciudadanos, mientras que la "civilización" es un término más amplio, por lo que no tiene sentido hablar de superioridad, aunque occidente tenga un mayor desarrollo en el campo científico-técnico y el ético-político. Las sociedades occidentales se convirtieron en democracias liberales coincidiendo con la pérdida de control de la iglesia, primero porque se convirtieron en sociedades laicas, porque la identidad europea de entonces era cristiana, pero hoy en día nadie diría que se caracterizan sólo por ser católicos. Hoy en día, el mundo musulmán se identifica con una identidad religiosa y eso en occidente ha desaparecido.

—¿La vuelta de lo religioso sólo responde a la evidencia de que las sociedades ya son laicas?

—Fue la reacción de una civilización que se enfrentaba a su decadencia, el islam contra su propia decadencia. Su argumento es muy sencillo porque se trata de un proceso interno: el islam ha sido conquistado porque se olvidó de sus principios, eso es lo que piensa los fundamentalistas, por lo tanto hay que volver a los fundamentos.

—Parece que Sarkozy le ha leído porque la propuesta lanzada sobre el control de la emigración a través de la aceptación de los valores republicanos y del conocimiento del idioma francés es similar a la suya de "ciudadanía revocable".

—No sé si Sarkozy me ha leído, pero yo hice esta propuesta porque tiene sentido. Ahora son muchos los países europeos que creen que si se da la ciudadanía a una persona es dar también automáticamente la integración, lo cual es una estupidez. Si uno concede la ciudadanía, lo que está dando es un pedazo de papel, un documento. Cuando concedes la ciudadanía con la ilusión de que eso va a crear un buen ciudadano y fracasa, el remedio sólo puede ser que esa ciudadanía sea revocable. Por supuesto, eso debe ser para casos muy críticos, no estoy diciendo que se aplique de manera general, sino a aquellas personas que, como los imanes de las mezquitas, difunden el fundamentalismo más radical e inducen a la violencia. Esta opinión provocó un fuerte debate y el rechazo de muchas personas, incluso en España algunos musulmanes pidieron que se me retirara el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales... no sé por qué, porque en Estados Unidos existe esa ciudadanía revocable. Uno no nace ciudadano, ni por razones de sangre ni por razones de tierra, sino por la aplicación de una ley. Podría ser una idea útil para corregir esa visión excesivamente inocente de la ciudadanía.

—La idea de multiculturalidad es la concreción política de esa ingenuidad pero usted se ha mantenido como uno de sus mayores críticos.

—El multiculturalismo tiene un origen diferente. En principio fue ideado por marxistas británicos para reanimar un cuerpo teórico en crisis y en un momento en que la Unión Europea estaba muerta... una nueva forma de crear problemas. Luego llegó a Estados Unidos y atrajo a los marxistas, por supuesto, porque no olvide que en las universidades norteamericanas hay más marxistas que en cualquier otro lugar del mundo porque han sufrido un retraso de cuarenta años... Luego evolucionó hacia el concepto de que lo más importante es la identidad. Entonces, si uno va a un país que está hecho de emigrantes y dice que quiere hacer hincapié en la identidad lo único que puede conseguir, si le escuchan, es romperlo. Y esto también puede suceder en Europa, si sólo quieres desarrollar las identidades religiosas, culturales y nacionales de cada país. Yo afronté este debate desde la tesis de que el multiculturalismo es un relativismo de los valores y éstos no son nada más que emociones, por lo que si todos los valores son iguales nos encontramos ante un debate sin el menor rigor, como la realidad luego nos demuestra.

—¿Todavía cree que la retirada de las tropas de Estados Unidos de Irak convertiría a este país en un estado terrorista?

—Sí, todavía. Si los norteamericanos dejan Irak, lo conduciría a un caos absoluto y a la guerra civil, una guerra donde estarían grupos del tipo de Al Qaeda asociados a organizaciones fundamentalistas que utilizarían el país igual que han utilizado Afganistán y abriría la posibilidad de construir armas químicas, porque además no son caras. Sería un subestado que destruiría a quien le molestase, sencillamente, algo que ni desean los propios musulmanes.

—La democracia nunca se había planteado el tema del islam, y lo ha hecho. Pero tampoco se había planteado los límites del desarrollo económico y parece que es inevitable hacerlo ahora.

—Es cierto, porque el argumento siempre ha sido muy economicista, porque el desarrollo económico lleva a la democracia, aunque puede haber democracias frugales o pobres. La teoría es que la crisis económica trae la crisis de la democracia, era lo que se decía en los años 30 y sucedió con la ascensión del nazismo. El problema es que puede haber una catástrofe ecológica, de manera más rápida de lo previsto, que no pueda ser regulada por el mercado, en contra de los que dicen que el mercado ya proveerá... Porque, en definitiva, el mercado no contabiliza los efectos externos de la economía, de aquellos que contaminan los ríos, talan los árboles o envenenan el aire. El tema está en que el mercado llega con lentitud a los nuevos problemas y que, por ejemplo, todavía no le preocupa que en pocas décadas el petróleo será insuficiente.
De la televisión al "homo insipiens"

Acaba de aparecer la nueva edición de "¿Qué es la democracia?" (Taurus), un clásico de la filosofía política, sobre todo porque el debate ha girado, desde hace unas décadas, sobre los temas que Giovanni Sartori plantea en el libro, del igualitarismo económico al de la libertad y la responsabilidad ética. No le gustan los experimentos, así que tanto Fukuyama -acepta su rectificación de que abogar por la reducción del estado era también ceder sobre la seguridad y desperdiciar al mejor instrumento para garantizar las libertades democráticas- como los "neocon" (conservadores de ímpetu revolucionario) a los que tanto ha escuchado Bush le parecen formas de diletancia política. Sartori, sin embargo, también ha experimentado. Dedicó un ensayo intenso a las derivaciones del ciudadano televisivo en "Homo videns. La sociedad teledirigida". "La televisión premia y promueve la extravagancia, el absurdo y la insensatez y multiplica al homo insipiens", dice de un espacio cada vez más virtual que ayuda a prevalecer a determinadas figuras políticas mientras que al resto las reduce a la marginalidad parlamentaria y que destruye más que construye. Además, es autor de "La sociedad multiétnica" y "La tierra explota". En 2005 recibió el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.

Vivir y Morir Siendo Cristiano en Irak

por Isis Barajas
Publicado originalmente en La Razón de Madrid


El sacerdote asesinado hace quince días en Mosul contó su situación en un e-mail un día antes de morir.

Hace dos semanas el sacerdote caldeo Ragheed Aziz Ganni y tres diáconos iraquíes eran cruelmente asesinados en Mosul. Unos hombres armados les dispararon a bocajarro y dejaron como enseña varias bombas en el lugar para que explotaran si alguien se acercaba a recoger los cadáveres. Es uno de los episodios más crueles de la violencia que los cristianos sufren día tras día en el país, pero sobre todo es el trágico final de un sacerdote que sabía perfectamente que era un objetivo claro para los radicales islamistas.

Sólo un día antes de su asesinato, el sacerdote envió un e-mail a su amigo Robert Christian, profesor de Teología en la Universidad de Santo Tomás de Aquino de Roma: "La situación aquí es peor que en el infierno y mi iglesia ha sido atacada varias veces desde la última vez que nos vimos. La semana pasada, dos guardias fueron heridos tras un ataque. Nos encontraremos pronto y hablaremos de todos estos eventos", se despedía. Pero ese encuentro nunca se produjo. Este inédito correo electrónico, recogido por la agencia Zenit, no fue el único que el sacerdote envió contando la situación que viven los cristianos iraquíes. En el mes de octubre del año pasado, Ragheed Aziz Ganni aseguraba que "los cristianos sufren dos veces, primero por la situación y luego a causa de su religión".

"Un sacerdote ortodoxo sirio ha sido decapitado, mi parroquia ha sido atacada cinco veces. He recibido amenazas antes del secuestro de ese sacerdote, pero he tenido cuidado en mis desplazamientos. He aplazado mis vacaciones dos veces porque no podía dejar la ciudad en esa situación", continuaba el e-mail. De hecho, el sacerdote caldeo se quedó prácticamente solo en Mosul, ya que, como relataba en su escrito, centenares de familias cristianas habían abandonado la ciudad, incluida su familia y sus tíos, debido a las amenazas. "No es fácil, pero la gracia del Señor da sostén y fuerza. Afrontamos la muerte cada día", concluía.

Pero el asesinato de estos cuatro cristianos caldeos no ha sido suficiente para remover las conciencias de occidentales. Así lo cree el obispo de Bagdad, monseñor Shlemon Warduni, quien denunció el "silencio" de Europa y EE UU ante esta situación, en una manifestación convocada por la Iglesia y las asociaciones caldeas de París. Tras la muerte del joven, "nadie nos mostró su solidaridad", criticó severamente el prelado. "Sólo el Papa nos envió un telegrama de condolencia y alzó la voz para dar a conocer la tragedia de los cristianos iraquíes", añadió. El obispo criticó que "los cristianos no están haciendo nada mientras aquí se muere, se sufren secuestros, se obliga a los cristianos a convertirse al islam, a tener que pagar para obtener protección, a ceder a las propias hijas a los delincuentes para evitar represalias o a huir, abandonando el trabajo de toda una vida".

Los Dones del Cristianismo

por Josep Miró i Ardèvol
Publicado originalmente en Forum Libertas


Lo que el cristianismo ha aportado a Europa, Occidente y al mundo

Si el cristianismo y con él, la Iglesia, hubieran visto abortado su desarrollo histórico o quedado reducidos a un pequeño grupo, el mundo sería distinto y mucho peor. He aquí algunos de los grandes cambios que el pensamiento cristiano ha introducido en la cultura europea y a través de ella, y también directamente, a lo largo y ancho del mundo:

La transmisión recreada y desarrollada de la cultura clásica greco-romana

Un sentido de la religión radicalmente distinto: el de la interioridad y la conciencia, por encima del rito externo

El concepto de laicidad; la autonomía de lo temporal, su desacralización

La desacralización de la naturaleza, la liberación del ser humano, de su sentido de dependencia misteriosa de ella. De este y del anterior punto surgen otras derivadas importantes, como estas:

El concepto de separación entre iglesia y estado, que no existe en otras culturas

El desarrollo del pensamiento científico a partir del momento en que la naturaleza deja de pertenecer al ámbito de lo sagrado

El desarrollo de las ciencias aplicadas y la técnica.

El sentido de la historia como avance, como progreso, heredado de la concepción mesiánica del judaísmo.

La trascendencia relacionada con la idea de un Dios personal, con la que el propio yo se relaciona.

La importancia de la razón. La Iglesia siempre lo ha subrayado de San Pablo a San Agustín y Santo Tomas, hasta llegar a la “Fides et ratio”

El concepto de democracia. En un libro todavía no superado a pesar de sus 40 años a cuestas, Joseph Needham, “La Gran Titulación” explica las diferencias del desarrollo científico y técnico entre Oriente y Occidente. Un elemento básico lo sitúa en la democracia, inimaginable en Oriente y que en Europa arranca y se extiende a partir de considerar a cada persona y a todas las personas –cosa que no hacía la concepción griega- como seres igualmente valiosos porque han sido creados por Dios, y se relacionan con El a través de la interioridad y la conciencia

El universalismo encarnado a su vez en cada identidad concreta.

Ex-Ministro Será Ordenado Sacerdote

por Fiorella Botazzi

Eric Bergman, ex-ministro de la Iglesia Episcopal Americana será ordenado como sacerdote católico en Abril de 2007. Cuarenta miembros de su parroquia presbiteriana ya han sido recibidos en la Iglesia Católica.

Su camino hacia la ordenación católica comenzó hace unos dos años y medio en el día de la fiesta de los santos Simón y Judas en 2004. Entonces, el Obispo Joseph Martino y el señor Bergman se encontraron en las oficinas de la diócesis de Scranton, Pennsylvania. En ese entonces el señor Bergman era el rector de la Iglesia Episcopal del Buen Pastor en el barrio de Green Ridge en Scranton donde estaba sirviendo ya por cinco años en ese puesto. El día de su visita al Obispo, tenía una importante pregunta apra hacer: “¿Está dispuesto a implementar la Provisión Pastoral de S.S. Juan Pablo II en la Diócesis de Scranton?”

El Obispo sabía muy bien que la Provisión Pastoral, emitida por el Santo Padre en 1980, es un documento papal diseñado para facilitar la reconciliación con la Iglesia Católica a los miembros del Anglicanismo. En resumen este proviso permite que un pastor anglicano sea ordenado sacerdotes y pastor de una congregación católica compuesta por los miembros conversos de su parroquia anglicana. Esta medida permite retener el uso de ciertos elementos del patrimonio anglicano en lo que toca a liturgia y otras prácticas que no están en conflicto con la enseñanza católica.

Esa tarde el señor Bergman le explicó al Obispo que su propia familia y muchas otras familias de su parroquia anglicana deseaban ser recibidos en la Iglesia Católica.

El Obispo de Scranton aprobó la petición y creó la Sociedad de Saint Thomas Moore para la parroquia de Saint Clare en Scranton, nombrando al señor Bergman como director y a Monseñor William Feldcamp como pastor.

Pasados diez meses de instrucción catequística, cuarenta miembros de la Sociedad Saint Thomas Moore fueron confirmados y recibidos en la Iglesia Católica en la Misa de Vigilia de Todos los Santos, en 2005. Desde entonces, Monseñor Felcamp y cinco otros sacerdotes de la Diócesis han recibido el permiso para celebrar la Santa Misa en esa parroquia: el Rev. P. Charles Connor, Monseñor Vincent Grimalia, Monseñor Dale Rupert, el Padre James Rafferty y el Padre Edward Scott.

Esta no es la primera vez que esto sucede en los Estados Unidos. Acontecimientos similares han tenido lugar en San Antonio, Texas y Boston, Massachusetts.

Algún tiempo después la Santa Sede otorgó el permiso para proceder a la ordenación de Eric Bergman quien procedió a prepararse en las diversas materias, suplementando sus conocimientos para completar sus estudios. Bergman pasó exitosamente un cuidadoso examen que consta de 14 pruebas separadas, completando así los requisitos de la Provisión Pastoral para su ordenación.

El señor Bergman explica: “La Provisión Pastoral es una excepción extraordinaria que se hace para que un pastor anglicano y su rebaño puedan ser reconciliados con la Iglesia Católica todos al mismo tiempo.” En otras palabras, se permite que un pastor y su rebaño se conviertan juntos en cumplimiento de Juan 17, 11.

Bergman declara: “estamos muy agradecidos a Monseñor Dougherty, al Obispo Martino y al Santo Padre sin cuya generosidad esto no hubiera sido posible. Damos humildemente las gracias a nuestros obispos y sacerdotes en la Diócesis de Scranton que nos han ayudado tanto. ¡Gloria a Jesucristo y a todos sus Santos!”

Triunfo Provida en México

por José A. Román
Publicado originalmente en La Jornada de México


Determinan el no ejercicio de la acción penal contra Serrano Limón. Descarta desvío de recursos; se detectó que la contabilidad de Provida estaba limpia. Prepara el dirigente del grupo demandas contra ex legisladores del PRD y la ASF.

Después de dos años y medio de investigación por el presunto desvío de casi 30 millones de pesos, la Procuraduría General de la República (PGR) determinó el no ejercicio de la acción penal en contra de Jorge Serrano Limón y Rocío Gálvez Sánchez, dirigentes del Grupo Nacional Provida.

Y aunque todavía está pendiente la resolución final sobre la multa de 13 millones de pesos y la inhabilitación por 15 años, Serrano Limón anunció que su equipo de abogados ya preparan diversas demandas penales, administrativas y civiles en contra de siete ex legisladores del PRD, seis organizaciones "proabortistas" y del ex secretario de la Función Pública Eduardo Romero Ramos, quienes estuvieron en "contubernio" para acabar con la organización y sus 39 Centros de Ayuda a la Mujer (CAM).

Dentro de estas demandas también se presentará una de tipo administrativo en contra del titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), Arturo González de Aragón, quien aunque levantó el acta de inicio de la auditoría a Provida, nunca la concluyó, ni revisó las presuntas facturas apócrifas ni los contratos que habían sido violados, y aún así presentó la acusación penal en contra de Serrano Limón y Gálvez Sánchez.

Satisfecho por el resultado de la auditoría pericial contable realizada por la PGR, el dirigente de la organización expresó su confianza que tras esta decisión de la autoridad también se puede revertir el tema de la multa y la inhabilitación. Ha quedado plenamente comprobado, dijo, que no hubo ningún desvío de fondos de Provida -que recibía de la Secretaría de Salud para actividades de la organización- ni de sus dirigentes.

Sin embargo, acepta que la "campaña de linchamiento y desprestigio" golpeó duramente a la organización y a sus Centros de Apoyo a la Mujer, circunstancia que provocó que se dejaran de salvar la vida de 14 mil bebés, 4 mil en 2004 y unos 10 mil más en 2005.

Hay que recordar que desde 2004, varios legisladores del PRD acusaron a dicha agrupación y a sus dirigentes de haber desviado recursos públicos millonarios con fines lucrativos en casas de bolsa. Incluso, en aquel entonces, se hizo un escándalo debido a la compra de tangas que estaban reportadas en facturas cuantiosas.

Con los documentos en la mano, precisó que tras revisar todas las facturas y las cuentas bancarias de las oficinas centrales y de los 39 CAM, la Secretaría de Hacienda dictaminó que la contabilidad se encontraba "limpia y sin observaciones", además de que la pericial contable ordenada por la PGR concluyó que "todos los recursos federales otorgados a Provida habían sido utilizados de acuerdo con lo convenido con la Secretaría de Salud".

El pasado 28 de diciembre, y tras dos años y medios de investigaciones, la procuraduría concluyó que no hubo ningún desvío de Provida ni de sus directivos, por lo que determinó "el no ejercicio de la acción penal, por no delito".

Las demandas que prepara su equipo de abogados serán en contra de los ex diputados Marta Lucía Micher -actualmente titular del Instituto de las Mujeres del gobierno capitalino-, Inti Muñoz, Santini Saucedo Pérez, Omar Ortega Alvarez, Alfonso Ramírez Cuellar, Angélica Díaz del Campo y Tomás Cruz Martínez, así como en contra de los Grupo de Información de Reproducción Elegida (GIRE), Fundar. Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, Letra S, Sistema Integral para la Mujer (Sipam) y Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia.

Las demandas serán penales y civiles, por los delitos de falsedad de declaraciones, mentir intencionadamente a la autoridad y difamación, mientras que las denuncias en contra de Romero Ramos y González de Aragón, serán de carácter administrativo.

Señaló que aún cuando la Secretaría de la Función Pública presentó una denuncia, ésta se basó indebidamente en fotocopias de facturas que incluso ya habían sido canceladas, además de que nunca tuvo los originales de los contratos y convenios referidos, aún cuando no tenía ninguna facultad para auditar a la organización.

En el caso de la Auditoría Superior de la Federación, ésta sólo se presentó el 24 de octubre de 2004 para levantar el acto de inicio de la auditoría, y "jamás regresó" a continuar con las investigaciones, y pese a ello presentó una denuncia penal en contra de Provida y sus directivos.

Ni la SFP ni la ASF realizaron la instrucción pericial contable, procedimiento que cumplió la PGR para dictaminar el no ejercicio de la acción penal.

29 de agosto de 2008

¿Doble Moral?

por Gloria Grifo de Rodríguez

¿Quiénes son los de la doble moral?

En una residencia de un populoso barrio de la capital tocan a la puerta, y asesinan a un hombre apenas sale; "ajuste de cuentas", dicen. El asesino es miembro de una banda rival, es capturado y privado de su libertad. No sucede lo mismo con los delincuentes de "saco y corbata", allá los asesinos, mandan a matar desde sus refrigeradas y lujosas oficinas… pero nadie los toca. Una verdadera injusticia ¿Se resolvería legalizando el "ajuste de cuentas"?

Argumentos parecidos a estos predican los que se dicen defensores de la mujer, para justificar el aborto provocado. "Cada año más mujeres mueren por practicarse abortos clandestinos con carniceros inescrupulosos... mientras las adineradas lo hacen en clínicas lujosas". Pregonan defender el derecho de la mujer al aborto, argumentando la gran cantidad de mujeres que mueren por abortos mal hechos. Sin embargo, esos mismos grupos, piden la reducción de penas para los "sicarios" del aborto. ¿Quiénes son los de la doble moral?

Dicen que la mujer merece tener acceso a la información, para impedir la maternidad, como si el embarazo fuese una peste: "Urge que la mujer tenga acceso a la información y a todas las formas de anticoncepción, incluido el aborto", pero se opusieron rotundamente a que los diputados vieran un video de tres minutos sobre los desechos de abortos en fases tempranas y tardías de seres humanos masacrados, incluidas las del sexo femenino. ¿Defensa de la mujer? Pareciera más bien la búsqueda de la promiscuidad sexual indiscriminada y sin consecuencias, "equidad de género" le llaman. Rinde además tremendos dividendos el negocio multimillonario del sexo. Así, de esta manera, estos grupos organizados "defienden a la mujer…". ¿Quiénes son los de la doble moral?

Manipulan la verdad sobre las muertes por abortos mal hechos, pero no dicen la cantidad de mujeres que mueren por cáncer cérvico uterino, estrechamente relacionado con el aborto y la promiscuidad sexual, que además representa la segunda causa de muerte de la mujer en Panamá. Y a ella, a la mujer ¿quién la previene sobre estos peligros? ¿Las defensoras de la mujer?

Exigen la información sobre los métodos anticonceptivos hormonales, pero no advierten que esa carga hormonal, ha provocado la expansión del cáncer de mama, convirtiéndolo en la primera causa de muerte de la mujer en Panamá y el mundo entero desde que apareció la píldora anticonceptiva. Los estudios y experimentación sobre estos temas son de terror. Manipulan a la vez la información sobre los métodos naturales saludables y efectivos, por ser gratuitos. Exigen el "Derecho a la información" pero no se interesan por estas nimiedades que representan la primera y segunda causa de muerte de la mujer en Panamá. Basta un cálculo elemental: mujer con cáncer de mama, contraindicados los tratamientos hormonales… El gran pecado de los métodos naturales y su desinformación, es que son gratuitos. ¿Quiénes son los de la doble moral?

Acusan a la Iglesia católica por ser la defensora de la vida de los niños por nacer y hasta sugieren llevar a monseñor José Dimas Cedeño los niños para que los críe y alimente… Como si los niños fuesen una maldición que por castigo se le da al peor enemigo… la Iglesia. ¿Acaso no lo sabían? La Iglesia católica lo hace desde siempre. ¿No sabían que los orfanatos los inventó la Iglesia católica? ¿No saben que los hospitales fueron iniciativa de la Iglesia católica? ¿No sabían que en nuestro país la Iglesia católica lo hace? Malambo, Ciudadela Jesús y María, con residencias en Panamá y Colón, atiende niños abandonados; Nutrehogar, a niños con desnutrición severa a nivel nacional; Fundación Ofrece un Hogar, con casas de acogida a embarazadas, con residencias en Panamá y Veraguas… La Comunidad de la Madre Teresa de Calcuta atiende a los más pobres entre los pobres… y todo por puro amor al prójimo. Estos son solo unos cuantos, de los miles de organismos que la Iglesia católica tiene no solo en Panamá sino a nivel mundial. Mientras, los grupos pro aborto solo ofrecen la destrucción de vidas humanas.

Analicemos quiénes son los de la doble moral: ¿Una institución milenaria como la Iglesia católica, caracterizada por su coherencia en la ayuda al prójimo, defensora de los niños por nacer, de los desprotegidos, de la moral, la ética y los valores? o, ¿los grupos organizados que esconden y confunden la información, sobre el daño que hace a la salud de la mujer los anticonceptivos hormonales y el aborto provocado?

En la lucha entre el bien y el mal, el tema dominante es la legalización del aborto provocado. El arma utilizada: estigmatizar y acusar a los defensores de la vida, cuando en realidad quienes ostentan la doble moral son aquéllos que promueven la muerte y la mentira, disfrazándola como solución a la miseria y la pobreza, cuando en realidad lo que hay detrás es solo la destrucción de vidas humanas.

La autora pertenece a la Fundación Vida y Familia en Panamá

Están Entre Nosotros Pero ...

por Carlos Caso-Rosendi

Están entre nosotros pero no son nuestros

“Quiero recordaros a vosotros, que ya habéis aprendido todo esto de una vez para siempre, que el Señor, habiendo librado al pueblo de la tierra de Egipto, destruyó después a los que no creyeron; y además que a los ángeles, que no mantuvieron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los tiene guardados con ligaduras eternas bajo tinieblas para el juicio del gran Día. Y lo mismo Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, que como ellos fornicaron y se fueron tras una carne diferente, padeciendo la pena de un fuego eterno, sirven de ejemplo. Igualmente éstos, a pesar de todo, alucinados en sus delirios, manchan la carne, desprecian al Señorío e injurian a las Glorias.”(de la Carta de San Judas Tadeo)

La tentación de vivir sin Dios es la madre de todas las tentaciones. Su origen puede ser la simple y mala rebeldía, la inseguridad personal o el exceso de confianza en uno mismo. Cualquiera sea su origen, la tentación reduce el paisaje mental a un solo punto en el que se enfoca concentrando todo su interés hasta perder noción de las cosas más evidentes a su alrededor.

La tentación siempre es un intento de tapar el sol con un dedo. Tener suficiente dinero, control, placer o todos al mismo tiempo son las preocupaciones que eventualmente desembocan en la tentación. Lo que yace debajo de esta actitud es siempre la ausencia de fe, la falta de confianza en Dios.

Esa falta de confianza es natural en los que no creen en la existencia de Dios o en quienes son animistas y se sienten a merced de fuerzas espirituales hostiles a las que deben complacer para evitar los males de la vida. Entre los cristianos suele ocurrir también, mayormente porque nos enfrentamos a un mundo indiferente y casi impermeable a la fe. Algunos cristianos han permitido que su fe se reduzca a un simple “método moral” que debe dar “resultados” para justificar su existencia.

Esto sucede porque nos hemos contagiado del mundo en que vivimos. El mundo actual no tiene un lugar para Dios. Dios no solo está ausente de la mente del mundo, tampoco es bienvenido ni se espera su regreso. Eso incluye a muchos cristianos que ni sospechan que se han contagiado de esa manera de pensar.

Para el cristiano entero, el que tiene su fe intacta, el cristianismo ofrece una visión única de la historia del hombre: creación, caída, redención y juicio final. Esa no es la visión de la historia que se “respira” en el mundo postmoderno en el que vivimos hoy. La ausencia de Dios como motor y factor de la historia humana tiene como consecuencia la reducción de la esperanza humana a la mera acción personal o de grupos de interés específicos como los comités de acción política o las agrupaciones que promocionan acciones de uno u otro tipo. Una vez que dejamos a Dios fuera de la historia lo único que queda es el poder del hombre y su decisión actuando en solitario de acuerdo a sus esperanzas más sublimes o sus apetitos más bajos. Con frecuencia las acciones puramente humanas contienen ambas actitudes.

Esto no es ya el amor de Dios en acción que mueve al mundo sino el intento de poseer el mundo en todo o en parte por medio de nuestro propio esfuerzo o influencia. Creemos falsamente que somos los únicos que pueden crear un mundo mejor o evitar un mundo peor y que solamente podemos redimirnos por nuestras acciones. Sutilmente engañados hemos tomado el lugar de Dios.

En este contexto postmodernista la Iglesia sufre la presencia de las dos alas en las que se ha dividido la sociedad humana: los ultra conservadores y los ultraliberales. La presencia de estas ideas es tan innegable como la necesidad de neutralizarlas. Con Cristo no puede haber ni derecha ni izquierda, la perfección de Cristo no admite tendencias y nosotros estamos llamados a imitarlo en todo y no solamente en el lado que nos interesa.

La singular ausencia de confianza en la Divina Providencia es lo que—a mi juicio—caracteriza a ambas tendencias. Unos quieren que nada cambie y otros quieren cambiarlo todo sin razón alguna por el simple deseo de experimentar.

Recientemente he tomado conciencia de que entre nosotros hay quienes no creen que la enseñanza del Concilio Vaticano II sea válida. Para ellos es un concilio falso, fallido en el que los ultraliberales tomaron el timón de la Iglesia por asalto con la idea de depravarla. Esta es una reacción a las acciones del extremo opuesto que creen erróneamente que el Concilio Vaticano II les abrió las puertas para modernizarlo todo a gusto y placer. Esgrimen el cambio como una especie de virtud inviolable que todo lo mejora aunque lo que quieran cambiar sea bueno y querido por todos. Ambos extremos pecan de lo mismo. Ambos han permitido que el espíritu del postmodernismo los influya sutilmente haciéndoles creer que Dios está de vacaciones.

Los católicos obedientes, los seriamente humildes, que no creen ser los guardianes de la Iglesia sino sus súbditos, creen que el Concilio Vaticano II le dió a la Iglesia las herramientas necesarias para dar el testimonio evangélico al mundo de hoy. Los excesos de los ultramodernistas les parecen tan errados como los excesos de los ultraconservadores. Unos conocen sólo el pedal acelerador, los otros sólo conocen el pedal de freno. Es obvio que ninguno de ellos está calificado para conducir.

Ambos errores surgen de tener “pensamientos de hombres” (Mateo 16, 23) que resultan en que dejemos de seguir a Cristo. Ambos deben ponerse “detrás de Cristo” tal como Cristo mismo le aconsejó a Pedro cuando éste se negó a aceptar la inminente realidad de la Cruz que Cristo mismo le anunciaba. La realidad que el Concilio Vaticano II admite y enfrenta es clara: Las consecuencias de la Reforma Alemana se han echo evidentes en toda su fealdad. La rebelión engendró filosofías extremas que justificaron todo tipo de prácticas y políticas destructivas, todas presentes en el mundo que emergió de la II Guerra Mundial. Los principios de autonomía total predicados por la Reforma eventualmente dieron lugar a los excesos de la Revolución Francesa y el Bonapartismo, la Revolución Comunista en Rusia y las aventuras fascistas en Alemania e Italia. Es la Reforma la que convierte la autonomía moral en una virtud. Como antes analizáramos, la Reforma sufre de la misma falta de confianza en Dios que ahora caracteriza al postmodernismo. De hecho, los reformadores dieron por sentado que dependía de los hombres el “salvar” a la Iglesia de la corrupción. La veta central que corre desde la Reforma hasta nuestros días es esa declaración de ausencia de Dios en la historia que lleva al hombre de poca fe a intervenir en lo que no le corresponde. Todos los movimientos que le siguen no son más que variantes del mismo becerro de oro. Todos asumen que Dios no está atento o no existe. Que Dios ha sido sorprendido y echado fuera, lo cual es filosóficamente indefendible e imposible de aceptar para un cristiano entero.

Si es cierto que Dios es la fuerza que mueve a la historia del hombre entonces nada ha cambiado, seguimos en la misma Iglesia que Cristo fundó y que nos llama a ser socios de Dios en dispensar el amor que realmente cambia al mundo ¿Dónde vamos a encontrar ése amor si no en la Iglesia y en los Sacramentos que Cristo nos dejó?

Tal es el amor cristiano que tiene la capacidad de transformar al mundo como ya lo ha hecho en el pasado y lo puede volver a hacer. La voluntad de Dios y la del hombre mancomunadas en la historia—la Iglesia—puede aun mover montañas. La voluntad del hombre solo, sin Dios, puede solamente engendrar pesadillas peores que las que ya hemos experimentado en el siglo XX.

La santidad humana y la rectitud moral son cosas inalcanzables sin Dios. Solo en el contexto de la obediencia a la Iglesia se puede conservar el ideal moral cristiano. Ambas son el medio mejor para la realización del hombre común. Ambas provienen de un estado de obediencia que honra a Dios y que admite sin pesares que Dios es el motor y la guía de las mejores acciones humanas. Ambas nos ponen a disposición de El. Ese es el mejor uso de nuestro libre albedrío.

¿Se comprende ahora el error de ambos, los superconservadores y los superliberales? Uno y otro han dejado de creer que Dios nos gobierna y que está presente como Señor de la historia. Como piedras escondidas bajo el agua aun pululan como elementos parasitarios en la Iglesia ya que son incapaces de entender su misterio y participar en su vocación con la fuerza fructificante de la obediencia que conforma la fe.

Un extremo nos quiere convencer que la Iglesia ha caído y que Cristo—¡inconcebiblemente!—ha sido vencido por el Diablo. Uno de ellos escribió hace poco que Cristo yace “con su Cuerpo Místico desgarrado, con su Iglesia rota y a los pies del Enemigo.” ¡Vaya manera de contradecir a Cristo mismo, quien nos ha jurado que las fuerzas del mal no pueden prevalecer contra la Iglesia!

El otro extremo nos quiere convencer que debemos ser los artífices de nuestra propia “liberación” y los diseñadores de nuestro propio destino. Contaminados de ese espíritu de autonomía total—que cada vez más caracteriza al mundo desde la Reforma en adelante—ven en la obediencia una forma de opresión y en el sufrimiento y la pobreza tan solo una forma de injusticia sin valor para nuestra redención.

En ambas ecuaciones Dios equivale a cero. Es por eso que sabemos que no son verdad porque nada, absolutamente nada, puede separarnos del amor de Dios (Romanos 8, 35).

Cuando alguien venga a tí, pretendiendo ser católico y comience a abusar de tu confianza queriendo asustarte con historias de conspiraciones malignas que han logrado controlar a la Iglesia y al mundo, recuerda estos pensamientos. Por más creyente que esa persona crea ser, ha cedido a la tentación de creer que Dios está ausente. No se los puede distinguir fácilmente, están entre nosotros porque son incapaces de crear su propio entorno. Son menos valientes que los protestantes clásicos que al menos se fueron con su música a otra parte. Por el contrario viven como parásitos, pretendiendo ser obedientes para así cazar algún incauto en sus redes y arrastrarlo a la misma desobediencia que ellos practican. “ Estos son fuentes secas y nubes llevadas por el huracán, a quienes está reservada la oscuridad de las tinieblas. Hablando palabras altisonantes, pero vacías, seducen con las pasiones de la carne y el libertinaje a los que acaban de alejarse de los que viven en el error. Les prometen libertad, mientras que ellos son esclavos de la corrupción, pues uno queda esclavo de aquel que le vence. Porque si, después de haberse alejado de la impureza del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, se enredan nuevamente en ella y son vencidos, su postrera situación resulta peor que la primera. Pues más les hubiera valido no haber conocido el camino de la justicia que, una vez conocido, volverse atrás del santo precepto que le fue transmitido. Les ha sucedido lo de aquel proverbio tan cierto: «el perro vuelve a su vómito» y «la puerca lavada, a revolcarse en el cieno». (2 Pedro 2, 17-22).

Cuanto Más Cerca, Más Lejos

por John Henry Newman

¿Hay algún momento en que los hombres estén más cerca de Dios que cuando Le capturan, cuando le golpean, escupen, empujan, desnudan, le estiran sobre la Cruz, clavádole a ella y habiéndole levantado se burlan de El, le dan vinagre y vigilan expectantes para ver si ya muere y para asegurarse le traspasan con la lanza?

Nos aterra pensar que que cuando el hombre ha estado más cerca de Dios en esta tierra ¡ha sido en la blasfemia! ¿Quién de todos ha estado más cerca de El? Santo Tomás que reverentemente tocó sus heridas; San Juan que se recostó en Su pecho o los brutales soldados que Le profanaron miembro por miembro, que Le torturaron nervio por nervio? Así sucede con los pecadores que caminan cerca del trono de Dios y estúpidamente Le contemplan y tocan, juegan con las cosas más sagradas, se inmiscuyen y curiosean sin mala intención sino más bien con interés bestial, hasta que el rayo vengador los fulmina—por no tener sentidos que les guíen—

Supongamos que ese pecador pudiera permanecer en el cielo sin ser borrado por el poder de Dios. Creo que ni se daría cuenta de donde está parado. No vería nada extraordinario o maravilloso en su situación.

Nuestros sentidos terrestres nos avisan que nos aproximamos al bien o al mal. Por el oído, el olfato, por varios sentidos sabemos lo que sucede a nuestro alrededor. Sabemos cuando estamos expuestos a los elementos o cuando nos estamos esforzando demasiado. Tenemos esas alarmas naturales y sabemos que no es bueno ignorarlas. Los pecadores carecen de ese sentido espiritual, nada les presagia su suerte y nada les anuncia lo que el próximo momento les traerá.

Y así van, confiados y sin temor caminando entre precipicios hasta que caen al vacío o de repente son aplastados. ¡Seres miserables! Eso es lo que el pecado le hace al alma inmortal; que se comporten como ganado al ser sacrificado en el matadero en donde tocan y huelen ¡las mismísimas armas que les dan muerte!

Ps., iv, 226—48

Referencias
Tomado de The Heart of Newman, pp. 203-204, selecciones de sermones por el Rev. P. Erich Przywara, S.J. Publ. Ignatius Press, San Francisco Ed. 1997.
Traducido por Carlos Caso-Rosendi

Las Armas de la Luz

por Carlos Caso-Rosendi

La inteligencia humana es limitada. La estupidez, en cambio, no conoce límites—Anónimo

Al entrar en la Iglesia Católica, hace ya un lustro, me maravillaba la coherencia y la monumental sabiduría de sus sabios. Habiendo pasado una buena parte de mi vida leyendo las sandeces publicadas por los Testigos de Jehová, encontrarme de golpe con la profundidad de San Juan de la Cruz, de San Agustín o Santo Tomás de Aquino me resultaba casi chocante. Me sentía y aun me siento como quien habiendo vivido en Lilliput hubiera sido transferido a la tierra de los gigantes. Cada línea del Catecismo, cada vuelta de hoja de la Imitación de Cristo conmovían y conmueven mis sentidos con su exactitud, belleza y coherencia.

Esa fue mi luna de miel, que no ha terminado aun, porque continúo sin terminar de leer a los Padres de la Iglesia y a las brillantes obras de tantos otros que le siguieron. Recientemente he dado en acercarme a Hans Urs Von Balthasar y ya me doy cuenta que no me va alcanzar lo que me queda de vida para aprender todo lo que ese magno autor puede darme. Von Hildebrand, Ratzinger, Maritain... solo consiguen que me lamente de lo corta que es la vida y que aspire a poder leerlos en la eternidad.
Interés morboso en el ocultismo y el misterio

Hace un tiempo un dilecto y querido amigo con el que mucho y bueno he compartido, comenzó a preocuparme. Este buen hombre, buen católico irreprochable se metió de cabeza en el asunto de las conspiraciones secretas. Pronto me llegaban mensajes, que a veces —en días de trabajo— me resultaba imposible terminar su lectura por lo extensos. Los temas se fueron concentrando en los “Illuminati”, la “Conspiración de la Nueva Era”, los “Soberanos Invisibles del Nuevo Orden Mundial”, la “Skulls and Bones”, los “Templarios”, etc. etc.

Quiero hacer la salvedad de que creo, firmemente, que existen lobbies, grupos de influencia política que concentran su acción en realizar ciertos objetivos: libertades especiales para los homosexuales y lesbianas, aborto sin problemas para todo el mundo, matrimonios entre personas del mismo sexo, eutanasia, acceso de menores al sexo con adultos y otras lindezas de la decadencia occidental en pleno curso. Esos lobbies son perfectamente visibles en el espectro político y social. Empero, la preocupación de mi amigo solo toca parcialmente a dichas reales y muy visibles organizaciones. Su preocupación, de tono ya morboso, se fue concentrando en las misteriosas sociedades secretas creadas por los conspiracionistas. Estas sociedades de las sombras supuestamente lo controlan todo por medios francamente siniestros y no dudan en eliminar a sus enemigos por medios violentos. En este punto es interesante notar que no existe prueba terminante de que existan los “illuminati”, o cualquiera de los otros poderes invisibles. Para quien cree en su existencia esa es justamente la prueba de que existen pues tal como ellos nos lo han hecho notar, ¡los tíos son invisibles! Esa es también la prueba de que existen el unicornio y el monstruo de Loch Ness, su misma invisibilidad prueba que son invisibles. Perogrullesca demostración que no deja de convencer a algún descuidado.

Al desarrollar este tema debo anotar que el interés morboso en lo misterioso y lo oculto no está ausente en la grey católica; gracias a Dios parece que los interesados son minoría, pero están presentes por aquello de que “hay de todo en la viña del Señor”. Mi amigo fue incrementando el imaginario poder asignado a estos siniestros e invisibles personajes y en la larga letanía de escritos estrafalarios noté que a los grupos en cuestión se les asignaba el control de la economía y la política mundiales, la creación de sectas, el control de la cultura especialmente la cultura occidental, la producción de pornografía y una frondosa lista de males demasiado larga para ser presentada aquí.

Hasta ahí, me resultaba incómodo el tema pues le daba a un buen amigo el aura de “raro” que solía molestarme entre los Testigos de Jehová, entre quienes ciertas creencias similares han germinado de tanto en tanto; como la noción de que las vacunas y el menaje de aluminio fueron creadas por el diablo para enfermar a la gente, por ejemplo. O que los transplantes y las transfusiones de sangre constituyen canibalismo. Observar en un católico semejantes anormalidades me resultaba incómodo pero no dejaba de pensar que Cristo vino a salvar toda clase de personas y ahí se queda la cosa. Pero no termina ahí todo.

Eventualmente nuestro buen amigo descubrió que detrás de todo ese menjunje de conspiraciones estaban... “los judíos”.

Con esta nueva etiqueta surgen algunos problemas. Como los conspiradores judíos no andan de uniforme o dan tarjetas para identificarse como agentes secretos del mal, resulta que dicha acusación termina ensuciando a cuanto judío camina por el mundo. Eso es un serio problema. Una vez más me ví retrotraído al Buenos Aires de los años sesenta, cuando escuchaba acusaciones contra “los judíos” de boca de ignorantes. He aquí al colmo y fuente de todos los males: los precios de las cebollas suben, no porque seamos pésimos e indisciplinados consumidores que pagan lo que sea por una cebolla, no. Son “los judíos” los culpables del aumento. Hitler perdió la guerra no por ser un maniático incompetente sino porque “los judíos” le mojaron la pólvora y así ad infinitum. Desde el mal aliento, los resfríos y la caspa hasta los vaivenes bursátiles pasando por las epidemias y los terremotos, “los judíos” eran la causa de todo mal. Mal que causaban con el poder acumulado a través de siglos de encajonar oro mediante el cual dominan el mundo que inocentemente yace entre sus inclementes garras.

Historia personal

Mi curiosidad infantil en ese entonces imaginaba a los judíos como personas enormes de nariz ganchuda y de olor desagradable. Claro está que solo tenía ocho o nueve años y nunca había visto a un judío. Con el tiempo comencé a conocer judíos en serio, ya que en Buenos Aires hay una fuerte colectividad hebrea. No sin alguna sorpresa noté que no eran muy diferentes de los españoles o los italianos. Algunos vestían fastidiosamente elegantes, otros eran descuidados. Algunos eran pobres, otros eran ricos. Algunos eran simpáticos (como mis amiguitos de la escuela Pivko y Ofman) otros un tanto antipáticos a diferente grado. Los había altos y bajos, rubios, pelirrojos y morenos, religiosos y ateos, de derecha y de izquierda, inteligentes y patanes, mujeriegos y castos, decentes y truhanes. Con el tiempo hice amistad con cierto señor judío ya muy mayor, a quienes sus hijos dejaban cuidando la librería de la familia. Su nombre era Don Cordovero. Había nacido en Alemania y emigrado primero al Brasil y luego a la Argentina donde se estableció en el negocio de los libros. Don Cordovero, a pesar de su nacimiento alemán era sefaradí, de ascendencia española que se remontaba al lejano siglo XV. En las tardes yo solía pasar por su negocio y él me recomendaba lecturas. Bajo su segura guía frecuenté los clásicos españoles que él conocía como nadie. Su castellano era seguro y breve, algo arcaico y severo pero agradable. Don Cordovero fue el primer judío que tuve de amigo y estoy seguro que debe andar por algun barrio judaico del cielo conversando de clásicos con Maimonides. Su bondad evidente, su paciencia y dulzura, su erudición y modestia borraron para siempre la imagen del judío que otros menos simpáticos—en su ignorancia—habían plantado en mi mente.

Con el tiempo conocí otros muchos, algunos ahora son amigos de muchos años, otros he perdido a la marea de la vida. Lo cierto es que luego al familiarizarme con la Biblia y la Historia Sagrada fui ganando respeto por esa raza prolífica en sabios que por la gracia de Dios ha fecundado el mundo en que vivimos con tantas cosas buenas. De las cosas buenas que a mi me gustan puedo nombrar la música de Gershwin y de Mahler, los cuentos de Bashevis Singer, la física de Einstein y los Libros Sagrados. Pero hay mucho mas, mucho más que lo que mis preferencias recuerdan. Vivimos en una cultura enriquecida por esta raza sufrida y triunfante a la vez. Si sacáramos lo que es judío de nuestra cultura, ciencia y tecnología me atrevo a decir que muy poco quedaría.

Por eso cuando mi amigo comenzó a enviarme copias de los “Protocolos de los Sabios de Sión” y otras idioteces por el estilo mi primer impulso fue mostrarle la evidente incongruencia y falsedad de tales cosas. Pronto me di cuenta que mi amigo estaba más enfermo de lo que yo pensaba. Nada parecía afectar su convencimiento de que una conspiración judía mundial estaba por minar el mundo y la Iglesia. De pronto lo vi en la cúspide de su fiebre y me lo representé entre los mismos ignorantes que había conocido en mi infancia y me sentí muy triste.

Me sentí triste porque lo ví caído en la trampa de las mentiras y de la difamación hipócrita de los incapaces que no quieren admitir su propia incompetencia y deben traer estos magníficos gigantes imaginarios del mal a la palestra para desviar la atención de su propia mediocridad. Lo que mas me entristeció fue ver que tanto él como otros católicos de cierto fuste y fama se aliaban para “demostrar” lo indemostrable.

El choque con el Evangelio

El gran problema que se nos plantea, le dije entonces a mi amigo, es que debemos declararle el Evangelio a los judíos también. Si bien recuerdo Romanos 11 advierte bien claramente que con los judíos no se juega. Son el pueblo natural de Dios sin vueltas. Guay con quien te metes. Y si comenzamos a creer en conspiraciones judaicas, lo cierto es que estamos levantando falso testimonio contra el prójimo de Dios, amén de nuestro propio prójimo. Digo falso testimonio porque no creo que haya una sola corte de justicia en el mundo que pueda oír con probidad los argumentos a favor de estas teorías conspiratorias y confirmarlas. El caso entero está lleno de acusaciones y argumentos inconfirmables, demasiado antiguos para ser verificados, demasiado ambiguos para ser creídos cuando no demasiado fantásticos para ser tomados en serio. Lo cierto es que lo que se consigue con promover estas tonterías es justamente ahuyentar a los posibles judíos conversos (que son muchos) de la realidad de la Iglesia de Cristo. Y eso es un crimen en la Corte de Dios. Porque el escándalo a los más pequeños en la fe (los que recién llegan o quieren entrar) tiene como premio una corbata de piedra y un zambullón en el mar para sus promotores. No hay camino más directo al infierno que escandalizar a otros a gusto y a sabiendas con cuentos de viejas que son lisa y llanamente falsedades y cuya autenticidad no puede ser demostrada y dada su morbosa naturaleza, solamente pueden ser atribuídas a la imaginación popular.

Lo que la Iglesia piensa

En el sitio católico Corazones.org (en español) encontramos esta interesante y muy católica reflexión:
“Mas tarde con la evangelización del imperio, los gentiles llegaron a ser la gran mayoría de los cristianos. Algunos comenzaron a poner a un lado la identidad judía de Jesús y olvidaron que las críticas de Jesús y de San Pablo contra los judíos eran críticas desde adentro de la familia judía. Es necesario reconocer los cristianos han injuriado a los judíos mal interpretando algunos textos para atacarlos. Estas injusticias aumentaron el distanciamiento entre judíos y cristianos. El Concilio Vaticano II renovó la conciencia de los vínculos entre el judaísmo y el catolicismo. El Papa Juan Pablo II ha pedido perdón por las ofensas cometidas por los católicos.” Durante su pontificado la Iglesia ha buscado profundizar su entendimiento de los judíos a través del diálogo. En la actualidad algunos judíos están descubriendo que no hay contradicción entre ser judío y ser católico sino que mas bien la fe católica satisface la esperanza judía de encontrar al Mesías. Es así que un judío converso llegó a ser sacerdote y fundó la organización Remnant of Israel (Resto de Israel) para evangelizar a los judíos y dar a conocer los profundos nexos entre el judaísmo y la Iglesia Católica.” [1]

El problema que se nos presenta—si creemos en la existencia de conspiraciones judías y usamos nuestro catolicismo para dispersar dicha falacia herética dentro de la Iglesia—es ¿con qué cara nos presentamos delante de un judío para evangelizarlo y llamarlo al Mesías, Jesucristo? ¿Le diremos que debe dejar de comer niños católicos para la Pascua y debe abandonar esas locas ideas de controlar el mundo y dejarse de cometer atrocidades?

Es obvio que tales supersticiones resultan en detrimento del Evangelio y de la Iglesia y en la ruina de las almas expuestas al escándalo que en ellas produce el verse falsamente acusadas por católicos practicantes. El espíritu maligno de estas morbosas teorías, verdaderas miasmas intelectuales sin base histórica ni teológica corre en contra del mejor sentido de las declaraciones de la Iglesia sobre el tema de las relaciones con el judaísmo. Como por ejemplo el documento “Nosotros recordamos” expedido por la Santa Sede, cuya lectura recomiendo fervientemente [2]
Un pedido de ayuda

De corazón quisiera pedir a los católicos que lean estas páginas que reflexionen sobre la importancia de estos asuntos. Dios no va a ser tomado de sorpresa por una conspiración de ninguna clase. Dios todo lo ve y todo lo sabe, Su poder no falla y ya nos ha dicho que el mal no prevalecerá contra Su Iglesia (Mateo 15:13-20) Lo que si puede suceder, hermano católico, es que el interés morboso en el ocultismo te lleve a oponerte a la Iglesia, a su doctrina y conducta y te haga perder el camino estrecho. Muchas tentaciones estan disfrazadas de virtud. Si sientes que la salvación de la Iglesia depende de tí o de tu actuar en contra de un peligro real o imaginario, recuerda las palabras del Apóstol San Pablo:
“Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder. Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas. Por eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneos firmes. ¡En pie!, pues; ceñida vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la Justicia como coraza, calzados los pies con el Celo por el Evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la Fe, para que podáis apagar con él todos los encendidos dardos del Maligno. Tomad, también, el yelmo de la salvación y la la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios; siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos, y también por mí, para que me sea dada la Palabra al abrir mi boca y pueda dar a conocer con valentía el Misterio del Evangelio, del cual soy embajador entre cadenas, y pueda hablar de él valientemente como conviene.”


La lucha consiste en mantener la virtud propia en Cristo, la mejor arma con la que resistir a los poderes del mal. Esparcir libelos—violando los mandamientos—e impedir la llegada del Evangelio a las almas con escándalo y mentiras es la forma más rápida de sucumbir al mal y acabar encadenado por el Enemigo.

Colofón del libro de la Reina Ester

Mardoqueo dijo: «¡De Dios ha venido todo esto! Porque haciendo memoria del sueño que tuve, ninguna de aquellas cosas ha dejado de cumplirse: ni la pequeña fuente, convertida en río, ni la luz, ni el sol, ni el agua abudante. El río es Ester, a quien el rey hizo esposa y reina. Los dragones somos yo y Amán. Los pueblos son los que se reunieron para destruir el nombre judío. Mi pueblo es Israel, que clamó a Dios y fue salvado. Salvó el Señor a su pueblo, el Señor nos liberó de todos estos males; obró Dios grandes señales y prodigios como nunca los hubo en los demás pueblos. Por eso, Dios ha marcado dos suertes una para su pueblo y otra para los pueblos restantes; y estas dos suertes se han cumplido en la hora, ocasión y día determinados en presencia de Dios y de todos los pueblos. Dios entonces se acordó de su pueblo y dictó sentencia a favor de su heredad.


Referencias



[1] Judaismo.

[2] Documento Vaticano sobre la Shoah.

[*] Ver también este escrito de G. Perednik.

[*] Y también este otro.

Comentario Sobre los Deuterocanónicos

por José Alberto Rojas

Interesantes observaciones de un lector de San José, Costa Rica sobre la nota previamente publicada en Apócrifos o Deuterocanónicos.

Ahora bien, dada la importancia del tema, si me permites hacerte un par de pequeñas sugerencias, creo que podrías ampliar un poco más algunos puntos de tu respuesta, para hacerla aún más apabullante:

1. Me llama la atención que Domingo Fernández Suárez primero manifieste su molestia porque los católicos denunciemos que algunas versiones protestantes de la Biblia están adulteradas, y más adelante se jacta —con bastante descaro— de que las Biblias protestantes “están mejor traducidas que las de los romanistas”. Es curioso que el autor del panfleto insista en que los protestantes buscan la verdad a la hora de traducir sus Biblias ¿Será por eso que el protestante Casiodoro de Reina, ni más ni menos, decidió incluir los libros deuterocanónicos en su famosa traducción, conocida como la Biblia del Oso?

Por otro lado, que algunas Biblias protestantes contemporáneas —no todas— han sido deliberadamente alteradas, para hacerlas “encajar” en doctrinas particulares, es un hecho innegable. Uno de los ejemplos más representativos es la versión Nuevo Mundo de los Testigos de Jehová, rechazada incluso por las denominaciones protestantes. No se qué pienses tú, Carlos, pero después de leer algunos artículos escritos por apologistas protestantes, en los que efectúan interpretaciones “acrobáticas” de los textos bíblicos para tratar de negar la presencia real de Cristo en la Eucaristía, he llegado a pensar que los jehovistas, al caer en cuenta de que por cualquier lado que mires los textos de Mateo 26, 20-29, Marcos 14, 17-25 y Lucas 22, 14-20, la tesis protestante tradicional del sentido puramente “simbólico” de las palabras de Jesús es insostenible, optaron por insertar en estos textos supuestas palabras de Jesús acerca de que el pan “significaba” su cuerpo, para de esta forma “solucionar el problema”.

Sin embargo, hay otros “ajustes” en versiones protestantes tradicionales, bastante más sutiles, pero igualmente tendenciosos. Un ejemplo que me impactó, es el que cita el autor James Akin en su artículo “Sola Scriptura y Juicio Privado” (publicado en Apologética.org), en donde indica que: “[...] Pedro nos advierte de un tiempo cuando la situación va a ser muy mala en este sentido, diciéndonos que eventualmente “muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado.” En estos días cuando hay mas de 20,000 denominaciones Cristianas y cuando la división en la comunidad Cristiana se ha convertido en objeto de desprecio y burla entre no creyentes (“Así que eres Cristiano... ¿De qué franquicia?”), se puede decir con seguridad que el día del cual Pedro profetizó ha llegado.

Sin embargo, hay gente que todavía se apega a interpretaciones privadas, y algunos se han atrevido hasta a erradicar este pronunciamiento de Pedro de las Escrituras. La fuerza de este pronunciamiento es tan fuerte que algunas traducciones protestantes, tales como la versión inglesa NIV (Nueva Versión Internacional) han tratado de enmascararla desviándose de la traducción literal del texto e insertando palabras en el verso las cuales no aparecen en el Griego.

Quizá la traducción mas literal del Griego es que debemos poner atención a la palabra profética, “sabiendo esto primero, que las profecías de la Escrituras no son de interpretación propia de uno.” Una traducción aceptable sería “sobre todo, deben entender que ninguna profecía es de interpretación propia de uno,” pero los traductores Protestantes de la NIV no pueden lidiar con esto, así que reemplazan “propia de uno” con “del profeta”, resultando en la “traducción”: “Sobre todo, deben entender que ninguna profecía de la Escrituras se produjo de la interpretación del profeta.” Esto, simplemente, no es lo que dice el texto Griego. El Griego dice “propia de uno” idias no “del profeta” tou prophetou.

Al cometer este error en la traducción, la NIV nos provee con una maravillosa ilustración de cómo la interpretación privada puede corromper un texto bíblico. Aquí los traductores no solamente han mostrado su voluntad de imponer una interpretación privada de un texto sino que imponen su interpretación privada dentro del texto, desviándose de lo que el texto dice literalmente, y así traen una herejía destructiva en la forma mas secreta de todas—donde la herejía se insinua en las palabras de la traducción misma, y asi los fieles que leen el pasaje no tienen oportunidad de siquiera comparar la interpretación privada con las palabras verdaderas de la Escritura, porque aquí la interpretación privada ha reemplazado las palabras verdaderas del versículo.

Esto es, de hecho, una costumbre regular con las traducciones parafrásicas como la NIV, las cuales también muestran sus parcialidad anticatólica suprimiendo la palabra “tradición” —gr. paradosis—en pasajes tales como 1 Corintios 11:2, 2 Tesalonicesenses 2:15 y 3:6, donde se la utiliza como tradiciones de Dios, en el buen sentido, a diferencia de otros lados donde aparece la misma palabra (i.e., paradosis), pero refiriéndose a tradiciones hombres (e.g. Mat 15:2—6), en el sentido negativo. Los traductores protestantes de la NIV (y otros) siempre quieren que la palabra “tradición” sea usada en el sentido negativo, y así en esos versos utilizan la palabra “enseñanza” en vez de “tradición.” Así otra vez ellos insertan su interpretación privada en las mismísimas palabras del texto bíblico y, funcionando en capacidad magisterial, le niegan al lector la posibilidad de comparar su interpretación del texto con lo que el texto dice en realidad.

Hasta donde tengo entendido, incluso la misma Reina—Valera, con todo lo respetable que es, contiene también más de doscientos errores de traducción.

2. Me parece que la definición que plantea Domingo Fernández de la palabra “apócrifo” es incorrecta, pues hasta donde tengo entendido más bien significa “oculto”, y los libros deuterocanónicos nunca estuvieron “ocultos”, sino que siempre fueron del conocimiento de la Iglesia

3. En vista que al señor Fernández le gusta tanto citar autores católicos para dar apariencia de autenticidad y autoridad a su panfleto, en sentido contrario podría citarse al historiador protestante y especialista en patrística J. N. D. Nelly, quien en su libro “Early Christian Doctrines” escribe: "Deberá observarse que el Antiguo Testamento entonces admitido como autorizado en la Iglesia era algo mayor y comprendía más que el Antiguo Testamento Protestante... Siempre incluía aunque con varios grados de reconocimiento, los llamados libros apócrifos o deuterocanónicos. La razón clara esto era que el Antiguo Testamento que pasó a primera instancia a las manos de los cristianos era... la traducción Griega conocida como Septuaginta... la mayor�de las citas escriturales que se encuentran en el Nuevo Testamento se basan en ella más que en el Hebreo... En los primeros dos siglos... la Iglesia parece haber aceptado como inspirados todos, o la mayoría de estos libros adicionales, y haberlos tratados como Escritura sin más cuestionamiento. Citas de la Sabiduría por ejemplo, aparecen en 1 Clemente y Bernabé. Policarpo cita a Tobías, y la Didache cita el Eclesiástico. Ireneo se refiere a la Sabiduría en la Historia de Susana, Bel y el Dragón, es decir, las partes deuterocanónicas de Daniel), y Baruc. El uso de los apócrifos por Tertuliano, Hipólito, Cipriano y Clemente de Alejandría�es demasiado frecuente como para necesitar referencias detalladas".

4. Creo que sería bueno profundizar un poco más acerca de cómo la bibliología moderna despeja cualquier duda con respecto a la autenticidad e inspiración de los deuterocanónicos, al compararse la versión de San Jerónimo con otras versiones siríacas, armenias, etc.

5. ¿Con que el libro de Tobías, según el señor Fernández, contiene doctrinas paganas? Bueno, recordemos que Jesús, en una de sus enseñanzas, decía que cuando un espíritu inmundo abandona a una persona, se va habitar a parajes desérticos y desolados, pero cuando volvía y encontraba la casa arreglada, buscaba otros espíritus peores que él para ocuparla de nuevo. Lo anterior tiene su explicación en que los judíos efectivamente tenían la creencia de que los espíritus inmundos habitaban parajes desérticos, lo cual se narra claramente en el libro de Tobías. ¿Podría decirse que enseñó Jesús doctrinas paganas? Por otro lado, me llama la atención que el señor Fernández sostenga que es una doctrina pagana afirmar que dar limosnas libran de pecado... ¿Y qué se dice al respecto en 1 Pedro 4, 8? ¿Y en Mateo 6, 4? ¿Y en Santiago 5, 20? ¿Y en 1 Corintios 3, 8? ¿Y en 1 Corintios 3, 14?

6. Para el señor Fernández el libro de Judith es falso porque ésta dijo una mentira. Mmm... ¿No se narra acaso en el libro de Josué que la prostituta Rajab mintió para salvar a dos espías enviados por Josué (Josué 2, 1—6), ejemplo que fue retomado por Santiago para decir que por esta acción Rajab fue justificada (Santiago 2, 25)? De acuerdo con los argumentos del señor Fernández, Josué y Santiago deberían ser libros apócrifos. No me sorprende que el “infalible” Lutero haya excluido de su traducción de la Biblia todos aquellos libros del Nuevo Testamento que contrariaban sus doctrinas.

7. Puedo ver que el señor Fernández repite la misma necedad protestante, de que nuestra base bíblica acerca de la existencia del Purgatorio se limita únicamente al libro de los Macabeos. Me parece que sería bueno que precisaras un poco más a partir de qué época apareció dentro de la iglesia primitiva la doctrina del Purgatorio, y citaras algunos ejemplos de los primeros Padres de la Iglesia que contribuyeron a su desarrollo.

8. En el panfleto se citan algunas imprecisiones históricas para descalificar a los Deuterocanónicos. Sin embargo, en los Evangelios también encontramos algunas imprecisiones históricas, como por ejemplo la ubicación que hace Lucas del nacimiento de Jesús durante la época del censo. Incluso existen imprecisiones geográficas, como por ejemplo el caso del endemoniado de Gerasa. Según la narración de Marcos, Jesús pasó por la orilla del lago hasta el territorio de los genesarenos, donde liberó a un endemoniado, permitiendo que los espíritus inmundos invadieran piara de cerdos que se arrojaron al lago. La cuestión es que el territorio de los genesarenos geográficamente se encuentra a más de 50 kilómetros del lago descrito por Marcos ¿Podríamos decir por eso que los Evangelios de Marco y Lucas no son inspirados? Los biblistas modernos explican que posiblemente Marco fusionó en un mismo capítulo dos eventos conexos.

9. Me parece un golpe bastante bajo, por parte del señor Fernández, hacer uso del episodio histórico del Papa de Avignon para darle crédito a sus argumentos fundamentalistas. Recuerdo que cuando yo leí por primera vez esta diatriba, le escribí un correo al padre Jorge Loring (Jesuita que tiene un programa muy interesante en EWTN). Aunque yo esperaba una contestación extensísima, la respuesta simple y llana que le me dio el Padre Loring superó mis expectativas. A grandes rasgos, lo que me dijo fue que, si bien es cierto que nuestra ha tenido que pasar por momentos bochornosos como ese, lo importante es que el problema fue superado de una manera satisfactoria, y la iglesia continuó adelante. Y tiene toda la razón!!!! A pesar de los conflictos que se han presentado en la historia del catolicismo, la Iglesia permanece en pie precisamente por que es DIOS y no los hombres quien la sostiene. Esto también me lleva a recordar un par de anécdotas que cita Joseph Ratzinger en su libro “Dios y el Mundo”, en que narraba la historia de un judío que, durante la edad media, viajó a Roma y se convirtió al catolicismo. Al regresar, sus amigos le preguntaron: ¿Fuiste a Roma? Si, respondió éste. ¿Y viste toda lo malo que ahí sucede? Si, respondió nuevamente. ¿Cómo es posible entonces que aún seas católico? La respuesta del exjudío fue la siguiente: Porque si a pesar de todo lo que vi, esta Iglesia se mantiene en pie, es por algo. Ratzinger también narra la anécdota de que cuando Napoleón afirmó que él iba a destruir a la Iglesia Católica, uno de los cardenales levantó la voz y dijo: “Ni siquiera nosotros hemos podido hacerlo!”. Aquí es donde me doy cuenta de la mala fe del señor Fernández, al hablar de los “valientes reformadores del siglo XVI”. Me pregunto yo: ¿Cuáles han sido los frutos de esa “reforma”? ¿No han sido acaso miles de denominaciones protestantes antagónicas?. Por otro lado, ¿Pretende el señor Fernández que creamos que en el protestantismo nunca se han presentado conflictos como el que nos achaca? Ya vimos que una de las grandes virtudes de la Iglesia Católica ha sido que, con la ayuda del Señor, ha logrado soportar muchas situaciones críticas, mantenerse unida y seguir adelante. Los protestantes—por mucho que no quieran admitirlo— no pueden decir lo mismo, pues cuando en el interior del Protestantismo—que históricamente ha demostrado ser propenso al reformismo y a la fragmentación— se ha presentado este tipo de problemas, por lo que general terminan en rompimientos y separación de grupos en iglesias rivales, al punto de que hoy día, lamentablemente, existen miles de sectas protestantes que se descalifican unas a otras. De ahí que el señor Fernández debería tener más cuidado de no arrojar piedras, considerando que mora bajo techo de vidrio.

¡No Puede Ser Cierto!

por Victor R. Claveau
Publicado originalmente en This Rock Volumen 11, Num. 2 Feb. 2000


Una Testigo de Jehová se encuentra con la verdad.

Hace ya algún tiempo, una joven llamada Jenny vino a mi librería y me dijo que había comenzado a estudiar la Biblia con los Testigos de Jehová. Aunque Jenny fue bautizada católica a poco de nacer, nunca recibió una educación católica. Caundo le pregunté, me dijo que no tenía idea de quienes eran los Testigos de Jehová o del contenido de sus enseñanzas.

Naturalmente, no quise apagar su entusiasmo por el estudio de las Escrituras pero sí traté de ponerla sobre aviso sobre las extrañas enseñanzas de la secta. Le expliqué que los Testigos de Jehová no son cristianos, ya que no creen en la Trinidad o en la divinidad de Cristo. Cuando Jenny me dijo que su estudio de la Biblia se realizaba los días lunes (cuando mi negocio está cerrado), le pregunté si podía estar presente. Le pareció muy bien y hasta se entusiasmó con la idea de que hubiera una persona más en su estudio.

El siguiente lunes a las diez, estaba sentado en la sala de Jenny cuando llegó Ramona, la testigo, quien estaba acompañada de una aprendiz. Una vez hechas las presentaciones le hice saber a Ramona que yo era el dueño de la librería católica local y que llevaba ya varios años estudiando las publicaciones de la Watchtower. Ramona me dijo que ella misma había sido bautizada católica y criada en la fe, pero que había sido Testigo de Jehová por ya unos nueve años.

Le dije claramente que yo creía que la Sociedad Watchtower es una de las organizaciones más dañinas que jamás hubiera encontrado. Un poco asombrada me preguntó por qué yo pensaba así. Usé esa pregunta para exponer mis puntos. Como los Testigos no aceptan leer nada que no haya sido publicado por la Watchtower, usé mi copia de la Traducción del Nuevo Mundo y una copia de La Atalaya fechada Enero 15 de 1992. Ramona reconoció las publicaciones como auténticas.

Fue entonces que abrí la página 20 de la revista y le mostré el artículo “¿Qué dicen las Escrituras sobre la divinidad de Cristo?” La última línea de la página 21 comienza con esta frase: “Sin embargo ¿No prueban los milagros de Jesucristo que él era un Dios-Hombre? No, porque Moisés, Eliseo, Elías, los apóstoles Pedro, Pablo y otros realizaron milagros sin ser dioses-hombres (Exodo 14:15-31, 1 Reyes 18:18-40, 2 Reyes 4:17-37, Hechos 9:36-42, 19:11-12) Como ellos, Jesús fue un humano que ejecutó milagros con el poder recibido de Dios (Lucas 11:14-19).”

Ramona leyó esa parte y dijo que estaba de acuerdo con esa enseñanza. Entonces yo abrí mi Traducción del Nuevo Mundo y busqué la primera escritura citada por el artículo, Exodo 14:15-16, que dice: “Jehová ahora dijo a Moisés: “¿Por qué sigues clamando a mí? Habla a los hijos de Israel para que levanten el campamento. En cuanto a ti, alza tu vara y extiende tu mano sobre el mar y pártelo, para que los hijos de Israel vayan por en medio del mar en tierra seca.” Le pregunté a Ramona quién había hecho este milagro y ella contestó: “Moisés.”

Fuí entonces al verso 21 donde dice: “Moisés ahora extendió su mano sobre el mar; y Jehová empezó a hacer que el mar se retirara por un fuerte viento del este durante toda la noche, y que la cuenca del mar se convirtiera en suelo seco, y se iba efectuando una partición de las aguas.” Una vez más le pregunté quién había producido el milagro, si Moisés o Jehová Dios. Ella contestó: “Bueno, creo que fue Jehová Dios el que hizo este milagro.” Luego leímos uno por uno todos los pasajes que se citaban en ese artículo. En cada ocasión Ramona estuvo de acuerdo con que solo Jehová Dios tiene el poder de hacer milagros. En cada una de esas instancias resulta evidente que las personas participantes no son las que tienen el poder de ejecutar milagros. Todos ellos requirieron el poder de Dios o Dios intervino directamente para realizar el milagro. Ramona admitió y yo estuve naturalmente de acuerdo que solamente Dios puede hacer milagros.

Entonces fuimos al Nuevo Testamento donde se registran treinta y seis milagros realizados por Jesucristo. Paso a paso revisamos algunos de esos milagros. Le pregunté a Ramona si podía mostrarme alguno de ellos en los que Jesús había recibido ayuda directa de Dios. No pudo encontrar ninguno pero aun así no podía admitir que Cristo era divino.

Finalmente llegamos al caso de la mujer que sufría de hemorragia. Los tres evangelios sinópticos—Mateo, Marcos y Lucas—contienen esta historia. Buscamos Lucas 8:43-46 donde se lee: “Y una mujer, que padecía flujo de sangre hacía doce años, y que no había podido conseguir que nadie la curara, se acercó por detrás y le tocó el fleco de la prenda de vestir exterior, y al instante el flujo de su sangre cesó. De modo que Jesús dijo: “¿Quién es el que me ha tocado?”. Cuando todos lo negaban, Pedro dijo: “Instructor, las muchedumbres te cercan y te oprimen estrechamente”. Sin embargo, Jesús dijo: “Alguien me ha tocado, porque percibí que ha salido poder de mí.” Previamente Ramona había estado de acuerdo conmigo en que sólo Dios puede hacer milagros. Ahora estábamos leyendo un pasaje de las Escrituras que mostraba que el poder de curar estaba dentro de Jesús mismo. Si solamente Dios tiene el poder de efectuar milagros y Jesús tiene el poder de efectuar milagros, entonces es lógico concluir que Dios es Jesús y que Jesús es Dios.

Ramona se quedó quieta en su silla por un momento, asombrada. Sus manos temblaban cuando dijo “¡No puede ser cierto, no puede ser cierto! No sé como contestarte pero debe haber alguna manera.” Se retiró visiblemente confundida, sin poder aceptar que la Watchtower la había engañado.”

Al día siguiente Ramona vino a mi negocio acompañada por uno de los ancianos (dirigentes) de su congregación. El anciano estaba visiblemente disgustado. Venían a probarme que Jesús no es divino. El hombre traía un folleto titulado "¿Debiera usted creer en la Trinidad?" Busqué en mi archivo de publicaciones de la Watchtower y encontré una copia que yo mismo había anotado con referencias. Después de unos 45 minutos el anciano literalmente tuvo que arrastrar a Ramona para sacarla del local, mientras la amonestaba camino a su automóvil. Antes de entrar en el auto, Ramona volvió a entrar al locay y me preguntó una última pregunta: “¿Puede probarme que existe el infierno?” Le dije que podía probarlo usando su propia versión de la Bibllia. Quedamos de acuerdo en encontrarnos el próximo Lunes a las dos de la tarde para conversar del asunto. Pasé horas estudiando el tema del infierno y cuando llegó el lunes estaba bien preparado. Desafortunadamente Ramona me avisó por teléfono, a la una de la tarde, que cancelaba la visita. Había pedido ayuda a los dirigentes de su congregación quienes le prohibieron hablar más conmigo so pena de perder su salvación.

El siguiente lunes a las diez de la mañana estaba una vez más en la sala de Jenny esperando por Ramona para comenzar el estudio. Cuando Ramona llegó le mencioné brevemente que yo siempre iba a estar en las sesiones para ofrecer mi punto de vista. Le ofrecí literatura católica pero ella la rechazó. Se apuró a salir y nunca más regresó.

Me gustaría decirles que esta historia tuvo un final feliz. Que yo me haya enterado, Jenny nunca encontró a un católico para estudiar la Biblia y Ramona debe esar todavía atrapada por la Watchtower. Espero que las semillas plantadas en aquella ocasión den su fruto algun día.

Falsedades Repetidas, Falsedades Creídas

por Carlos Caso-Rosendi

Aprovechamos para responder al Sr. Malagón y corregir algunas ideas que, por muy circuladas, no dejan de ser falsas.

Su aseveración, Sr. Malagón, que Constantino hizo del cristianismo la "religión oficial" del Imperio Romano no es exacta: es falsa. El hecho de que muchas personas lo crean así, guiadas por la historia "especial" que se publica desde los púlpitos de la ignorancia, no modifica lo que realmente ocurrió y que está bastante bien documentado.

Esto es solamente una de las muchas falsedades que contiene el escrito que Ud. me ha enviado, escrito que encuentro falso en su totalidad.

Supongo que Ud. lo ha escrito de buena fe, repitiendo la información falsa que otros le han entregado. Para darse cuenta de la verdad no tiene mas que consultar cualquier buena obra de historia universal. No es necesario que sea una historia católica sino una obra seria y de uso corriente en universidades eruditas, respetadas y establecidas. A continuación contesto a sus afirmaciones que—para distinguirlas de la respuesta—las pondré en tipo más pequeño.

"A la iglesia formada por Cristo, por primera vez en Antioquia se le llamó "cristianos", también se le llama Iglesia de Cristo, ésta iglesia se propaga por todas las regiones judías y griegas, al igual que romanas. Esta iglesia se comprendía de obispos, ancianos, presbíteros, pastores y maestros y eran perseguidos por judíos y por romanos. La situación se mantuvo así hasta llegar la iglesia a Roma, la capital del imperio mas poderoso de esa época."


Le aclaro: La iglesia no llegó a Roma después de llegar a Antioquía. El hecho de que en Antioquía se llamara "cristianos" a los seguidores de Cristo por primera vez no significa necesariamente que no hubiera seguidores de Cristo en España o en las Galias o en la misma Roma por pocos que fueran. El mismo Emperador Calígula que reinó del 37 al 41 ya tenía conocimiento de una secta judía que estaba causando malestar entre los judíos de la ciudad. Los documentos de la época los llaman seguidores de "Chrestus", es obvio que se referían a los seguidores de Cristo.

Constantino (emperador) se convierte al cristianismo (la princpal figura del imperio); hasta aqui la historia del cristianismo parece que avanza, pero mas bien sufre la primer división.Constantino es el hombre mas poderoso de su época, pero un cristiano que apenas inicia su conocimiento de Dios, es un "bebe" cristiano.


El emperador Constantino no se convirtió al cristianismo de Roma, sino al arrianismo de Alejandría (Egipto) y eso, en su lecho de muerte (ver mi nota mas abajo en detalle) no era el "hombre mas poderoso" pues compartía el poder con Licinio, el primer emperador de Oriente y en cuestiones tocantes a todo el imperio ambos consultaban como pares. Si algo era Constantino, era más débil que Licinio, quien disponía de mayor poder militar.

Constantino, cuya madre era cristiana, se convirtió al cristianismo en su lecho de muerte. Fue bautizado por un obispo arriano poco antes de morir. Durante su desempeño oficial --antes de hacerse cristiano-- Constantino ofició como suprema autoridad pagana, ofreciendo los sacrificios anuales y recibiendo la adoración propia de su rango como "pontifex" o sea "puente o contacto" con los dioses paganos. Eso era lo que se esperaba de un Emperador de Roma aunque nos parezca raro hoy dia. La gente de ese tiempo creia que el Emperador era un favorito de los dioses (divo) y podia oficiar como propiciador de los favores divinos.

Él instituye el cristianismo como la religión oficial, el que no estuviera de acuerdo, se las ve con Roma.


Lo que ud. dice es falso: Constantino no hizo del cristianismo la religión oficial del imperio. Eso lo hizo el emperador Teodosio muchos años después. Lo que Constantino sí hizo fue declarar la libertad de cultos en todo el imperio. Por Lactancio sabemos que ambos emperadores (el de occidente, Constantino y el de oriente, Licinio) querían fomentar la paz religiosa en el imperio. (ver copia del Edicto de Milan, al pie [1])

Para promover la paz en todo el imperio, Constantino llamó a los cristianos (de hecho, los forzó por autoridad imperial) a reunirse en un concilio en Nicea para dirimir la cuestión de la divinidad de Cristo, puesta en duda por los arrianos y defendida por Atanasio (ambos obispos católicos). El hecho de que el Emperador llamara a un concilio para promover el acuerdo y la paz, no lo hace el primer papa, de hecho el Papa a ese tiempo es (si recuerdo bien) el papa Silvestre quien refrendó el Concilio, lo cual es prueba de que su autoridad estaba bien establecida como cabeza universal de la Iglesia ya en esos tiempos.

El desarrollo de los acontecimientos es mas o menos como sigue: "A comienzos del siglo IV, los cristianos fueron otra vez terriblemente perseguidos. El emperador Diocleciano, junto con Galerio, desató en el año 303 lo que se conoce como la "gran persecución", en un intento de restaurar la unidad estatal, amenazada a su entender por el incesante crecimiento del cristianismo. Entre otras cosas ordenó demoler las iglesias de los cristianos, quemar las copias de la Biblia, entregar a muerte a las autoridades eclesiásticas, privar a todos los cristianos de cargos públicos y derechos civiles, hacer sacrificios a los dioses so pena de muerte, etc. Ante la ineficacia que tuvieron estas medidas para acabar con el cristianismo, Galerio, por motivos de clemencia y de oportunidad política, promulgó el 30 de abril del 311 el decreto de indulgencia, por el que cesaban las persecuciones anticristianas. Se reconoce a los cristianos existencia legal, y libertad para celebrar reuniones y construirse templos.

Mientras tanto, Constantino había sido elegido emperador en occidente. Después de que derrotara a Majencio en el 312, en el mes de febrero del año siguiente se reunió en Milán con el emperador de oriente, Licinio. Entre otras cosas trataron de los cristianos y acordaron publicar nuevas disposiciones en su favor. El resultado de este encuentro es lo que se conoce como "Edicto de Milán", aunque probablemente no existió un edicto promulgado en Milán por los dos emperadores. Lo acordado allí lo conocemos por el edicto publicado por Licinio para la parte oriental del Imperio. El texto nos ha llegado por una carta escrita en el 313 a los gobernadores provinciales, que recogen Eusebio de Cesarea (Historia eclesiástica 10,5) y Lactancio (De mortibus persecutorum 48). En la primera parte se establece el principio de libertad de religión para todos los ciudadanos y, como consecuencia, se reconoce explícitamente a los cristianos el derecho a gozar de esa libertad. El edicto permitía practicar la propia religión no sólo a los cristianos, sino a todos, cualquiera que fuera su culto. En la segunda se decreta restituir a los cristianos sus antiguos lugares de reunión y culto, así como otras propiedades, que habían sido confiscados por las autoridades romanas y vendidas a particulares en la pasada persecución.

Lejos de atribuir al cristianismo un lugar prominente, el edicto parece más bien querer conseguir la benevolencia de la divinidad en todas las formas que se presentara, en consonancia con el sincretismo que entonces practicaba Constantino, quien, a pesar de favorecer a la Iglesia, continuó por un tiempo dando culto al Sol Invicto. En cualquier caso, el paganismo gradualmente dejó de ser la religión oficial del Imperio y el edicto permitió que los cristianos gozaran de los mismos derechos que los otros ciudadanos. Desde ese momento, la Iglesia pasó a ser una religión lícita y a recibir reconocimiento jurídico por parte del Imperio, lo que permitió un rápido florecimiento.” [2]

Cuando el Emperador Romano Constantino Augusto del Imperio Occidental, y Licinio Augusto del Imperio Oriental proclamaron este Edicto en el año 313 D.C., terminó la persecución de los Cristianos realizada por el Imperio Romano. Algunos no-Católicos intentan demostrar a través de este documento que era el principio de la Iglesia Católica. Lo cual es absolutamente falso como lo manifiesta el documento mismo. Ver a nota [1] al pie.

Por esa época también había muchas ideas no-cristianas que podrian confundir el verdadero mensaje de Dios, asi que Constantino reúne a obispos, maestros, ancianos de todas las iglesias para establecer el "credo" de la iglesia, que hasta la fecha se repite en las iglesias cristianas (no solo en la católica).


Falso de nuevo. Constantino y Galerio, preocupados por la tensión entre arrianos y católicos y temiendo una guerra civil de tono religioso, compele por decreto imperial a todos los obispos del imperio a reunirse en Nicea y dirimir la cuestión de la divinidad de Cristo que había sido desafiada por los arrianos bajo influencia de los grupos judaizantes de Alejandría, bajo el obispo Arrio.

La Iglesia ya se llama católica -al menos- desde el año 102, cuando ya un documento de Ignacio de Antioquía usa la frase "ekumene kathaolos" (Comunidad "entera" o "universal") Es de notar que la palabra "católica" se refiere no solamente a la extensión geográfica de la Iglesia sino tambien a su plenitud doctrinaria pues la iglesia "católica" enseña TODAS las doctrinas apostólica y no una selección de ellas.

En esa época al obligar a todos a pertenecer a la iglesia, obligó a propagarse por todos los países el "nuevo cristianismo", persiguiendo a todo aquel que no aceptara esta nueva institución: "la iglesia católica romana". Ahora, la iglesia de Dios se dividía en dos: 1.- Los cristianos que no aceptaron someterse a Roma, sino a Dios (ellos tuvieron que esconderse).2.- Los cristianos que decidieron someterse, pero buscando a Dios en el interior de la misma.


Esto es falso en su totalidad. Constantino y Licinio promovieron la libertad de culto mientras ellos mismos permanecieron como cabezas del culto oficial pagano. Como ya dije, Constantino no se conviertió al cristianismo arriano hasta el día de su muerte. Esto está documentado en fuentes paganas y cristianas, especialmente en la historia de Lactancio.
Pasaron los años y la iglesia católica romana tuvo 2 caras, la buena y la mala. Difundía (e) que solo el Espiritu Santo establecia todo por medio de un pastor general, el papa, realmente en esa época el papa se consideraba divino, además de todos los sacerdotes (que es una verdad utilizada a conveniencia).


Esto es falso en su totalidad: El Papa nunca fue considerado divino, mucho menos los sacerdotes. La doctrina (mal expresada por usted) de que el Papa es guiado por el Espíritu Santo al enseñar a la Iglesia en cuestiones de fe y moral (en las que el Papa NO PUEDE enseñar el error) está fundamentada en las promesas de Cristo a sus apóstoles en Juan 14:16-18, 14:25 y 16:13 (ver Juan 17:20-23) y en Mateo 16:15-19 y Lucas 22:31-32 entre otros muchos textos bíblicos que afirman la autoridad de la Iglesia y en particular el liderazgo de Pedro sobre los apóstoles.

El imperio católico romano tomo el poder y las leyes, aunque tambien tuvo muchas misiones para propagar el catolicismo a todo el mundo.

Nunca hubo un imperio "católico" y hasta la llegada del emperador Justiniano las leyes normales romanas continuaron en vigor siendo modificadas, como es de esperarse por el creciente espíritu cristiano al convertirse los pueblos al mensaje de Cristo. Es de notarse que -hasta la llegada del cisma de Oriente en 1054- había cristianos "católicos" (que aceptan la doctrina "entera" o "universal") y cristianos "heréticos" (herejes) que viene del gr. para "elegir" o sea los que "eligen" las doctrinas que les gustan y desechan las que no desean. Eso sigue ocurriendo hoy día, lamentablemente, como siempre ha ocurrido. El Señor dijo que "ancho y espacioso es el camino que conduce a la perdición y muchos son los que se van por él". Los que eligen creer en algunas de las doctrinas de Cristo pero no en todas son los "otros cristianos" que siempre los ha habido. Los católicos son los que creen en TODA LA FE.

Aqui cabe mencionar que cuando llegó a Mexico el catolicismo, a todos los indígenas los bautizaban, aunque ellos no entendian ni siquiera el idioma español o el latín. Aún en nuestros días en México, la gente es 100% catolica romana, pero desconoce el cristianismo y la Biblia en un 80%. La Iglesia continuaba con la idea de instituir por la fuerza el catolicismo (las cruzadas, la inquisicion, etc).


¡Ud. está equivocadísimo! Le recomiendo leer con mucho cuidado la historia de las Cruzadas y de la Inquisición. En especial le recomiendo leer estos cuatro artículos sobre la Inquisición publicados por diversas fuentes (BBC de Londres, ABC de Madrid, el Congreso de la República del Perú y otros) en este enlace: “Cuatro Artículos Sobre la Inquisición Española”
La conversión por la fuerza fue el método protestante que eliminó sin piedad a los indígenas americanos del norte. En cuanto a los que estaban al sur de las colonias inglesas, Ud. mismo puede comprobar mirando a su alrededor que los coloniales católicos no los mataron con tanta eficiencia. De hecho, hasta el tiempo de las guerras de la independencia americana, España no mantuvo un solo ejército regular en toda la extensión de sus dominios americanos. La evangelización de las Américas la llevaron a cabo Franciscanos, Jesuitas, Benedictinos, Agustinos y tantos otros jóvenes españoles, italianos, franceses, portugueses que dejaron su madre patria, su familia y las comodidades de la vida en Europa para no verlas nunca más. Y todo ese sacrificio para llevar a Cristo al Nuevo Mundo fundando poblados y ciudades, escuelas, hospitales, comunidades religiosas. Los protestantes no aparecieron en el Nuevo Mundo Hispano sino hasta los últimos años del siglo XIX salvo raras excepciones.

Por otra parte había catolicos esmerados por conocer el mensaje de Dios para los hombres, unos dentro y otros fuera de la iglesia católica, pero sus buenas intenciones fueron llevadas muchas veces a la muerte.


Nuevamente Ud. hace aseveraciones que es común escuchar entre los protestantes pero que ni bien se investigan seriamente se encuentra que tiene bases muy flojas. Son los católicos y los disidentes del protestantismo los que murieron con mas frecuencia a manos de los verdugos protestantes. Esto es bien conocido por los historiadores pero igualmente falseado por los religiosos protestantes. Lea ud. una buena obra sobre la historia de la Reforma en Alemania e Inglaterra. Le asombrará seguramente las sangrientas represiones y las crueles ejecuciones de católicos fieles a la auténtica fe de Cristo.

Fué entonces en el periodo de la Reforma, cuando nace el movimiento protestante. Ellos no protestaban contra la iglesia católica, protestaban que dentro de la iglesia católica habia mucha maldad, mucha ignorancia de las escrituras y los métodos de ambición y creencia eran equivocadas, ellos querían reformar la iglesia, no salirse de ella. La misma iglesia católica los rechazó, los persiguió y los ex-comulgó.

La Reforma Alemana protestó con cierta razón por excesos que existieron en la Iglesia, pero dichos excesos no justificaban de ninguna manera la división de la Iglesia. En la Iglesia católica siempre ha habido maldad porque es una Iglesia para los pecadores. Pero sería mentira negar que tambien hubo, hay y habrá santos ejemplares que nunca necesitaron separarse de sus hermanos menos santos para adorar a Dios en verdad. Ud. desea presentar un movimiento protestante puro y una Iglesia Católica impura pero lo anclan a la realidad las miles de confesiones protestantes que ya suman decenas de miles y que crecen a razón de cinco nuevas “iglesias” por semana, todas ellas creyendo distintas cosas. Eso no es la unidad que Cristo prometió ni la “reforma” que Lutero tenía en mente.

Surgieron, efectivamente muchos movimientos cristianos, pero todos ellos buscaron en sus iglesias regresar a los principios que el mismo Jesús estableció, traducieron la Biblia al alemán, al inglés, al español (Reyna-Valera) y regalaban biblias y enseñaban su contenido.

Gutenberg
Lo que ud. afirma es falso y me sorprende que por todo el internet se declaren estas falsedades como si fueran verdades probadas: La Biblia fue traducida al alemán primeramente por la Iglesia Católica, de hecho ud. debe haber oído hablar de la Biblia de Gutenberg. Dicha Biblia no es protestante sino católica. La primera Biblia en inglés fue traducida por el Venerable Beda, en el siglo VIII. Más de ochocientos años antes de Lutero. El primer testimonio histórico de la presencia de la Vulgata en España se encuentra en el siglo IV, en una carta de San Jerónimo a Lucinio de Bética, y luego otra a su viuda Teodora, en la que da cuenta de la copia de los libros del Antiguo Testamento, que hasta ese momento había traducido, así como del Nuevo Testamento revisado, y su transporte a España. Así pues, parte de la Vulgata entra por primera vez a España cerca del año 398. Allí coexiste con algunas formas de la Vetus durante siglos. Habría habido una edición parcial o total de la Vulgata para mediados del siglo V, debida a Peregrino, supuestamente un obispo del norte español. Se cree que en el siglo VII, San Isidoro, Obispo de Sevilla, habría hecho una nueva edición revisada de la Vulgata. A pesar de lo inseguro de los datos, sí es un hecho que la Vulgata circuló extensamente en España, desde donde se difunde a otros pueblos.El proceso de traducciones de los textos bíblicos a lenguas hispánicas se produce hacia el siglo XIII. Habría un curioso antecedente de algunos pasajes del Antiguo Testamento traducidos al castellano por Aimerich Malafaida, quien llegaría a ser el tercer patriarca de Antioquía. También, por entonces se traduce el Salterio a un idioma hispánico, pero desde el hebreo y no desde el griego que venía siendo lo usual. Esta traducción se debería a Mons. Hernán Alemán, Obispo de Astorga.En realidad la famosa obra de Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León, Grande e general Estoria que trae una traducción no literal del latín, desde el Génesis hasta el Nuevo Testamento, viene a ser la primera gran traducción del texto bíblico ampliamente reconocida. Se la llama Biblia Alfonsina o Española. Parece que corresponde a la última parte del siglo XIII. Sin embargo, cabe notar que hay quienes han encontrado claras evidencias de una Biblia prealfonsina, completa que circulaba en la Iberia antes del siglo XIII. De todos modos, los fieles han venido escuchando la lectura diaria de la Biblia desde los tiempos apostólicos pues la Escritura se lee diaria mente en la Santa Misa, como Ud. seguramente puede comprobar asistiendo a su parroquia católica más cercana.

En nuestros días continúa habiendo los mismos pensamientos, pero cada vez la iglesia de Cristo sigue propagandose, estén en la iglesia católica romana o estén en algún movimiento cristiano.

La Iglesia de Cristo es UNA y no miles. Ya que Cristo mismo lo pidió al Padre en Juan 17: 20-23 y en consonancia con lo escrito en Lucas 11:17 “una casa dividida no se puede sostener.”

Si por fe crees que Jesús es tu Señor y tu Salvador y que resucitó de entre los muertos, te reúnes en su iglesia para recibir edificación y tu dar edificación, si crees en su Espíritu Santo, en el Padre y en el Hijo, si amas a tus enemigos y a tus semejantes, ERES CRISTIANO Y RECIBIRAS VIDA ETERNA, esta es una promesa de Dios.

Con respecto a la salvación por la “sola fe” le recomiendo leer lo escrito en “Lo que dice la Biblia sobre la salvación”

Dios no nos pidió defender su iglesia, no pidió cuidarnos de los falsos profetas, de los anticristos y un cristiano verdadero sabrá reconocerlas. Los cristianos que obran el mal, estan dentro de nuestras iglesias y fuera de ellas, pero debemos saber reconocerlos.

Lo que Ud. aconseja es contrario al consejo de Cristo. Ha dicho Cristo y está escrito en la Biblia: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis” (Mat. 7:15-16).

Quiero recordarles que la palabra católico, significa universal y la iglesia universal no es exclusiva de Roma.

Lo que Ud. Dice contradice las Escrituras. No hay “pluralismo de iglesias” para el Apóstol Juan que escribe en 1 Juan 4:1-6: Queridos, no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Dios, pues muchos falsos profetas han salido al mundo. Podréis conocer en esto el espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa a Jesucristo, venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios; ese es el del Anticristo. El cual habéis oído que iba a venir; pues bien, ya está en el mundo. Vosotros, hijos míos, sois de Dios y los habéis vencido. Pues el que está en vosotros es más que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan según el mundo y el mundo los escucha. Nosotros somos de Dios. Quien conoce a Dios nos escucha, quien no es de Dios no nos escucha. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.

Pido perdón si a alguien ofendí con estos textos. Dios los bendiga a todos.(Este es mi muy particular punto de vista) [firmado:] Adrián Malagón

Ud. no ofende. Solamente da muestra de una ignorancia fundamental de la historia y de las Sagradas Escrituras. Ha sido engañado por el protestantismo silvestre y repite lo que otros le han enseñado. Pero si Ud. tiene buena fe, entonces pedirá a Dios que lo guíe a Su verdadera Iglesia y se dedicará a estudiar con calma y en profundidad las aseveraciones de quienes le enseñan. Si Ud. hace eso, no tardará en ver que la Iglesia de Cristo es la Iglesia Católica. Nadie lo puede hacer por Ud. Solamente Ud. puede orar, estudiar y verificar la certeza de lo que Ud. mismo cree y predica.

Es bueno informarse de buena fuente antes de opinar intempestivamente sobre cosas que no sabemos con seguridad. Asi cumplimos como cristianos con el mandamiento de no levantar falso testimonio y evitamos incurrir en la falta de ser "ciegos guías de ciegos" que fomentan la confusión y las divisiones. Con sinceridad solamente no se llega a ningún lado, hay que estudiar seriamente y no meramente aceptar algo porque está en el internet o impreso en un libro. Ud. pide disculpas por publicar estos “textos”, mas bien debiera pedirle perdón a Dios por levantar falso testimonio contra la Iglesia de Cristo, lo cual es calumniar a Cristo mismo, ya que la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo.

Referencias

[1] Texto del Edicto de Milan: —Cuando yo, Constantino Augusto, al igual que yo, Licinio Augusto, afortunadamente nos reunimos cerca de Milán, considerando todo lo pertinente al bienestar y la seguridad pú blica, pensamos, entre otras cosas, las que vimos serían para el bien de muchos, aquellas regulaciones pertinentes a la reverencia de la Divinidad que deben ser ciertamente prioritarias, para que podamos conceder a los Cristianos y a otros, completa autoridad para observar esa religión que cada quien prefirió; desde donde provenga cualquier Divinidad en el asiento de los cielos pudiera ser propicia y amablemente dispensada a nosotros y a todos aquellos bajo nuestro decreto. Y así por éste consejo entero y la provisión más honrada, pensamos en coordinar que a nadie y de ninguna manera se le debe negar la oportunidad de dar su corazón a la observanza de la religión Cristiana, de esa religión que piense mejor para él, para que la Deidad Suprema, a cuya alabanza rendimos libremente nuestros corazones, pueda mostrar en todas las cosas Su acostumbrada venebolencia y favor. Por lo tanto, su Alabanza debe saber que nos ha complacido el remover absolutamente todas las condiciones que se encontraban en los rescritos formalmente dados a Usted de forma oficial, concernientes a los Cristianos y ahora a cualquiera que quiera observar la reliogión Cristiana puede hacerlo libre y abiertamente, sin ser molestado. Pensamos apropiado encomendar estas cosas completamente a su cuidado para que Usted sepa que hemos dado a aquellos Cristianos oportunidad libre y sin restricciones de alabanza religiosa. Cuando Usted vea que esto a sido otorgado a ellos por nosotros, su Alabanza sabrá que también hemos concedido a otras religiones el derecho libre y abiertamente de la observancia de su culto por el bien de la paz de nuestros tiempos, que cada cual tenga la libre oportunidad de adorar a su gusto; ésta regulación es hecha para no detractar ninguna dignidad o ninguna religión.

Sobre todo, especialmente en el caso de los Cristianos, estimamos de lo mejor que si sucede de aquí en adelante que alguien ha comprado de nuestra propiedad de cualesquiera otra persona, esos lugares en donde previamente se acostumbraban reunir, refiriéndose a tales, había sido hecho cierto decreto y una carta enviada oficialmente a Usted, los mismos deberán ser recivindicados a los Cristianos sin el pago o cualquier demanda de recompensa y sin ninguna clase de fraude o de engaño, aquellos, más que todo, que han obtenido el mismo regalo, igualmente habrán de devolverlos a los Cristianos inmediatamente.

Además, ambos, los que los han comprado y los que los han obtenido por regalo, deben abrogar al Vicario si buscan algúna recompensa de nuestra generosidad, para que puedan ser atendidos por nuestra clemencia. Todas éstas propiedades deben ser entregadas inmediatamente a la comunidad de los Cristianos a través de su intercesión, y sin retraso.

Y puesto que estos Cristianos como es conocido habían poseído no solamente esos lugares en los cuales estaban acostumbrados a reunirse, sino también otras propiedades, a saber las iglesias, perteneciendo a ellos como a una corporación y no como individuos, todas estas cosas que hemos incluído bajo el reglamento anteriormente dicho, Usted ordenará su reivindicación para estos Cristianos, sin ninguna vacilación o controversia alguna para ellos, es decir para las corporaciones y sus lugares de reunión: previendo, por supuesto, que los arreglos antedichos sean seguidos para que los que devuelvan aquello sin pago, como hemos dicho, puedan esperar una indemnización de nuestra generosidad. En todas éstas circunstancias Usted deberá ofrecer su intervención más eficáz a la comunidad de los Cristianos, para que nuestra disposición pueda ser llevada en efecto lo más rápidamente posible, por lo cual, por otra parte, con nuestra clemencia, el orden público pueda ser asegurado. Deje que ésto sea hecho de modo que, como hemos dicho arriba, el favor Divino hacia nosotros, mismo que, bajo las más importantes circunstancias que hemos experimentado ya, pueda, por todo el tiempo, preservar y prosperar nuestros éxitos junto con el bien del estado. Sobre todo, para que la declaración de este decreto de nuestra buena voluntad pueda ser notado por todos, este rescrito, publicado por su decreto, será anunciado por todas partes y llevado al conocimiento de todos, para que el decreto de ésta, nuestra benevolencia, no pueda ser encubierto.

[2] Bibliografía: R. Jiménez Pedrajas, "Milán, Edicto de", en GER XV, Rialp, Madrid 21979, 816-817; M. Forlin Patrucco, "Edicto de Milán", en Diccionario Patrístico y de la Antigüedad Cristiana (ed. A. di Berardino), Sígueme, Salamanca 1991, 664; A. Fraschetti, La conversione. Da Roma pagana a Roma cristiana, Laterza, Bari 1999.

El Regreso de Stallone

por John Camarena

Sylvester Stallone creció católico y dejó de ir a la Iglesia cuando la vida le dió fama y fortuna, pero ahora se considera una vez más un católico fiel.

El cambio vino como resultado de la enfermedad de su hija Sofía que nació con un defecto congénito y casi fatal. En Noviembre de 1966, cuando la niña tenía apenas dos meses de edad, tuvo que ser sometida a una operación de corazón abierto en el centro médico de Universidad de California en Los Angeles. La operación salió muy bien y Sofía—que ya tiene diez años de edad—está muy bien de salud, gracias a Dios, y es la atleta número uno de su clase en la escuela.

Stallone trata de explicar lo que causó su alejamiento voluntario de la Iglesia:

—No lo sé realmente, las circunstancias de la vida quizás. Cuando mi carrera tomó impulso perdí el contacto diario con mi familia y con la fe. El peso de la fama es abrumador para quienes, como yo, no dispusimos de una base sólida que nos permitiera afirmarnos en la realidad. En mi caso particular, fui seducido por la aparente libertad que me daba el dinero—

Las cosas comenzaron a cambiar para Stallone antes de su tercer matrimonio (con Jennifer Flavin, su actual esposa).

—Cuando me casé todo cambió. Luego, cuando mi hija nació con problemas de salud entonces me di cuenta que necesitaba ayuda y pronto. Comencé a poner la cosas en manos de Dios, comencé a confiar en Su omnipotencia, en Su misericordia—

Stallone agrega que el ser católico lo coloca en donde debe estar pues antes estaba solo en el mundo y creía que debía hacer las cosas a su manera.

—Cuando llegó el momento me puse en manos de Jesús y le pedí que me diera la perspicacia y la guía necesarias. Le pasé el timón a El y ahora son Su inteligencia y Su sabiduría las que toman las decisiones por mí—

Este proceso también le sirve a Stallone en la vida profesional.

—Realmente creo que en cuando escribimos el libreto del primer “Rocky” recibí algo de ayuda sobrenatural. Algo guió mi mano entonces—

Y en estos días se estrena Rocky Balboa (Se estrenó el 20 de diciembre del 2006 en los Estados Unidos).

—Para ponerlo de alguna manera, creo que Rocky esta vez es impulsado por otra clase de energía, la clase de fuerza que viene de Jesús. Al final de la película Rocky señala al cielo y respetuosamente le cede el honor a Jesús—

Si te parece un poco ridículo que un hombre de sesenta años se suba al ring para representar a un boxeador en decadencia, Stallone está de acuerdo.

—Tengo que aceptar eso porque a mí también me pareció ridículo. Estoy cien por ciento de acuerdo en que es una reacción natural y cuya validez no discuto para nada. Lo único que les pido es que no juzguen nada hasta que no lo hayan visto. Cuando vean la película, verán que tiene mucho que ver con escuchar la voz del corazón y de seguir el ejemplo y la guía de Alguien mucho mayor que uno: Jesucristo—

Nos dice que en Rocky I la primera persona que vemos es Cristo, refiriédose a la primera escena en la que se enfoca una imagen de Jesús pintada en una pared del gimnasio de entrenamiento.

—Creo que se pueden hacer películas de corte cristiano con temas cristianos, pero al mismo tiempo es necesario no cargar demasiado las tintas. Uno tiene que ser sutil al llevar el mensaje—

Stallone describe el libreto de Rambo IV, que está en produciión en estos momentos.

—Rambo es un casi-ateo porque no cree en nada. Su misión es, en este caso, llevar a un grupo de cristianos a un territorio francamente hostil, para que puedan llevar a cabo una misión benéfica de asistencia médica a los nativos. En el curso de la película, tiene conversaciones con estos cristianos y no los puede entender. Pero cuando son capturados, entonces comienza a entender la fe de ellos. Creo que puede ser una película interesante—

Los Problemas más Importantes

Por Alex Navajas
Publicado originalmente en La Razón de Madrid


Que no, que [en España] los problemas no son la financiación de la Iglesia y la asignatura de Religión.

Que, aunque el primero se haya resuelto—por ahora—y el de la clase de Religión parezca que no va por mal camino, ésos no son los temas más importantes. Son, seguramente, los que más hemos usado desde hace años los medios de comunicación para bombardear a los sufridos lectores, pero no son los que acercan o alejan a las personas a Dios.

Es que algunos parecen convencidos de que si se resuelven esos dos escollos, todo en nuestra Iglesia va a ir como la seda. Y, sin embargo, me parece que hay otros problemas que no salen en los periódicos y que le restan más fuerza a la Iglesia que la dichosa financiación y la asignatura de Religión. Por ejemplo, la inmadurez de muchos laicos, que todavía esperan que el cura lo haga todo. Con tal de ir los domingos a misa y echar algo en el cepillo, creen que ya han cumplido. O el excesivo control de algunos curas y obispos, que no permiten que se cambie de sitio un papel sin su permiso. O los muchos profesores de Religión que trabajan sólo por su salario, y no con un impulso realmente evangelizador. O los temores y complejos de muchos creyentes que van con la cabeza gacha pidiendo perdón constantemente por «los numerosísimos errores de la Iglesia a lo largo de la Historia». O los políticos que se dicen católicos y que se deben de dejar la conciencia en casa cada vez que votan en el Parlamento. O los catequistas que dan una fe aguada a sus catecúmenos por el temor de que éstos les den la espalda (y se la acaban dando). O los padres católicos que están preocupadísimos por que sus hijos aprendan inglés, alemán, tenis, informática, natación y una lista larguísima de cosas más, pero que no enseñan a sus hijos a rezar.

Estoy convencido de que hace más por su fe el testimonio de un católico auténtico que la mejor de las negociaciones sobre financiación con el Gobierno.

Visita de Benedicto XVI a Brasil

por Angel Villarino
Publicado originalmente en La Razón de Madrid

Benedicto XVI viajará a Brasil en mayo para inagurar la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (CELAM), que en su quinta asamblea centrará sus esfuerzos en combatir la proliferación de las sectas y en reavivar el espíritu católico de los latinoamericanos, según anunció ayer en el Vaticano el sacerdote venezolano David Gutiérrez, director de Prensa de la CELAM. Otros objetivos de la de esta Conferencia serán combatir las desigualdades económicas, la violencia, el narcotráfico y afrontar una polémica surgida en algunas diócesis sudamericanas sobre el papel de la mujer en el seno de la Iglesia. El Papa, confirmó Gutiérrez, presidirá la apertura y dirigirá un discurso a los participantes en esta V Conferencia General de la CELAM, que se celebrará en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida (Brasil) del 13 al 31 de mayo.

El auge de las sectas, el avance del protestantismo y el disminución del compromiso católico son algunos de los aspectos que más preocupan a las diócesis americanas y, lógicamente, al Vaticano. Brasil es el país católico más poblado del mundo, así como también el que sufre una mayor proliferación de las sectas, algunas de corte evangélico y otras apegadas a extrañas creencias. Además, los obispos que trabajan en países como México, Brasil, Perú o Bolivia asisten a las crecientes y sangrantes desigualdades sociales, así como al auge de los movimientos populistas que germinan entre los más pobres. Por todo ello, la situación política de Latinoamérica, subcontinente que en palabras de Benedicto XVI corre el peligro de sucumbir ante las «dictaduras del relativismo», será inevitablemente tratada durante el viaje.

Gutiérrez dijo que en la Conferencia se espera la asistencia de 176 obispos, arzobispos y cardenales, procedentes de América Latina y Caribe, e invitados de Canadá, Estados Unidos, España y Portugal. También acudirán 24 sacerdotes diocesanos, 23 religiosos, cuatro diáconos, 17 laicos, seis representantes ecuménicos, cinco miembros de organismos de ayuda a la Iglesia católica y 15 expertos. En total, serán 270 los participantes, procedentes de 35 países. La comunidad más representada será la de los brasileños, seguida por los mexicanos, las iglesias locales con mayor número de fieles.
Un grupo de fieles reza en santuario de Aparecida, Brasil

Así mismo, el jefe de prensa de la CELAM accedió a comentar otros detalles sobre la visita de Benedicto XVI, explicando que el Papa celebrará el día 13 de mayo una misa multitudinaria, a la que seguirá un discurso dirigido a la Iglesia de todo el continente, en el que viven la mitad de los más de mil millones de católicos que hay en el mundo. A la espera de conocer el programa definitivo, se espera que Benedicto XVI aterrice en Sao Paulo el 9 de mayo. Allí se reunirá con la Iglesia católica local, mantendrá un encuentro con los jóvenes y oficiará una misa a la que se espera asistan más de un millón de fieles. De la capital paulista se trasladará a Aparecida, donde se alza el santuario más famoso de Brasil, visitado todos los años por una media de ocho millones de fieles, y donde se venera la Virgen aparecida a finales de 1700, de color oscuro como los esclavos llevados de África a Brasil. Otras fuentes indican que el Papa no visitará ningún otro país aparte de Brasil y que regresará a Roma tras la inauguración de la Conferencia.

Progresismos Aparentes

por el Card. Ricardo M. Carles
Publicado originalmente en La Razón de Madrid

La obra de Maquiavelo, muerto en 1527, fue lectura habitual de muchos dictadores posteriores. Fue cristiano y murió como cristiano pero, como teórico de la política, subordina la religión a la política. Aquella puede ser un instrumento útil en manos del Príncipe. El mismo Napoleón leyó dicha obra donde se encuentra la frase: «Triunfad aunque sea por los peores medios y acabarán por daros la razón».

Con Maquiavelo se inició en la Edad Moderna, un pensamiento político laico que, aunque no tuvo en principio éxito, orientó muchas políticas, hasta que en nuestros días se llegue al absoluto positivismo jurídico: no hay más leyes que las que emanan del Estado, ni más derechos que lo que él reconoce. Es atrevido alardear de progresismo si se arranca de ideas que tienen casi 500 años. Con el laicismo que se quiere imponer, al debilitarse los valores religiosos, la vida misma pierde interés e importancia. No hay un Absoluto en nombre del cual defender una autonomía y una justicia como resistencia a la opresión. La tentación, dijo Carlos Valverde, es adaptar la religión a lo que sucede, secularizar todo y reservar para la religión, cuando más, el rincón íntimo de la conciencia. La razón suprime el misterio y no acepta más realidad que la dada en el mundo.

Adaptar la religión a la razón instrumental es vaciarla de contenido. Los mismos Adorno y Horkheimer afirman que «es imposible salvar un sentido absoluto sin Dios». Sin Él se produce el vacío existencial de nuestras sociedades, característico de las sociedades secularizadas. Desaparecen los valores, especialmente los morales.

Desde el positivismo no se fundamenta una moral. Desde un punto de vista meramente científico no se puede demostrar que el odio sea peor que el amor, la crueldad peor que la bondad, ni que el hacer daño a otros sea malo, si me gusta.

Sólo una teología puede fundamentar una moral. Y sus verdades no son antiguas sino perennes. Como se ve, ni la ideología es novedosa, ni tampoco las consecuencias son nuevas.

No parece muy lógico alardear de progresismo sobre inicios y consecuencias ya viejas en la historia de las culturas humanas

Los Conversos

por Luis Fernando Pérez Bustamante

Crónica del tercero de los congresos "Camino a Roma" de conversos al catolicismo celebrados en España, organizado por la Asociación Católica Internacional "Miles Jesu", narrada por uno de sus protagonistas.

En España es un fenómeno apenas conocido. En Francia, apenas empieza a despuntar. En Gran Bretaña y Estados Unidos (acá en el sector anglosajón de la población) alcanza cada año a decenas de miles de personas. Pero es sobre todo en los países que estuvieron bajo el imperio del comunismo soviético donde la realidad invita al optimismo. Me refiero al fenómeno de los conversos al catolicismo. Aunque hablando con propiedad cabría distinguir entre conversos y "reversos". Los primeros nunca fueron católicos y ahora lo son. Los segundos nacieron como católicos, abandonaron la Iglesia y al cabo del tiempo han regresado a ella. Pero todos, unos y otros, tienen algo en común que más adelante explicaré: el celo del converso.

El 11 y 12 de octubre pasados (nota: me refería al año 2003) se celebró en Ávila el tercero de los congresos "Camino a Roma" de conversos al catolicismo celebrados en España, organizado por la Asociación Católica Internacional "Miles Jesu", Instituto de Perfección, fundada por el sacerdote D. Alfonso María Durán. Tras un primer congreso celebrado en Madrid, esta ha sido la segunda vez que Ávila ha sido elegida como sede de este acontecimiento eclesial. El número de asistentes al congreso, sin llegar a alcanzar el número de los que acudieron en el 2002, puede ser considerado como muy aceptable ya que rondaron las 300 personas a lo largo de los dos días. El grupo más numeroso, excepción hecha de los abulenses, fue el de los gallegos que vinieron sobre todo de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Vigo, pero prácticamente no hubo una sola región española sin representación entre los allá presentes.

La ponencia inaugural corrió a cargo del Canciller Secretario de la diócesis de Ávila, el Padre Miguel García Yuste. Se preguntó si en España, país que se dice católico, es necesario un congreso así. Y la respuesta es afirmativa ya que, quien más quien menos, conoce a varios familiares o amigos que se han alejado de la Iglesia y apartado de la fe. Hizo hincapié en la necesidad de afirmar y fortalecer nuestra fe, defendiéndola de los ataques de nuestro entorno. Y al hablar de los que somos conversos, vino a comparar nuestras experiencias con las de la conversión de Pablo en el camino a Damasco, nada más que ahora nuestro camino era en dirección a Roma. Evocando la parábola de los obreros de la viña (Mt 20,1-16) nos recordó que el Señor nos llama a todos a la conversión pero a cada cual a su hora, diferente de la de los demás. Y para finalizar su intervención, el padre García Yuste, habló sobre nuestro deber de estar siempre dispuestos a dar testimonio de Dios a quienes nos rodean pero recordando que si nos encontramos con dificultades para compartir del Señor con los demás debemos tener en cuenta la máxima que dice "cuando no puedas hablar de Dios a otros, habla a Dios de esos otros". En definitiva, testimonio y oración.

El siguiente ponente fue don Antonio Carrera. Católico de nacimiento, dejó la Iglesia para convertirse en Testigo de Jehová (TJ), llegando a ocupar puestos de responsabilidad dentro de la secta en España. Estuvo con ellos 13 años y su testimonio fue muy interesante porque no en vano, los TJs fueron la secta de mayor crecimiento en la España de la Transición democrática, de tal manera que su número casi igualaba al total de los miembros de todas las denominaciones protestantes en este país. Actualmente la realidad empieza a ser otra y todo apunta a que aunque dicho número se ha estancado, en un futuro cercano disminuirá progresivamente. Don Antonio dio varias claves para que comprendamos porqué un católico sincero puede verse atraído por los TJs. Comparó la doctrina de la secta a un diamante falso, cuya no autenticidad puede ser fácilmente apreciado por un joyero pero no por un profano en la materia. Pues bien, un católico no formado e instruído en su fe, no sabe discernir la falsedad de las doctrinas de los Testigos, o de cualquier otra secta o grupo no católico, y por tanto puede ser embaucado con relativa facilidad. El señor Carrera compartió con los presentes la interesante teoría de que hace 40 ó 50 años no era muy necesario que los católicos españoles estuvieran muy formados en su fe porque apenas había "lobos" que buscaran ovejas despistadas pero poco a poco el país se fue llenando de lobos que hicieron presa en miles y miles de católicos que no estaban preparados para el fenómeno que se les venía encima. Hoy, por tanto, es absolutamente necesario que el católico practicante procure documentarse, catequizarse y conocer los fundamentos bíblicos y magisteriales de su fe. De lo contrario, don Antonio recomienda que nunca cometamos el error de dejar entrar en nuestra casa a un TJ, porque ellos sí se conocen bien su lección. La formación de los laicos, afirmó Carrera, es la vacuna perfecta contra las sectas y el proselitismo de otras religiones. Las razones por las que abandonó la secta son muy simples. Debido a que ocupaba ya altos cargos dentro de la Organización, tuvo acceso a literatura antigua de la misma. Entonces comprobó cómo la secta había errado en varias ocasiones a la hora de profetizar el fin del mundo y cómo también algunas doctrinas habían sido cambiadas o retocadas de tal manera que era imposible que Dios estuviera detrás de algo así. Rompió con el grupo donde había entregado todo su tiempo y sus energías durante más de 10 años y se embarcó en la aventura de estudiar otras religiones para calmar su sed de Dios. No obstante, don Antonio hizo bien en hacer la anotación de que muchos TJs que abandonan la secta quedan tan desencantados con el fenómeno religioso que se abandonan por completo y pierden cualquier atisbo de fe en Dios. Una vez eliminadas las religiones no cristianas, Carrera estudió las pretensiones de las iglesias cristianas. Participó en algunos cultos protestantes pero no le acabaron de convencer. Él buscaba la Iglesia de Cristo. Y estudiando a los Padres de la Iglesia, se la encontró. Era la Iglesia Católica. Desde entonces ha permanecido fiel a Cristo como hijo pródigo que ha vuelto a la casa de Dios. Ha escrito varios libros sobre los TJs y ha fundado la "Asociación de afectados por sectas" con sede en Bilbao.

Llegó el turno de la Sra Kathleen Clark. Nacida en Salt Lake City (Utah, EEUU) en el seno de una familia mormona, sus ancestros más lejanos fueron los primeros de la secta. Lo primero que la Sra Clark hizo fue explicarnos en qué consiste la religión mormona, lo cual es de agradecer porque gran parte de los españoles, aparte de que aceptan la poligamia, no conocemos bien muchos detalles realmente peculiares de esa creencia. Resumiendo, nos dijo que el mormonismo es esencialmente una fe politeísta que no es otra cosa que la renovación de la mentira de Satanás a Eva "seréis como Dios". El mormonismo afirma que todo hombre es un dios y el propio Dios Padre de la Biblia no es otro sino Adán, que luego fue evolucionando hasta ser perfecto. Otra de las teorías mormonas que no son muy conocidas por los españoles es su enseñanza de que la raza negra es fruto de una maldición por la cual Dios hizo que la piel de hombres blancos se convirtiera en negra. No en vano, hasta hace no mucho tiempo no era posible para personas de raza negra el ser sacerdotes mormones. La moral mormona no deja de ser contradictoria porque aunque no permite el consumo de té, café y bebidas alcohólicas, es muy liberal en la aceptación del divorcio, la contracepción y el aborto.

Kathleen pasó toda su infancia sin conocer personalmente a ninguna persona católica. Es lógico ya que en el estado Utah hay muy pocos católicos y el entorno social en el que viven favorece muy poco su integración en esa sociedad donde el mormonismo prácticamente lo llena todo. El primer paso fuera de la iglesia mormona no lo dio ella sino su padre, que tras estudiar las escrituras sagradas de los mormones encontró muchas contradicciones. Debatió con denuedo con su obispo mormón el cual no logró convencerle y eso le causó graves problemas. Finalmente ocurrió lo inesperado y Kathleen se hizo novia de un muchacho católico. Cuando éste le llevó a una misa tridentina ella quedó impactada por la liturgia a pesar de que no entendía nada. La relación prosperó y decidieron casarse a pesar de que ella no tenía todavía la más mínima intención de hacerse católica. Pero pronto surgieron los problemas. Ella desconocía por completo el calendario litúrgico católico y las primeras navidades fueron algo cómicas porque no lograba entender porqué su marido tenía que ir a misa en un día que no era domingo. A pesar de que su marido intentaba animarla a abrazar el catolicismo ella rehusaba totalmente esa posibilidad. Sin embargo, un año fueron invitados a ir a Francia de peregrinación. Ella fue no por interés religioso sino turístico, pero el Señor le tenía preparada una sorpresa. Durante la peregrinación por Francia fueron acompañados por un padre jesuita, que había sido capellán de la Beata Teresa de Calcuta, y que tuvo a bien guiarles en la realización de los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola. Aquella experiencia impactó tanto a Kathleen que al volver a su país empezó a interesarse de verdad en conocer la fe católica. Cuando le tocó estudiar la doctrina del pecado original, se dio cuenta de que el mormonismo era realmente la mentira de Satanás rediviva. Vio que, a diferencia de lo que decían los protestantes, ninguna de las doctrinas católicas contradice la Biblia, la cual, se encargó de recalcar, había sido declarada como Palabra de Dios por la propia Iglesia, que también definió su canon. Su estudio de la Eucaristía le llevó al convencimiento de que no podía retrasar por más tiempo el ingreso en el Rebaño de Cristo y un 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción, fue bautizada, y recibió también el sacramento de la confirmación y la Eucaristía. Y renovó las promesas de su matrimonio esta vez ya como católica. A día de hoy, tanto ella como su madre son las únicas católicas en esa familia que una vez fue toda mormona.

El siguiente ponente fue el Padre Paul Vota, Miles Jesu, nacido en California (EEUU). Comenzó su intervención dando la receta perfecta para perder la fe. El primer paso sería vivir fuera de la gracia, es decir, no confesar los pecados graves y no comulgar con frecuencia. El segundo paso consistiría en no preocuparse por conocer bien la fe que profesamos. Sin mencionar a ninguno en particular, señaló la grave responsabilidad de aquellos colegios católicos que no se preocupan por dar una buena formación religiosa a sus alumnos.

Nacido en el seno de una familia católica, tuvo una infancia y adolescencia en las que vivió como cualquier católico normal, asistiendo a misa cada domingo y sin apartarse de la fe de sus padre. Tenía talento y capacidad para tocar instrumentos musicales y tras entrar en la Universidad de Berkeley, allá por los años 60, se unió a un grupo que acostumbraba a actuar en pequeños clubs locales y sociales. Fue precisamente en un club de tenis donde conoció a una pareja de seguidores de un gurú hindú que le impactaron profundamente por su forma de comportarse, orando públicamente y manifestando una amabilidad poco común. Fue invitado por ellos a visitar su grupo y allá vio que vivían en comunidad, compartiendo el dinero, promovían la castidad y predicaban puerta a puerta. Es decir, se tomaban su religión en serio a diferencia de lo que él había visto en muchos católicos. Se unió a la secta y se empapó de sus doctrinas. En un primer momento les enseñaban que el gurú no era Dios sino alquien que ayuda a los demás a encontrarle. Cuando se fue a vivir a un ashram sus padres se dieron cuenta que estaban perdiendo a su hijo y pidieron a todos sus conocidos que oraran por él. Pero el joven Paul había encontrado una paz, que aunque después entendió que era falsa, en esos momentos le llenaba por completo. Con el paso de las semanas fue instruído en ciertas doctrinas secretas de la secta que eran desconocidas para los primerizos. Aprendió una técnica de meditación muy particular que servía para vaciar la mente y fue advertido que si algún día dejaba de practicar esa meditación, perdiría su mente, lo cual no estaba lejos de ser mentira ya que Paul conoció el caso de una adepta de la secta que acabó loca en un psiquiátrico tras abandonar esas prácticas. Los dirigentes de la secta comenzaron a cambiar algunas de las enseñanzas fundamentales. Por ejemplo, aunque antes habían negado que el gurú fuera Dios, ahora afirmaban sin recato que era Dios Padre en cuerpo humano. Fue antes de la llegada a los Estados Unidos en 1974 del gurú fundador de la secta. Llegaba a hacerles partícipes del darsham, que sería recibido con solo tocar al gurú. Cientos de adeptos rompían en un gozo cuasi místico tras tocar o besar los pies de su maestro, pero Paul no experimentó ninguna sensación especial, lo cual él atribuye a la eficacia de las oraciones de sus padres, familiares y amigos. Coincidió también que por aquel entonces él había decidido estudiar la Biblia. En la secta enseñaban que de la misma manera que los judíos se equivocaban al aceptar a Moisés pero no a Jesús, los cristianos erraban al aceptar a Cristo y rechazar al gurú. La Providencia quiso que contactara con un miembro de Miles Jesu al que intentó predicar la fe de su secta. Éste hermano se hizo el interesado y tras hablar con el Padre Durán, mantuvieron una entrevista con Paul en la que le invitaron a cenar. Tras cenar los tres invitaron a Paul a pasar a la capilla que tenían dentro de la casa de Miles Jesu y allá fue donde el actual Padre Vota tuvo su primer reencuentro con la espiritualidad católica. Conoció a más gente de Miles Jesu y quedó impresionado por el compromiso de los jóvenes de la organización católica. Todos oraron por él y, finalmente, decidió visitar a sus padres y acudir a ir a misa con asiduidad. Pero seguía teniendo dudas, que acabaron provocándole una gran crisis, acompañada de una enorme confusión mental. Un día acudió el templo portando un escapulario de nuestra Señora del Carmen y una mujer allá presente, al verle, le dijo que su hijo fue ciego pero recuperó la vista gracias a la intercesión de la Madre de Dios. Aquel testimonio impactó a Paul que entendió que Dios sigue obrando milagros hoy en día y podía obrar en él el milagro de la conversión total. Al poco tiempo se unió a Miles Jesu y recibió la vocación sacerdotal que acabó con su ordenación como sacerdote por el Papa Juan Pablo II en 1985.

La última intervención del sábado día 11 corrió a cargo del Padre Alfonso María Durán, fundador de Miles Jesu y de los congresos "Camino a Roma". Explicó a todos los presentes cómo había surgido la idea de los congresos y cuáles habían sido las dificultades por las que pasaron antes de que lo que era un proyecto ilusionante se convirtiera en una realidad gozosa. También nos hizo partícipes de las buenas noticias de conversos al catolicismo en muchos países del mundo. Por ejemplo, nos dijo que en Ucrania, cuarenta parroquias ortodoxas habían pedido su pase a la comunión con Roma y él mismo, en este último año, había recibido a tres sacerdotes ortodoxos rusos que ansiaban entrar en la Iglesia Católica. En Finlandia se está dando un fenómeno muy interesante que no es otro que la conversión al catolicismo en sectores muy importantes de la juventud universitaria, lo cual era impensable hace unos años dado la cerrazón al catolicismo en las sociedades de los países bálticos. El Padre Durán nos animó a luchar contra el pesimismo por las malas noticias sobre la Iglesia. Nos exhortó a luchar contra "el chismorreo y la crítica destructiva" y a proclamar la buena salud del catolicismo en todos los países donde su crecimiento lleva un ritmo considerable. En definitiva, somos portadores de buenas nuevas, no altavoces de los pecados y errores de los demás.

Javier Leal fue el encargado de abir la tanda de testimonios del domingo día 12, festividad de Nuestra Señora la Virgen del Pilar. Nacido en tierras burgalesas en el seno de una familia católica, sus padres eran tibios en las cosas de Dios. A los 13 años pierde la fe y tras un adolescencia exenta de los excesos típicos de los adolescentes de hoy en día (él lo atribuye a que en tiempos de Franco no había tanto libertinaje) al llegar a la edad juvenil se interesa en la filosofía, la política y establece relaciones con la intelectualidad de la época. Estudia los clásicos y la filosofía moderna, es decir, se empapa de pura especulación humana. Acaba por interesarse por las religiones orientales, especialmente el hinduísmo y el budismo tibetano. Javier nos explicó que el hinduísmo es politeísmo puro y duro mientras que el budismo, aun negando la existencia de un Dios único y trascendente, también es politeísta. Estudió los yogas conceptuales y al mismo tiempo que se convirtió en maestro de otros, su vanidad y orgullo fueron creciendo. Pero tras una crisis sentimental, un día decidió orar un padrenuestro a conciencia. Fue entonces cuando empezaron a cambiar cosas. Leyó más filosofía y algo de material cristiano que estaba incluído en libros no propiamente católicos. Se interesa en el fenómeno de las apariciones marianas y es en ese momento de su vida cuando tiene un encuentro con un persona que habría de ser como un enviado de la Providencia destinado a ayudarle a entrar en el camino de la conversión definitiva. Era un mendigo sabio llamado Rafael. Ya mayor, recio, fuerte, vestido como si estuviera sacado de la novela "El Señor de los Anillos", aquel mendigo era una caja de sorpresas. Parece ser que había viajado por todo el mundo y su conocimiento de todas las religiones y filosofías mundanas era sorprendente. Javier se asombró de lo mucho que aquel hombre sabía sobre cualquier tema que trataban. Pero lo que le dejó impactado es que al finalizar la conversación, el anciano le dijo que el verdadero conocimiento sólo se encontraba en la Iglesia Católica. Tras despedirse nunca más le volvió a ver pero aquel encuentro fue un hito que marcó un antes y un después en la vida de Javier Leal. Al poco tiempo un amigo le invitó a visitar a un hombre que hace vida de ermitaño en uno de los pocos lugares escondidos que deben quedar en la isla de Ibiza. Vive en una pequeña laura que no es sino una especie de cueva natural apenas modificada para que pueda vivir una persona en ella. Hablaron largo y tendido de muchas cosas y el ermitaño demostró tener también un amplio conocimiento de todo lo relacionado con las religiones orientales, el esoterismo, etc. Se despidieron pero otra vez la Providencia quiso hacer de las suyas. Javier se dejó en la laura unas gafas de sol que apreciaba bastante y volvió a por ellas el día siguiente. Fue entonces cuando, ya a solas, el ermitaño le recomendó que abandonara la vida espiritual que había llevado hasta entonces y abrazara el catolicismo. Le dejó varios libros de espiritualidad católica y le recomendó que empezara a rezar el Rosario. Y Dios, en su misericordia, quiso que el Rosario fuera instrumento de conversión para Javier. La oración y el estudio de la Biblia, los padres de la Iglesia y la teología católica pasan a ser el pan nuestro de cada día en la vida del nuevo converso. Se produce su definitivo regreso a la Iglesia, y lo vive con tal intensidad que acude a Misa y Rosario diarios. Desde entonces no ha hecho sino crecer espiritualmente en la verdad católica, camino de salvación en Cristo Jesús.

Inmediatamente después del testimonio de Javier Leal, tomó la palabra Don Francisco Javier Casale Sánchez, de Barcelona. De padres católicos, no obstante le tocó vivir su infancia en un ambiente tibio, ateo y anticlerical. Trasladado a los cuatro años a Argentina, pasó allá toda su infancia, adolescencia y primera juventud tras la cual volvió a España . Sus padres le llevaron a un colegio salesiano donde experimentó un fervor cristiano poco común que, por ejemplo, le llevaba a jugar a celebrar misas en las que él hacía el papel del sacerdote. Pero eso mismo provocó que sus padres le sacaran del colegio pues tenían temor de que acabara queriendo ser cura, cosa que ellos no estaban dispuestos a aceptar. En el nuevo colegio laico acaba perdiendo la fe y con el tiempo acaba en lo que él denomina la "secta de la modernidad". Conoció a la que habría de ser su esposa, la cual sí tenía fe y era católica practicante y aunque cuando se casaron Francisco Javier no tenía fe alguna, al menos aceptaba que su mujer fuera a misa todos los domingos y días de precepto. Pero también ella acabó abandonando la práctica religiosa. Se convierten en un matrimonio convencional, ajeno a la religiosidad y con cierto éxito en el área económica. Adquirieron un velero con el que navegar por el Mediterráneo. Una noche de navegación se toparon con una gran tormenta. Francisco Javier temió por su vida y, casi instintivamente, rezó un avemaría. Cuando pasó la noche sin que nada ocurriera, él se avergonzó de esa oración, pero seguramente ya se había puesto en funcionamiento el fruto de la semilla que había arraigado en su corazón siendo un niño salesiano. Los negocios empiezan a ir de mal en peor y un día se encuentra a sí mismo clamando a Dios y pidiéndole ayuda. Aquella oración íntima le causó un estremecimiento interior pero todavía no fue suficiente como para que se convirtiera de verdad. Entró en una fase de desastre vital que le sirvió para desengañarse totalmente del mundo y el sistema que nos rodea. Descubrió que tenía hipertensión y el médico le recomendó que buscara una vida menos estresante. Empezó a practicar el Hata Yoga y a escuchar música hindú, árabe y del cristianismo barroco. Mientras que las dos primeras no le causaban ninguna sensación especial la música barroca cautivó su alma. Fue por entonces cuando decidió que cada vez que tuviera un mal pensamiento como castigo rezaría un padrenuestro y un avemaría. Tras haber puesto los medios para sanar tanto física como mentalmente un día se preguntó a sí mismo, ¿porqué ahora no te curas el alma? Empieza entonces la lectura ávida de todo tipo de cosas. Desecha la astrología por sus absurdos planteamientos. Todo lo que lee que no es espiritualidad cristiana no le convence. Empieza a tener dificultades en la relación con sus amistades habituales ya que su interés por lo religioso choca con el absoluto rechazo de sus amigos por esos asuntos. Pero sin embargo, uno de ellos, Quique, le dio un consejo que impactó el alma de Francisco Javier. Le dijo "lo que buscas, búscalo con humildad". En ese espíritu de humildad Francisco siguió buscando a Dios y finalmente el Señor le salió al encuentro. Tuvo lo que él considera como una moción del alma y el 8 de febrero de 1988, a las 8 de la noche, se planta en el despacho parroquial de su parroquia y le dice al sacerdote allá presente que tras 40 años fuera de la Iglesia, quiere volver. El padre le pide que vuelva al día siguiente para tratar pastoralmente la cuestión y mientras le recomienda la lectura de Lucas 15, donde está la parábola del hijo pródigo. Esa misma noche, Francisco Javier se arrodilló en su casa y rezó un padrenuestro, esta vez ya como auténtico creyente. Experimentó el amor de Dios Padre que recibe al hijo que un día había abandonado el hogar y que ahora volvía a casa. Es el milagro de la conversión. Su primera misa fue a escondidas y un tanto confusa ya que él no conocía prácticamente nada del rito. Su primera confesión duró dos horas tras la cual comulgó por primera vez en 40 años.

Comparte su nueva realidad con su esposa, la cual también acabó animándose a volver a la Iglesia. Peregrino a Santiago, hoy Francisco Javier es testimonio vivo de cómo nunca es tarde para volver a la senda de Dios.

Tras maravillarnos de la obra de Dios en la vida de Francisco Javier, nos dispusimos todos a asisitir a la Misa en la Catedral del Salvador Ávila, presidida por el Excelentísmo Sr. D. Jesús García Burillo, Obispo de Ávila. Siempre es un privilegio asistir a una celebración litúrgica presidida por un sucesor de los apóstoles y tanto más si es en una Catedral como la de Ávila, tierra de santos, tierra de Santa Teresa.

De vuelta al salón del congreso, llegó mi turno de compartir mi testimonio de conversión y regreso a la Iglesia Católica. Yo también nací en una familia católica como mis predecesores, pero tuve el privilegio de que mis padres eran verdaderamente católicos practicantes. Aunque mi padre tuvo bastantes dificultades en aceptar los cambios producidos en la Iglesia tras el Concilio Vaticano II, lo cierto es que no abandonó la práctica religiosa y todos los domingos asistía a la primera misa dominical, cuando yo todavía dormía placidamente en mi cama. Mi madre fue catequista durante varios años y la verdad es que tenía capacidad de transmitir bastante bien los fundamentos de nuestra fe a los niños. Yo me aproveché de eso y, sobre todo, del hecho de que fui educado por los padres Escolapios en el colegio que éstos tienen en Getafe, provincia de Madrid. Transmití a los presentes mi agradecimiento público a los padres y profesores que supieron inculcarme unos valores que estoy seguro que tienen poco que ver con los que se transmiten hoy a nuestros hijos, sobre todo en la escuela pública. A los diez años recuerdo claramente haber tenido una vocación temprana al sacerdocio, gracias al testimonio que unos seminaristas compartieron con los chicos que quisimos escucharles después de las clases. A mi abuelo paterno, que había sido anarquista antes y durante la Guerra Civil, casi le dio un pasmo cuando su único nieto le dijo que quería ser cura. Aunque estoy convencido de que fue una experiencia genuina aquello no duró mucho pues tampoco tuve un seguimiento especial por parte de mis padres, supongo que en parte debido a mi condición de hijo único. El resto de mi infancia transcurrió sin mayores sobresaltos pero a los dieciséis años me quedé sin padre de la noche a la mañana. Aquello supuso el inicio de un calvario que casi me lleva a la tumba. La relación con mi madre, en vez de fortalecerse a través de un mutuo apoyo del uno al otro para superar la pérdida de mi progenitor, empeoró a pasos agigantados. Yo estaba en una edad muy difícil y ella empezó a visitar a curanderos y videntes para que le ayudaran a superar los dolores que le causaba una afectación del nervio ciático sufrida tras una operación de implante de prótesis de cadera y los dolores que tenía en el alma por la pérdida de su marido y por su relación conmigo. Desgraciadamente no hubo entonces ningún sacerdote que la explicara que eso que hacía era incompatible con la fe católica. Al final acabé con una depresión profunda que me llevó incluso a intentar quitarme la vida consumiendo pastillas pero Dios tenía otros planes y no dejó que acabara mis días de esa manera. La relación con mi madre siguió por muy mal camino pero poco a poco salí del bache, gracias sobre todo a un primo hermano que me ayudó mucho y a la que después habría de convertirse en mi esposa. Pero aunque mi salud mental fue mejorando, la espiritual empeoró más si cabe. Me había apartado totalmente de la Iglesia y me acerqué al mundo del esoterismo, la Nueva Era y esa nueva versión del espiritismo de toda la vida que es el mundo de los contactados con supuestos extraterrestres. Lo peor de todo es que la persona que me dio un curso de control mental que no era otra cosa que el disfraz de una técnica para contactar con supuestos seres superiores, era un sacerdote franciscano. Mi madre no veía nada malo en todas estas nuevas actividades de mi vida pues al fin y al cabo no hay gran diferencia entre ese mundillo y el de los curanderos y videntes. Fue entonces cuando me casé, sólo por lo civil, con Lidia, mi esposa. Realmente éramos unos críos inmaduros, sobre todo yo, pero el Señor ha querido que nuestro matrimonio haya sobrevivido a muchos momentos de extrema dificultad.

Cuando nuestro primer hijo contaba con dos años de vida, algo cambió nuestras vidas. Mi esposa no me había seguido en mis andanzas por la Nueva Era pero sí respetaba todo lo que yo hacía sin entrometerse demasiado. Pero un matrimonio amigo que llevaban muchos años en el esoterismo se convirtió al cristianismo evangélico leyendo la Biblia. A los pocos meses nos invitaron a pasar un fin de semana en su casa y fue allá donde yo empecé el camino de vuelta a la fe de mis antepasados. Me reconcilié primero con el Dios de la Biblia, con el Salvador del mundo. Mi esposa siguió mis pasos pocos días después y ambos nos integramos en una comunidad eclesial evangélica pentecostal, Amistad Cristiana. Durante los años que fuimos miembros de esa congregación puedo decir que crecimos y maduramos como cristianos, aunque siempre limitados por nuestra condición de pecadores que no están en plena comunión con aquella en quien subsiste plenamente la Iglesia de Cristo y en quien se hallan todos los tesoros de la gracia divina. Al año de mi conversión al protestantismo evangélico me bauticé como tal en las Lagunas de Ruidera, Ciudad Real. Por una parte eso suponía una afirmación de pertenencia a la fe que profesaba pero por otra era, paradójicamente, una ruptura de facto con la fe católica de la cual negaba la validez de su bautismo. Mi esposa hizo lo mismo un año después. Dado que mi madre se enfadó bastante con el camino que yo había adoptado, mis enfrentamientos con ella subieron de tono. Para mí, el catolicismo era el culpable de que una mujer teóricamente preparada como mi madre hubiera acabado entregándose a curanderos y videntes sin que nadie la dijera que eso estaba en contra de Dios. Dado que yo mismo había recibido conocimientos esotéricos por boca de un sacerdote católico, estaba convencido de que la degeneración de la Iglesia Católica era un hecho innegable. Además, la propia naturaleza de las doctrinas protestantes que se oponen a la verdad católica, me llevó a afirmar delante de mi madre que las apariciones marianas eran obra de Satanás, cosa que a ella le sacaba de quicio dado que era una habitual peregrina al santuario Lourdes. La sima que nos separaba se agrandó y parecía que no habría ninguna posibilidad de que alguna vez pudiéramos hablar de las cosas de Dios sin pelearnos.

Por razones laborales tuvimos que dejar la congregación a la que pertenecíamos y aquello coincidió con mi primer contacto con el mundo de Internet. En poco tiempo me convertí en un asiduo a los foros de debate religioso, especialmente evangélicos, donde desarrollé una labor de ataque continuo y sistemático a la fe católica. Dado mi interés por autoformarme teológicamente en la apologética evangélica, en poco tiempo adquirí bastante habilidad para ganar batallas teológicas con católicos de escasa preparación. Sirva esto como aviso para navegantes. Es absolutamente imprescindible que los católicos que no tengan un mínimo de preparación teológica se abstengan de participar en foros de discusión donde haya miembros de otras confesiones cristianas o de otras religiones que pueden engatusarles con facilidad. Al mismo tiempo desarrollé un interés cada vez mayor en el estudio de la Historia de la Iglesia, aunque al principio lo hacía bajo el prisma protestante que ve en el emperador Constantino la fuente de corrupción del cristianismo. Pero lo cierto es que, como dice el Cardenal John Henry Newman, "quien estudia la historia de la Iglesia, deja de ser protestante". Efectivamente, la Iglesia de los primeros siglos anteriores a Constantino quizás no era calcada a la Iglesia Católica o la Ortodoxa, pero sin duda no era protestante. Entendí que el protestantismo no era sino el mismo grupo de sectas y grupos heréticos que abundó en esos siglos y que a veces sólo tenían en común su oposición a la verdadera Iglesia de Cristo. El pecado de la división, para los cristianos de entonces, era el más grave de los posibles y el protestantismo no era otra cosa que la encarnación de la división eclesial. Únase a ese descubrimiento de la realidad del protestantismo el que yo, gracias a lo que me dijo en un foro un cristiano ortodoxo descubriera en la Biblia quién es la Iglesia de Cristo, columna y baluarte de la verdad, Cuerpo de Cristo y su plenitud, y tendremos que los cimientos del "Luis Fernando apologeta evangélico" se tambalearon como un castillo de naipes sobre el que se sopla con fuerza. Cuando constaté que la doctrina de la justificación por la sola fe, base fundamental de la Reforma, no sólo no tenía asidero en las Escrituras sino que era contradicha expresamente en Santiago 2:24, entendí que no podía seguir siendo protestante por más tiempo.

Tras ocho años y medio como cristiano evangélico, el panorama que se me presentaba por delante no era precisamente fácil. Por una parte, no podía regresar sin más a la Iglesia Católica, la cual había sido objeto durante años de mis ataques en los foros de Internet y mis conversaciones con mi madre. La Iglesia Ortodoxa era una opción mucho más aceptable para mí aunque ciertamente temeraria por mi desconocimiento de la realidad eclesial ortodoxa. Pero mis dudas desaparecieron cuando asistí por vez primera a una liturgia bizantina en la parroquia ortodoxa griega que hay en Madrid. Aquella liturgia enamoró mi alma. Me sentí trasladado al cielo y supe desde entonces que había puesto mis pies en el cristianismo auténtico. Cuando poco después me uní a los cultos de la comunidad ortodoxa rumana que había en Madrid, dirigida por el Padre ortodoxo Teófilo Moldován, creí que mi destino final era convertirme en ortodoxo para el resto de mis días. Pero Dios tenía otros planes. Mi mujer, aunque entendía las razones para dejar de ser evangélico, no estaba dispuesta a seguirme camino de la Iglesia Ortodoxa. Eso era un problema no pequeño pero yo estaba dispuesto a enfrentarme a ello. Distinto fue el caso de mi madre. Cuando le dije que quería hacerme ortodoxo, una sonrisa de oreja a oreja apareció en su rostro. Me preguntó porqué no me hacía católico pero en el fondo ella pensaba, como muchos católicos, que la Iglesia Ortodoxa era como la Católica pero sin Papa. Fue precisamente entonces cuando enfermó de cáncer de hígado. Yo sabía que apenas la quedaban un par de meses de vida y cuando me manifestó su intención de visitar Lourdes a la vuelta del verano, supe que a menos que yo la llevara, ella no podría ver satisfecho su propósito. Cuando le propuse ir en coche un fin de semana, aceptó de inmediato. Para mí aquel viaje era cualquier cosa menos fácil. Durante años había debatido con católicos sobre el dogma de la Inmaculada Concepción. Especialmente duros fueron los que mantuve con un fraile dominico colombiano, el Padre Nelson Medina, que tuvo la paciencia y el amor de soportarme durante año y medio tratando la cuestión. Claro que al cabo de ese año y medio, él siguió donde estaba y yo había emprendido el camino hacia su Iglesia. Dios sabe cuánto debo a Fray Nelson por sus palabras, por sus oraciones, por su amistad. El caso es que aquel joven que había dicho años atrás a su madre que la aparición de Lourdes era de origen satánico, viajaba con su madre enferma terminal al santuario de la Inmaculada Concepción. Es difícil explicar con palabras lo que aquel viaje supuso para mí. A Lourdes llegué con una madre. Volví con dos. Si Cristo había entregado su Madre al apóstol Juan en la cruz, a mí me la entregó en Lourdes. Fue allá donde el proceso de conversión a la fe entregada una vez a los santos arraigó en mi corazón. Lo poco de protestante que me quedaba murió en la gruta donde la Virgen se apareció a una pequeñuela francesa que luego se convirtió en santa. Regresé a Lourdes y mi madre murió poco después, tras haber recibido por expreso deseo mío todos los sacramentos. Y se ve que en cuanto ella llegó a lugar donde nos purificamos antes de entrar en la presencia de Dios, empezó a orar por nosotros para que completáramos el regreso a la Iglesia Católica. Sus oraciones fueron escuchadas y al mes siguiente, después de recoger a nuestros hijos en el colegio le pregunté a mi esposa "Lidia, si regreso a la Iglesia Católica ¿vendrás conmigo". Un sí acompañado de una sonrisa fue su respuesta. Poco después nos casamos por la Iglesia, bautizamos a nuestro segundo hijo y desde entonces intentamos vivir sirviendo a Dios en la Iglesia que Cristo fundó sobre la roca, sobre Pedro y su confesión de fe.

La última intervención del congreso fue la del testimonio de David John Rey. Nacido en Chicago su padre era musulmán y su madre protestante. En realidad en su familia no se practicaba casi ninguna de las dos religiones. Si acaso alguno de los preceptos y costumbres musulmanas. Cuando la madre quiso celebrar un año la Navidad, el padre la amenazó de muerte lo cual es una demostración papable del ambiente en el que David tuvo que vivir durante buena parte de su infancia. Otro año, a pesar de las amenazas, su madre decidió poner un árbol de Navidad antes del 24 de diciembre. Su padre no hizo nada pero al poco tiempo desapareció del hogar para no volver más. A pesar de las dificultades, la familia ya fue más libre para poder asistir a la congregación bautista a la cual pertenecía la madre de David. Él no entendía mucho de lo que allá se predicaba pero el ambiente le gustaba y durante un tiempo fue un chaval más que acudía al culto dominical con su madre y su hermana. Pero cuando se convirtió en adolescente abandonó la comunidad religiosa bautista y se hizo miembro de un grupo de música rap. Durante cuatro años estuvo viviendo como rapero lejos de Dios y de toda religión. Pero su alma estaba vacía. Un día sintonizó por casualidad un canal de televisión donde un telepredicador estaba hablando palabras que parecían dirigidas al corazón de David. Cristo estaba llamado a la puerta y David decidió abrir. Se convirtió al Señor y decidió volver a la congregación bautista de su madre. Pero no era allí donde Dios le quería. Viendo otro canal de televisión, apareció un monje católico vestido de hábito hablando de temas espirituales. David estaba sorprendidísimo porque apenas había visto nunca un monje católico vestido como tal y mucho menos en televisión. Pero lo que aquel hombre de Dios decía tocaba su corazón. Empezó a interesarse en lo que la Iglesia Católica enseñaba y pronto entendió cuáles eran los fallos del protestantismo y cuáles los tesoros que aguardan en la Iglesia Católica a los que entran en ella. Un año después, se hizo católico y al poco tiempo se hizo miembro consagrado de Miles Jesu. Hoy vive en España donde desarrolla la misión que sus superiores católicos le han encomendado.

Todos estos testimonios no son sino una breve muestra de lo que Dios está haciendo en miles y miles de personas a lo largo del mundo. Ahora que parece que las iglesias se vacían y que gran parte de la juventud no quiere saber nada del Señor y de su Iglesia, el testimonio de los conversos es como un grito de esperanza y de reafirmación de que la fe en Dios y la pertenencia a la Iglesia de Cristo son la respuesta a la necesidad de cualquier hombre y mujer, vengan de donde vengan, hayan vivido lo que hayan vivido. La "enfermedad" del converso es contagiosa. Su celo por la fidelidad a Dios y la Iglesia es semilla para nuevas conversiones. Entre los más activos apologetas católicos anglosajones que abundan en Internet, un gran número de ellos son conversos al catolicismo. Tanto si fueron previamente católicos como si vienen de otro tipo de cristianismo, los que entran de adultos en la Iglesia Católica a veces entienden mejor que los que llevan dentro toda la vida lo que significa ser católico y la gracia que se deriva de ese hechos. Por supuesto eso no significa que lo ideal sea el que todo el mundo abandone la Iglesia para darse luego cuenta de lo que se han perdido dentro. No, ni mucho menos. De hecho, desgraciadamente muchos de los que salen no vuelven jamás y gran parte de los que están fuera no se plantean siquiera dirigir su mirada hacia el catolicismo. Por otra parte, una de las características más comunes a todos los conversos a la Iglesia es que han aprendido a amarla a pesar del pecado de algunos de sus miembros. Cuántas veces los católicos se empeñan en dar pábulo a las informaciones y críticas que se expresan contra su Iglesia en los medios de comunicación y en círculos anticlericales y anticatólicos, pero quien encuentra a una madre tras años de pérdida no permite que sus arrugas y sus canas le impidan amarla con amor filial. Es también típico en los conversos su fervor por la pureza doctrinal. No se ve en ellos un espíritu de dejadez y displicencia ante aquellos que desde dentro de la Iglesia quieren cambiar su esencia y sus doctrinas y moral. A veces su celo puede ser un poco exagerado, como el de los zelotes, pero eso sirve como contrabalanza contra tanta tibieza presente en algunos ámbitos católicos. Y para terminar, debe quedar constancia de que la figura del converso es un elemento clave para entender cuál es el verdadero ecumenismo, que no consiste en otra cosa que el que todos los cristianos alcancen la plena comunión con Cristo a través de su Vicario en la tierra, a través de su única Iglesia. Dios nos ayude y nos bendiga.

Los Escándalos

por Fiorella Bottazzi

Tengo una buena amiga, Angela, que vive en el lado opuesto del país. Por una de esas cosas del intenet nos conocimos en un chat católico y desarrollamos con el tiempo una buena amistad. El año pasado cuando ambas asistimos a la marcha pro-vida en Washington tuvimos la oportunidad de conocernos personalmente e intercambiar historias y anécdotas de nuestras familias. Una de esas anécdotas fue un tanto triste. Se las cuento porque viene al caso.

Angela es una católica formada, viuda desde hace unos cinco años y con varios hijos e hijas ya mayores. Uno de sus hijos, en sus veinte años de edad, despertó a la vocación religiosa y luego de terminar sus años en el colegio decidió explorar un poco las diversas familias religiosas católicas cerca de su área de residencia para tomar una decisión ese mismo año. Esto lo llevó a un retiro de un mes en cierto monasterio del cual salió sorprendido por rampante homosexualidad de los miembros. Sin dejarse amilanar por esta experiencia buscó otro lugar donde realizar su vocación. Lamentablemente la experiencia se repitió y nuestro amigo abandonó su idea de dedicarse a la vida religiosa.

Los años pasaron y nuestro amigo conoció a una muchacha de origen islámico, se enamoró y cambió de religión. Al conocer la comunidad de su novia fue agradablemente sorprendido por la cohesión familiar, la ausencia de vicios, la unidad de la comunidad enfrentada a la vida en un pais extranjero y de diferente fe.

Espero siempre que el caso de nuestro amigo no sea típico. Sin embargo espero contra la evidencia dolorosa de las revelaciones de los últimos años que han mostrado al mundo la madera podrida que compone al menos una parte de la Barca de Pedro en los Estados Unidos. Sospecho que al resto del mundo no les son extrañas estas cosas.

Todo esto me ha llevado a reflexionar como católica y como madre que alguna vez abrigó la idea feliz de tener un hijo sacerdote o una hija religiosa. Idea que no he abandonado aún. El resultado es esta corta nota que espero sea útil a otros como yo que tienen dificultades en comprender por qué nos ha pasado lo que nos ha pasado.

El Pecado en la Iglesia

Nuestra redención por Cristo no ocurrió hasta que El murió en la Cruz. El Cuerpo Místico de Jesús, que es la Iglesia, o sea nosotros, no puede operar de manera diferente. La redención de este cuerpo que es la Iglesia no puede completarse en vida. Nuestra redención personal es similar. Seremos hechos perfectos del otro lado de la muerte y no de éste. Ya no quedan muchos que intenten la perfección. Los Donatistas del Norte de Africa se fueron de la historia tratando de lograr la iglesia perfecta. No lo lograron. Lo que lograron en cambio fue la obliteración perfecta del cristianismo en esa parte del mundo. Llegó el Islam en el siglo VI y se acabó la iglesia perfecta. Fue en cambio la imperfecta hermandad del otro lado del Mediterráneo la que sobrevivió y hasta pudo poner coto al Islam en una puja muy desigual y desventajada. Dios tiene claras maneras de hacernos ver cómo quiere hacer las cosas. San Agustín advirtió a los Donatistas la necedad de buscar absolutos al este del paraíso. No escucharon al santo pero debieron escuchar a Dios hablando a través de ese doloroso megáfono que es la historia humana.

El pecado fue la causa y la necesidad de la Encarnación. Todo va en un solo paquete, por el pecado resultó la muerte del Salvador y por la muerte del Salvador nos salvamos del pecado. Si Su muerte fue necesaria la nuestra tambien lo será. Tenemos las máximas bíblicas “el salario del pecado es la muerte” y tambien “el discípulo no es mayor que su Maestro”. Si El tuvo que morir, nosotros tambien tendremos que ser “bautizados en su muerte” para usar otra frase bíblica.

Hay dos pasiones que debemos considerar: la Pasión de Cristo y la pasión de la novia, la Iglesia. La Pasión de Cristo es pura y carece de pecado. El pecado está en los ejecutores que realizan el deicidio en nombre de toda la Humanidad.

La pasión de la novia es diferente. La ley del pecado reina con fuerza en el mundo de los hombres y por lo tanto en esta pasión en la que la Humanidad debe ser redimida, el pecado reside en ellos mismos. La novia, la casta meretrix, es impura hasta su muerte. Sale de este mundo impura para ser purificada en su paso por la muerte y regresar desde el cielo radiante como la Novia del Cordero, la Nueva Jerusalem.

Ese deseo interior que tenemos por una Iglesia mejor, por un mundo mejor, por mejores hombres y mujeres no es nada mas que hambre. Hambre del cielo, pasión por ser amados por el Novio puro de la Cruz. Esta es la humanidad que compone la Iglesia, no hay otra. Si soy humano, nada de lo humano me es ajeno. La Iglesia es humana en su grandeza y en su bajeza tambien.

El problema es que estamos lidiando con algo que es causa de escándalo, El escándalo, nos asegura el Señor, es inevitable. Tan inevitable como la piedra de molino que a guisa de corbata nos corresponde por causarlo. Y es que manchar el cuerpo de la novia es algo serio. Todos lo hacemos en diferente grado pero cuando llegamos al punto del escándalo recordemos que la misma pasión que nos une al cuerpo de Cristo es la que une a Cristo con las ovejas perdidas por el escándalo que hemos causado. En la crucial ecuación, en ese uno menos uno, perdemos su favor y revelamos la incapacidad natural para mantenernos a flote. Tratar de vivir sin Cristo y con pecado es como tratar de nadar con la piedra de molino atada al cuello.

El pecado tiene su lugar necesario como causa de la Redención y como razón para los Sacramentos. No se puede separar el uno del otro. Es en el pecado que Dios realiza nuestra redención. Si lográramos la Iglesia perfecta de este lado de la muerte, de hecho demostraríamos que no necesitamos a Dios en la Cruz ni en los Sacramentos. Eso es imposible. El bautismo no seca las fuentes del pecado (Concilio de Trento D808-6 y D-833) El bautismo es solo el comienzo de la batalla contra el pecado y sirve como sello en el escudo de los antiguos guerreros para identificarnos con el Salvador e iniciar nuestra renovación en El. Pero no podemos evitar pecar y correremos hasta el final con la horrible expectativa de un juicio adverso si nos abandonamos al pecado.

La Iglesia está hecha de pecadores. “Perdona nuestras ofensas” dice el Padre Nuestro y “ora por nosotros pecadores” decimos en cada Avemaría. El pecado está en la Iglesia, la mala hierba del enemigo es contagiosa y la humanidad no la puede erradicar. Debemos esperar el dia de la cosecha. Ahi es cuando Cristo separará el trigo y la mala hierba. Tratar de hacerlo antes, habiendo sido advertidos, es un esfuerzo fútil.

Un proverbio inglés dice que los tontos se atreven donde los ángeles temen avanzar. Reclamar la santidad es una dura afrenta. Trabajar por ella es mejor. Los católicos de a pie como yo solo podemos mirar con pena y disgusto a aquellos que alegremente siembran el escándalo y pisotean la viña de Cristo. Lo hacemos no porque seamos mejores que los escandalosos sino porque los amamos y por obligación no podemos permitir que se echen al mar con una piedra de molino como salvavidas.

Laicismo Cobarde

por Santiago Martín

Publicado originalmente en La Razón de Madrid

El mensaje de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz que, como cada año, se celebró el pasado 1 de enero, ha estado en esta ocasión centrado en la persona. Es un mensaje preocupado, escrito por un intelectual creyente, profundamente intelectual y profundamente creyente. Un hombre que considera tan peligroso relegar a la razón como relegar a la fe. El Papa vuelve en este mensaje, una y otra vez, a una idea que considera clave: tenemos que encontrar un punto de partida común para todos, creyentes y no creyentes. Ese punto de partida es la ley natural, lo que el Papa llama la «gramática» escrita por Dios en el corazón del hombre. «La paz -afirma el Pontífice- necesita que se establezca un límite claro entre lo que es y no es disponible», pues de lo contrario hasta el propio concepto de persona, como el de «derechos humanos» se relativiza, se debilita. Entre las amenazas a la paz que el Papa enumera figuran el terrorismo, pero también el hambre y las desigualdades crecientes, así como la tortura a que está siendo sometida la naturaleza. No falta una clara alusión al laicismo de Estado, equiparándolo a las dictaduras teístas: «Hay regímenes que imponen a todos una única religión, mientras que otros regímenes indiferentes alimentan no tanto una persecución violenta, sino un escarnio cultural sistemático respecto a las creencias religiosas. Esto promueve una mentalidad y una cultura negativa para la paz». Y ahí está la clave en lo que a nosotros respecta: en nuestro país, el laicismo que el Gobierno practica equivale a un bombardeo diario de los derechos de los creyentes. Su debilidad ante el terrorismo quieren compensarla y camuflarla con una postura cada vez más intransigente con los católicos. Cada vez se parecen más a esos chulos de barrio, tan cobardes que sólo se atreven con los niños. O a los que golpean a sus mujeres. A nosotros, que amamos la paz, nos acosan. Ante los violentos se rinden.

Desprestigio Intencional

por Antonio Gaspari

Entrevista de Zenit sobre el libro contra Pío XII

Las vicisitudes en torno al Papa Pío XII y la manera en que la Iglesia católica se opuso al nazismo y a la persecución contra los hebreos sigue acaparando gran interés en Roma. La Sala de Prensa del Vaticano presentó el libro del padre Pierre Blet, S.J., "Pío XII y la Segunda Guerra Mundial en los archivos vaticanos". El debate está asegurado.

Para comprender mejor el argumento, Zenit.org ha entrevistado a Antonio Gaspari, escritor del libro "Los judíos, Pío XII y la leyenda negra", un volumen editado en castellano e italiano (aparecerá en otros idiomas en los próximos meses), en el que se narran las historias de muchos judíos salvados del Holocausto gracias a la obra de asistencia de Pío XII y de la Iglesia católica.

Testimonios judíos

La polémica ha estallado con la publicación del libro del periodista británico John Cornwell con el provocador título "El Papa de Hitler". "Lo que más sorprende del trabajo de Cornwell—reconoce Gaspari—es constatar cómo se las ha apañado para no citar nunca los testimonios autorizados y sumamente representativos de muchísimas personalidades judías a favor de Pío XII. Albert Einstein escribió en la revista "Time", en 1940, que frente a la barbarie nazi "sólo la Iglesia permaneció en pie para detener el camino de las campañas de Hitler para suprimir la verdad" y el científico confesó que "antes nunca experimenté ningún interés por la Iglesia, pero ahora experimento un gran cariño y admiración hacia ella, pues la Iglesia fue la única que tuvo el valor y la obstinación para apoyar la verdad intelectual y la libertad moral. Tengo que confesar que aquello que en un tiempo despreciaba, ahora lo alabo incondicionalmente".

Justos entre las Naciones

"Cornwell no tiene en cuenta tampoco las declaraciones a favor de Pío XII de personajes como Golda Meir e Isaak Herzog --continúa explicando el autor de "Los judíos, Pío XII y la leyenda negra"--, dos de los fundadores del Estado de Israel. Por no hablar de los miles de obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos, católicos comprometidos que arriesgaron y perdieron la vida que para proteger a los judíos de la persecución nazi y que hoy están inscritos en la pared de honor de la calle de Jerusalén que conduce hacia el Yad Vashem, el memorial del Holocausto. Se trata de "Justos entre las Naciones", el más alto reconocimiento atribuido por el Parlamento israelí a todos aquellos que salvaron la vida de uno o más judíos destinados a los campos de exterminio".

De este modo, "El Papa de Hitler" descalifica los testimonios de hombres y mujeres que son considerados hoy día no sólo como padres del Estado de Israel, sino también como grandes exponentes de la aportación cultural y científica judía de este siglo.

Gaspari también duda de la profesionalidad de la investigación del periodista británico. "Cornwell dice que ha pasado meses de estudio en Roma, por ello estoy sorprendido de que no haya tomado en consideración, por ejemplo, el caso de Israel Zoller, el rabino de Roma durante aquel período que, conmovido por el cariño de Pío XII hacia el pueblo judío, se convirtió al catolicismo tomando el nombre de Eugenio, en homenaje a Pío XII, que se llamaba Eugenio Pacelli".

"Al hacer una investigación de este tipo—añade Antonio Gaspari--, Cornwell y quienes acusan a Pío XII de todo tipo de calumnias deberían haber constatado que todos estos testimonios no los ha pedido el Vaticano, sino que han llegado espontáneamente de parte de gente que quería agradecer al Papa por lo que hizo por ellos. ¿Ha habido un personaje en el mundo durante aquellos años que recibiera un reconocimiento mayor por parte del pueblo judío?".

Una investigación "escandalosa" Pero Cornwell dice que se basa en documentos recogidos en la Secretaría de Estado de la Santa Sede. "Me parece que sobre esto el autor británico no cuenta más que mentiras. Dice que ha pasado meses estudiando en los archivos vaticanos y resulta que no pasó ni siquiera tres semanas en la Secretaría de Estado y ni siquiera se presentó todos los días. Cornwell dice que ha visto documentos relativos al período precedente a la guerra, y sin embargo, sólo pudo analizar aquellos que eran precedentes al pontificado de Pío XII, hasta 1922. Afirma haber encontrado un documento exclusivo que probaría el antisemitismo del Papa Pacelli y sin embargo no se trata más que de una carta cuyo contenido deforma de manera vulgar y que, además, ya había sido publicada en Italia hace siete años. Todo esto no habla a su favor. Es más, tengo la impresión de que con el objetivo de lanzar el "scoop" de su vida, publicando un libro sensacionalista, Cornwell no hace más que republicar las calumnias que se han lanzado contra Pío XII desde que a inicios de los años sesenta apareciera una obra de teatro en su contra titulada "El vicario"".

Entonces, ¿por qué ha hecho tanto ruido este libro? "Creo que la gran popularidad de Juan Pablo II no le gusta nada a algunos grupos, y por ello, en los últimos tiempos, se han tratado de vender libros escandalosos contra la Iglesia católica. Me parece que los editores no están muy interesados en comprobar la profesionalidad de estas acusaciones, lo importante es que se hable mal del pontificado y de la Santa Sede. Además, eso garantiza polémica y cobertura por parte de la prensa. El libro de Cornwell parece que apunta hacia este objetivo".

Los Judíos

por Ignacio de Argenzola

En un paredón del ghetto de Varsovia, durante un verano brutal del brutal siglo XX, alguien escribió; "Dios: la próxima vez elige a otro pueblo." Recuerdo haber leído el reporte de ese angustiado grito escrito en carbón sobre una pared blanca y haber pensado en Abraham y el regateo aquel del Génesis en el que el padre ancestral de todos los judíos se anima a enseñarle justicia a Dios. El anónimo judío polaco no hizo nada más que anotar en aquella pared la prueba atávica de su descendencia.

A medida que el tiempo pasa, inevitablemente envejezco y aprendo. Hoy a la hora del almuerzo charlaba con un amigo sobre el problema de la educación de los jóvenes. Nos interesaba dilucidar el problema de formar el carácter mientras se siembra la educación en la juventud. Cuando ya finalizaba nuestra hora, volvíamos al trabajo y se me ocurrió de repente que el pueblo judío nunca tuvo este problema. El carácter es a un judío casi como la humedad a un día de lluvia, inevitable. Todas las generalizaciones son malas (incluso esta que acabo de enunciar) y no quiero endilgarle a cada judío del mundo la obligación de ser un Ben Gurión. Nada de eso. Solo digo que con la perspectiva que dan los siglos, estas últimas cuarenta centurias siempre han tenido un judío que dejara su huella en el tiempo. Abraham, después de todo, vivió al filo de la Edad de Hierro y sus descendientes hebreos han contemplado el ascenso de la humanidad, desde esos años hasta hoy, sin perder su identidad esencial. Eso para mí es un misterio fascinante. Cuando alguien bien intencionado supone a Israel en un peligro mortal, rodeado como está de gente que no tiene otro propósito que la destrucción de la nación judía, siempre les digo: no los des por muertos tan pronto y recuerda que han sobrevivido a los romanos y a sus dioses. La Menorah sobrevive donde el laurel y la púrpura de los emperadores llevan ya mas de mil años bajo tierra. Aun en el improbable caso que Israel desapareciera, la idea de Israel es imposible de borrar de la historia.

Si, por algún milagro nefasto pudiéramos borrar todo lo que los judíos han aportado a la historia de la humanidad, el gran libro de la historia sería poco menos que un opúsculo sangriento. Ni siquiera el liberalismo progresista que últimamente se empeña en borrar la cultura judeo-cristiana puede darse el lujo de no contar con ellos: imagínen que quedaría de los progres si les sacamos a Marx y a Freud, ambos judíos que, para no perder la costumbre, dejaron su marca en el siglo veinte como tantos otros de la misma raza lo hicieran desde los tiempos de Abraham. Cabe preguntarse cuál es la fuerza que permite que un pueblo tan pequeño haya producido una abundancia tan evidente de hombres y mujeres notables. No me pidan que haga una lista porque sería, por fuerza, injusta. Bastarían Moisés y Jesucristo para justificar mi pregunta, claro que no estan de adorno Isaías, Filón, Maimonides, Halevi, Spinoza, Popper, Levi, Singer, Freud, Marx, Einstein, Sabin, Irving Berlin, Gershwin, Mahler, Dylan, Simon y Garfunkel; para finalizar mi pobre incompleta lista con un chascarrillo musical.

La multitud de judíos matemáticos y músicos, escritores y filósofos y representantes renombrados en todas las disciplinas conocidas al hombre es tan larga que sólo Dios la sabe completa. El misterio que se nos presenta es este pequeño pueblo que ha estado siempre rodeado de enemigos y sin embargo ha sabido preservarse. Hititas, romanos, cartagineses, hicsos, nubios, babilonios y asirios son polvo que se lleva el viento de la historia mientras los judíos aun caminan las calles del mundo con sus contradicciones, sus malos, sus buenos, su costumbre de discutirlo todo no importa que sea la misma justicia de Dios. Siempre cito a cierto rabino que con exagerada autocrítica decía que "Dios nos eligió, no por ser los mejores, sino por todo lo contrario." Sigo en desacuerdo con él pero no dejo de maravillarme ante este signo de Dios en el mundo: los indestructibles, inefables judíos para quienes, sospecho, Dios hizo el mundo entero incluyendo a los goyim, porque alguien tenía que maravillarse y como dice el viejo chiste: comprar al por menor.

Sin Razón y Sin Fe

por Carlos Caso-Rosendi
Reflexiones sobre lo publicado por Xavier Sáez-Llorens en La Prensa de Panamá

No hace mucho tiempo comenté un artículo aparecido en otro diario de Panamá. La reacción de aquel autor a mi comentario, fue un descarado ataque ad hominem al que respondí también, en buena onda, pero que el periódico no quiso publicar, creo yo por aquello de "no toquéis los ídolos, que se desdoran".

Este artículo—de distinto autor—que examino ahora, contiene muchísimas inexactitudes. Lo sorprendente es que algo tan lastimosamente prejuicioso y errado pueda encontrar lugar en la prensa. Sabemos ya que, para algunos, ser anticatólico es lo mismo que ser "intelectual". Lo triste es que una publicación de nivel nacional no exija mejores credenciales y —al menos—alguna semblanza de veracidad a sus colaboradores. El pueblo de Panamá se merece algo mejor. Estoy seguro.
* En tipo más pequeño, con margen las palabras del artículo, el comentario le sigue en tipo normal.

Juicio generalizado sobre la sociedad y la religión

Mi consorte me había pedido evitar, lo más posible, plasmar públicamente mis ideas sobre tópicos religiosos. Comprendo sus razones. Nuestra sociedad es todavía ideológicamente intolerante e intelectualmente inmadura para debatir, con elegancia y argumento, temas tradicionalmente intocables. Entiendo también la posición de líderes eclesiales y apologistas bíblicos de defender, contra viento y marea, sus creencias monoteístas particulares.


Me animo a estar de acuerdo con el citado consorte aunque sospecho que no por las mismas razones. El autor debiera haber previsto que sus pensamientos encontrarían cierta resistencia y nos cuelga el sambenito de intolerantes e inmaduros a toda la sociedad. [1] Imagino que el ámbito de esta "sociedad intolerante e inmadura", es universal. Sería demasiado necio expresar semejante juicio sobre la sociedad panameña en particular, a la que el Dr. Sáez Llorens debe el sustento y que le permite ejercer su profesión y publicar sus pensamientos sin censura y sin mayores consecuencias. Así que, primeramente, indultemos a la sociedad panameña, cuna de muchos intelectuales de nota, de este gratuito juicio generalizado y convengamos, misericordiosamente que la opinión que vamos a leer es contra mundum y le aplica a la sociedad humana de este tiempo en general.

A debatir con elegancia y buen gusto

No soy ajeno al debate. Desde los días en que G. K. Chesterton y George Bernard Shaw debatieron hemos sido testigos de muchos intercambios similares realizados con toda mesura y respeto. Es cierto que ha habido otras clases de intercambios, pero eso es propio de ese lado de la naturaleza humana que todos luchamos diariamente por dominar con éxito variado. El tema no es intocable, de hecho, en el internet, en la prensa, en los medios; no pasa un día sin que se lo mencione o analice desde uno u otro campo. Los líderes eclesiales y apologistas bíblicos, en toda su variedad hacen lo que pueden para llevar su parte de la conversación. Eso es lo que se espera de ellos, después de todo. Y es bueno que sea una conversación. Cuando se trata de confrontar ideas con el objetivo de llegar a la verdad es mejor evitar los monólogos. Contra viento y marea se defienden las ideas de la fe. Es un esfuerzo que cada generación debe hacer. Un ejercicio que paga con creces, pues permite establecer la verdad, hace brillar la luz del intelecto sobre las oscuridades de la ignorancia.

Juicio generalizado sobre las intenciones de los religiosos

Es el modus vivendis de estas personas, quienes obtienen sustento diario o protagonismo social mediante sermones, procesiones o predicaciones de su anhelada verdad. Lo que resulta inadmisible es que despotriquen, desde sus púlpitos parroquiales o tribunas neoinquisidoras, contra personas que desafíen sus dogmas, utilizando descrédito sobre debate o arrebato sobre palabra. Confieso, sin embargo, que ese tipo de aspavientos medievales tampoco perturba mi sueño. Lo repetiré cuantas veces haga falta.


Para comenzar un debate nada mejor que el respeto mutuo. Atacar las motivaciones del rival es un golpe bajo y desaliña al que lo da. Las bajezas no sirven porque el público—esa sociedad "intolerante e inmadura"—ya sabe que la bajeza de los medios conlleva sin excepción una bajeza igual de los fines. El hombre de fe, predicador, cura, trabajador de la caridad, etc. no está exento de las necesidades y flaquezas humanas. Debe comer para vivir, debe tener un techo y es justo que tenga una compensación adecuada por sus esfuerzos. No niego que hay muchos vivos y oportunistas que utilizan la fe para esquivar el trabajo. Sin embargo este segundo juicio generalizado es particularmente bajo. No podemos acusar a Albert Schweitzer o a Teresa de Calcuta de ser unos oportunistas descarados cuya sola motivación es pasarla sin trabajar o aparecer en televisión. Para los que sí usan la fe (o el servicio civil, la profesión o cualquier otra cosa buena) para satisfacer su propia fatuidad, queda reservado el juicio de Dios. La sociedad sabe apartarse de ésos cuando se hacen evidentes sus intenciones. Gracias a Dios los hipócritas son una minoría. El problema es que son muy visibles, mientras que los que hacen el bien sin hacer ruido suelen pasar desapercibidos como consecuencia de su propia virtud. Vuelvo a dar el ejemplo de Teresa de Calcuta. Pasó una vida entera al servicio de los desamparados sin que el mundo lo notara. Hicieron falta un documental de la BBC y un Premio Nobel de la Paz para que el mundo se enterara de sus buenas obras.

La anhelada verdad y la libertad de expresión

En la "anhelada verdad" (?) no encuentro falta ¿Es que debiéramos anhelar la mentira? ¿Quiere decir el autor que anhelar la verdad es algo malo? Quizás intenta hacernos creer que anhelamos “tener” la verdad. En ese caso estaríamos viviendo de la mentira. Si tal es el caso con una simple exposición de la verdad se acaba el asunto ¿no es así? Pero el autor, no lo hace. Tan solo habla de una anhelada verdad.

¿Procesiones que ofenden?

Predicaciones y procesiones no hacen mal a nadie. Son expresiones físicas de una parte de la sociedad que tiene tanto derecho a la palabra y a la manifestación como los disidentes o apoyadores de un movimiento político que marchan para expresar sus ideas, se congregan, se manifiestan. Gracias a Dios, la mayoría de las constituciones gubernamentales de América reconocen esos inalienables derechos humanos. Si las opiniones predicadas desde el púlpito no son compartidas entonces es hora de debatirlas "con elegancia y argumento" (para usar las palabras del autor) en la tribunas de las que disponemos hoy: prensa, internet, televisión, radio, asociaciones e incluso—¿por qué no?—procesiones y discursos. Que la verdad salga a flote como resultado del debate franco y el diálogo abierto. ¿De qué otra manera podría operar una sociedad libre? Un dogma es un artículo de fe indiscutible para los fieles, pero para los que no lo son, la libertad de cuestionamiento está reservada sin problemas.

La expresión "descrédito sobre debate o arrebato sobre palabra" es usada por alguien que en sólo dos párrafos ya ha usado el descrédito dos veces (sobre la sociedad en general y los trabajadores de la fe) y cuyo tono general es francamente beligerante y arrebatado.

En general comprobaremos, a medida que avanzamos en el análisis de este escrito, que el autor da amplia prueba de practicar los mismos vicios que endilga a sus oponentes. Y lo hace usando—como ya hemos visto—las más irresponsables generalizaciones. Nos explica que no pierde el sueño por "ese tipo de aspavientos medievales". Pues yo tampoco, los aspavientos (medievales, prehistóricos o modernos) me tienen sin cuidado por más que se los repita. Las fes de la humanidad han dado al hombre tesoros inmensos en códigos de conducta, reglas estéticas, arte, ciencias y muchas cosas más que la persona educada conoce bien, pero que el necio progrezurdo ignora pues ha sido criado a fuerza de lemas y leyendas que no son otra cosa que dogmas incontestables y discursos arrebatados. El progresismo no es ya el hogar de gente como G. B. Shaw o Anatole France. Con ellos se podía debatir y hasta en sus insultos había un refinamiento que realmente se echa de menos en el mundo de hoy.

El derecho de todo ser humano a practicar la religión

Todo individuo, amparado bajo propias ideas, tradiciones y necesidades sicológicas, es libre de creer en deidades, hijos divinos, santos, extraterrestres, espíritus cósmicos, fantasmas, "tuliviejas" o "chupacabras". Eso lo respeto porque soy un férreo defensor de la libertad individual. Pero cuando la religión institucional, esa acostumbrada a pactar con gobiernos para ganar poder, prebendas y dogmatizar la educación infantil, afecta a terceros y estigmatiza a minorías, mi voz disidente continuará alta y clara, por más que se intente erosionar mi apellido.


De acuerdo. Todo individuo es libre de tener su religión. Ese es un derecho humano inalienable y amparado por casi todas las constituciones del mundo. Si algunas religiones o creencias populares nos parecen ridículas, el "chupacabras" por ejemplo, no podemos por eso concluir que todas las creencias populares tienen un origen morboso. No podemos poner a Ghandi en el mismo balde con un charlatán, ni a Joseph Ratzinger con los que dicen la buenaventura. Comparando, nadie considera a los médicos del mundo como una lacra porque existen curanderos y supersticiosos que terminan enfermando a la gente. Esa forma de generalización es un vicio de la razón y su práctica revela una seria falta de formación intelectual.

La religión, los dogmas y la educación infantil

Este "férreo defensor de la libertad individual" no ha hecho hasta ahora más que despotricar contra el ejercicio de tal libertad y arremete contra la "religión institucional" con más generalizaciones, acusádola de estar en ejercicio para ganar "poder, prebendas" y algo muy interesante: "dogmatizar la educación infantil" y "estigmatizar a la minorías". Uno se pregunta ¿qué querrá decir con eso? Su "voz disidente" se oye, pero el volumen no ha ayudado a la claridad.

¿Hay algo, que se enseñe a los niños en Panamá, que pueda ser calificado de dogmático? Me imagino que sí, pues un dogma es, por definición una "proposición que se asienta por firme, cierta y como principio innegable de una ciencia o credo." [2] En el mundillo progre, la palabra dogma es una mala palabra y se usa en forma peyorativa como sinónimo de algo que carece de flexibilidad o, peor aun, como sinónimo de falso. Sin embargo, en las escuelas se pueden enseñar dogmas tales como "la energía no se crea ni se destruye solo se transforma" que es a grosso modo el primer principio de termodinámica. Claro que hay quienes recuerdan que su descubridor fue Lavoisier, un fiel servidor de la corona francesa ejecutado por los revolucionarios ¡Quizás debiéramos desistir de enseñar a los niños ese dogma de origen obviamente "pequeño-burgués"!

Se me hace un poquito más claro el problema que el autor tiene con la educación y con la religión. Es posible que en eso residan las advertencias de su consorte. Las escuelas no enseñan los dogmas y credos de la progresía. Entre esos dogmas y credos debe haber—presumo—algo que le molesta al autor y que él quiere cambiar para lograr algún tipo de beneficio personal o de clase, que hasta ahora no ha podido realizar. Panamá ha llegado a ser lo que es a pesar de este supuesto defecto educativo que el autor nos quiere señalar muy, pero muy oblicuamente por cierto. No sabemos a qué minorías se refiere, no se cita a autoridad educacional o religiosa alguna, solo se nos informa en forma más o menos difusa que el autor está en desacuerdo con algo indeterminado y hasta insinúa que su buen nombre podría ser "erosionado". En lo que a mi concierne, me abstendré de lijar el apellido de nadie, especialmente de alguien que ya es áspero de nacimiento.

Hablando de ciencia y religión...

En las últimas semanas, varios ciudadanos han escrito imprecisiones, tergiversaciones y simplicidades sobre la relación entre ciencia y religión. No podía mantenerme silente, sería complicidad pasiva. Tendré, chichiribob, que reconciliarme contigo de alguna otra manera. Por supuesto, la ciencia y religión son compatibles.


Al fin estamos de acuerdo en algo. No puedo opinar sobre lo que estos ciudadanos hayan escrito y que tanto le molesta al Sr. Sáez Llorens ya que él no los cita, ni yo tengo la bola de cristal para adivinarlo. Así que, valientemente, nuestro héroe se niega a ser cómplice silencioso de aquellos que "han dicho cosas". La valentía civil de nuestro autor no conoce límites. Para entrar en tema, lo cierto es que ciencia y religión son compatibles, lo cual es como decir que yo soy compatible con mi mamá. Digo esto porque la religión dió eventualmente origen a la filosofía que es la madre de todas las ciencias. Eso lo aprendí en la escuela obligatoria, libre, gratuita y laica de la Argentina, entre otros "dogmas".

Las creencias de Darwin, Einstein y Giordano Bruno

Existen científicos creyentes y religiosos amantes del método experimental. En la más reciente encuesta de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, cuna de las mejores mentes del mundo, sólo 7% declaró creer en una deidad personal (Nature, julio 23, 1998). Conviene, sin embargo, definir con precisión el concepto de espiritualidad. Einstein, por ejemplo, hablaba de Dios a través de metáforas panteísticas, nada deístas y mucho menos teístas. Darwin nunca se arrepintió de sus posturas personales, pese al embuste de esa época por desvirtuar sus principios agnósticos. Uno de los que ayudó a decodificar el código genético, Francis Collins, es un creyente cabal. El otro descifrador, Craig Venter, es ateo radical. Hubo teólogos que tuvieron un papel destacado en ciencias. Giordano Bruno fue cautivado por el rigor del saber científico pero, por su osadía de atreverse a pensar, lo cremaron en la hoguera.


Este tema se trata en el artículo Dios y la Evidencia publicado en www.voxfidei.com/articulos/2902.asp El autor de este artículo es Paul A. Wagner. profesor de filosofía y director del Instituto de Lógica y Estudios Cognitivos en la Universidad de Houston en Clear Lake, Texas.

Decir que existen religiosos amantes del método experimental, es como decir que existen cocineros a los que les gusta andar en bicicleta. Me permito mencionar solamente algunos de los muchos religiosos que han sido brillantes científicos: Mendel, Copérnico, Kepler, Polkinghorne. Me temo que ninguno de los que he nombrado proviene de la "cuna de las mejores mentes del mundo".

Comencemos por la encuesta de la revista Nature, que es, una revista norteamericana y no la autoridad mundial en materias de fe y razón. En esa entrevista participaron el 60 por ciento de los miembros de la Academia Americana de Ciencias (NAS), eso es un total de 518 personas o sea de algo mas de 860 miembros respondieron 518, de los cuales el 7 por ciento dijo ser creyente. Para comenzar, la encuesta es estadísticamente irrelevante. En números tan reducidos es fácil obtener resultados distorsionados. Me refiero a los lectores que realmente saben de estadística para que me corrijan si me equivoco. Pero admitamos por un momento que una minoría de científicos de la Academia Americana de la Ciencias, cree en Dios. En el mejor de los casos tenemos una colección de opiniones. Recordemos que los científicos del mismo cuerpo de ciencias, hace solo cuarenta años, creían que el planeta se estaba enfriando peligrosamente y entrando en una nueva era glacial. La Corte Suprema de los Estados Unidos, en un fallo infame de hace ya mas de un siglo, declaró que los negros africanos no eran humanos ¿Hasta dónde llega la precisión e infalibilidad de una colección cualquiera de opiniones, aun en la “cuna de las mejores mentes del mundo”?

En esta parte de su escrito el autor dispara a mansalva pero sin una dirección determinada. Si es cierto que existen pruebas concluyentes de la inexistencia de Dios, debieran ser publicadas. Y lo mismo es válido para el caso contrario.

Einstein

El dictamen "Einstein hablaba en metáforas panteísticas, nada deístas y mucho menos teístas" es simplemente falso. He leído y coleccionado dichos de Albert Einstein por muchos años, un héroe para mí, desde mi infancia. La primera frase que viene a mi mente es la famosa "la imaginación es mucho más importante que el conocimiento." Si eso no es misticismo, se le parece bastante. Y qué decir de "quiero conocer los pensamientos de Dios." No me diga usted que eso no es teísmo, admitir que Dios tiene pensamientos, es admitir que tiene una mente y si tiene una mente, es una persona.

Es difícil pensar en algo más teísta que eso. Pero Einstein tampoco era originario de la "cuna de las mejores mentes del mundo" aunque era judío y ya sabemos que los judíos, siendo un pueblo tan pequeño, han producido una cantidad desproporcionada de mentes notables y personajes de influencia crucial en la historia del mundo. Y eso que no vienen de la "cuna de las mejores mentes del mundo".

Charles Darwin

Otra inexactitud es el agnosticismo de Darwin. El capítulo segundo de la autobiografía de Darwin se titula: "Mis Creencias Religiosas" lo cual—para un supuesto agnóstico—es un poco sorprendente. Darwin fue educado en Christ College, Cambridge y fue un devoto anglicano toda su vida: "En consecuencia, leí con gran cuidado 'Pearson on the Creeds' y otros libros del divino conocimiento; y fue en ese momento que—sin dudar en lo más mínimo de la estricta verdad literal de todo lo que está escrito en la Biblia, pronto me convencí que nuestro Credo debe ser aceptado en su totalidad." [3]

Darwin nunca sostuvo "principios agnósticos", baste con leer el prólogo de El Origen de las Especies y algunas cartas que sobreviven en las cuales expresa su preocupación por el uso que agnósticos irresponsables pudieran hacer de su Teoría de la Selección Natural. El Sr. Sáez Llorens no tiene la menor idea de lo que Darwin o Einstein pensaban en relación a su fe, solamente usa estos dos nombres para proyectar sus propias opiniones, sin citar una sola referencia, nos pide que le creamos pero hasta ahora, lo hallamos falto.

Giordano Bruno

De Giordano Bruno, poco debe saber este hombre. De pequeño me llamaban la atención los niños italianos llamados por ese nombre: Giordano Bruno Pascuzzi, o Spadafora, o Miceli... y me intrigaba ese nombre que traducido significa "Jordán Oscuro". Al pensar en ese nombre me imaginaba el límpido río del bautismo de Jesucristo fluyendo oscuro como la tinta. Giordano, que en realidad se llamaba Filippo, era un cura y un profesor de Matemática que una vez perdió (en favor de Galileo Galilei) la Cátedra de Matemática de la Universidad de Padua. En ese tiempo las universidades eran cosa de la Iglesia, que dicho sea de paso, las inventó y las sostuvo por muchos siglos. Giordano terminó su carrera como gurú de algo que nada tenía que ver con las ciencias, se volvió un charlatán itinerante, lo que hoy llamaríamos un tipo de la "nueva era". Como corrían otros tiempos y la ley de la época daba a la Iglesia el monopolio de la enseñanza religiosa... Giordano Bruno terminó capturado y condenado por el Inquisidor de Roma. Pudiera haberse salvado si hubiera renunciado a sus ideas estrafalarias, pero no lo hizo y fue condenado a muerte en la hoguera. Ya los Calvinistas y Luteranos lo habían excomulgado (parece que perteneció a esos grupos luego de huir de Italia) Su sistema de ideas es incoherente. Es posible que sufriera del mal de Asperger, una forma de autismo que encaja bastante bien con lo que sabemos hoy de su conducta, por sus escritos y el reporte de sus contemporáneos. Si hay alguien que pudiera ser elegido como una personalidad extravagantemente anticientífica y a la vez antireligiosa... es Giordano Bruno, pero el autor nos quiere hacer creer que fue una especie de enamorado del "rigor científico". Nadie que hubiera leído una sola página de los inventos del pobre Bruno diría algo así.

La muerte de Giordano Bruno es un episodio lamentable pero común a la época en que ocurrió. Más le debe la progresía a la humanidad por cortarle la cabeza a Lavoisier que fue sin duda uno de los más grandes científicos que han existido, mientras que Giordano Bruno nunca pasó de ser un charlatán bien educado y demasiado audaz para su propio bien. Invocar las leyendas negras crecidas alrededor de los fogones del populacho no conviene a un defensor de la razón.

¿Incompatibilidad entre razón y fe?

La verdadera incompatibilidad ocurre entre la razón y la fe. Entre estas dos nociones no cabe ninguna relación vinculante. La razón se nutre de dudas y evidencias, la fe de esperanzas e hipotéticas revelaciones.


Sólo por jugar un poco. Nótese lo dictatorial de estas declaraciones. No hay razonamiento precedente, solamente una afirmación que aparentemente, el miembro de esta "sociedad intelectualmente inmadura" debe aceptar.

Juan Pablo II en Fides et Ratio dice en resumen que, lo que el pensamiento de la iglesia temprana y medieval había sido concebido y realizado como unidad profunda, generadora de un conocimiento capaz de llegar a las formas más altas de especulación, fue destruido de hecho por los sistemas que asumieron la posición de un conocimiento racional separado de la fe, o alternativo a ella. Para la Iglesia la razón es perfectamente compatible con la fe, ya que la razón encamina al hombre hacia la verdad y hacia la contemplación de los grandes misterios de la existencia.

El autor del escrito que analizamos confunde la razón con el método experimental, cuantitativo. Esta clase de progresismo a la fin de siècle, nos recuerda a aquellos señores socialistas de bigote que demandaban que algún cura les dijera cuánto pesaba el alma. Hoy entrando el siglo XXI, resulta un poco patético ver que algunos progresistas parecen haberse detenido en la Belle Époque. En fin... no los culpo, era un tiempo mucho más interesante.

Si el lector desea comparar lo que la religión católica ha producido últimamente en lo que toca al tema de la relación entre la fe y la razón, lea por favor www.vatican.va/edocs/ESL0036/__P2.HTM y no le sorprenda encontrar una profundidad filosófica que brilla por su ausencia en la tinta del Sr. Sáez Llorens.

Corrijamos entonces el dicterio: la razón se nutre de hechos incontrovertibles y principios establecidos por la observación práctica, aunque sus causas últimas sean inobservables. Su objetivo es obtener una visión completa y verdadera de la realidad. La fe, por su parte, es la esperanza de trascender esa realidad que la razón revela con mayor claridad a medida que pasan las generaciones. La fe puede valerse de la razón pero solamente hasta un punto. Más allá de ese límite, la fe solamente espera contemplar los misterios de la vida trascendente, cuya comprensión total nos es, en general vedada.

Bioética, filosofía y liderazgos autoproclamados



Por razones bioéticas y filosóficas, el hombre de ciencia, místico o escéptico, está en la obligación moral de criticar, denunciar e intentar modificar las doctrinas religiosas, cuando éstas afectan el bienestar público, la convivencia pacífica o el destino de la humanidad. ¿Cómo quedarse callado cuando la población mundial está infectada por el virus del sida y se condena agriamente el uso del inofensivo y eficaz condón para prevenir su diseminación?


Esto se pone interesante. Llegamos a este párrafo y se nos presenta de repente con razones bioéticas y con la filosofía. Si uno lee el párrafo con cuidado vemos que se nos quiere deslizar bajo la puerta una nueva fuerza, que no es religión pero que anuncia saber 1) cuál es el bienestar público 2) cómo promover la convivencia pacífica 3) el destino de la humanidad (¡nada menos!) El obstáculo que estos objetivos encuentran es la aparente "irresponsablidad" de las entidades religiosas que se niegan a ajustar sus credos a la evidencia presentada hasta ahora por nuestro brillante expositor del progresismo.

Son los Rojos otra vez

Es apropiado hacer una asociación con parte de lo expresado anteriormente por el mismo autor. Ya nos ha dicho que la sociedad es "intelectualmente inmadura". Esta idea peticiona que el autor es más "intelectualmente maduro" que la sociedad entera a la que juzga y ahora nos comunica que sabe lo que es bueno para nuestro "bienestar". No sólo sabe eso sino que se autotitula defensor de la "convivencia pacífica" y conocedor del "destino de la humanidad". Pero ¡ay! las dichosas tendencias religiosas vilmente inyectadas por la "religión organizada" en la "sociedad intelectualmente inmadura" le impiden realizar la construcción del paraíso. Esto suena más o menos como octubre de 1917 redivivo. Ya sabemos en qué terminó el "paraíso de los trabajadores" eso que hoy recordamos como "gulag". El plan de acción es el mismo, una pena que los de esta "sociedad ideológicamente intolerante" hemos desarrollado anticuerpos contra los sueños de tipos como Lenin. Menos mal que ya nos vacunamos con la URSS, Cuba, Corea del Norte, Cambodia, China Comunista. Todos esos "paraísos" se fundaron sobre los cadáveres de millones de personas. El SIDA no ha matado todavía tanta gente como las dictaduras del Terror en Francia, Stalin, Hitler, Mao y Pol Pot. Todos ellos de acuerdo en que la religión no es buena para el estado. Claro que de eso no habla nadie porque es de mal gusto reclamarle a los progrezurdos la lista de los difuntos. Ellos no le rinden cuentas a nadie de las matanzas que perpetran.

El SIDA en Africa

El SIDA mata más gente en Africa que en cualquier otro continente ¿Cuál es la mayor organización de asistencia social en Africa? Caridades Católicas ¿Cuántas horas ha pasado el Sr. Sáez Llorens atendiendo africanos? Me imagino que muchas ¿Cuánto dinero ha donado para asistir a los enfermos y prevenir nuevas infecciones? Me imagino que muchos miles de dólares. Claro que soy humano y es posible que me imagine algo equivocado.

En cuanto al tema de los condones: la Iglesia condena el sexo fuera del matrimonio y el uso de anticonceptivos ¿Qué le hace pensar al autor que el hombre que desobedece a la Iglesia practicando el fornicio y el adulterio, una vez en la intimidad de su cama le va a hacer caso a la Iglesia evitando usar un condón? A veces me pregunto ¿qué clase de pelandras cree esta gente que somos?

¿Cuál es el origen de la epidemia de SIDA? La siguiente cita proviene de una fuente científica respetada:

"Se piensa que se inició en África y que fue allí donde se produjo ese "salto" de una a otra especie. Desde que se descubrió el virus que produce una enfermedad gemela en el chimpancé (conocido como SIV) se ha tratado de explicar el origen del SIDA como el salto del SIV a los seres humanos, y una de las hipótesis que ha tenido mayor acogida es la de que haya sido un accidente de laboratorio, inducido por científicos que trabajaban (a partir de 1957) en una prueba de campo de la vacuna contra el polio en el entonces Congo Belga (mas tarde Zaire al independizarse y actualmente Republica Democratica del Congo). En estos trabajos científicos patrocinados por el Instituto Wistar de Filadelfia, y como medio de cultivo del virus atenuado de la poliomielitis, se utilizaban tejidos procedentes de simios (aunque Wistar afirma que solo usaron macacos asiáticos), por ello si se comprueba que en el material de las vacunas (conservadas desde entonces) se encuentran restos de tejidos de chimpancé o bien DNA del HIV, tendremos una evidencia más de la factibilidad de esta hipótesis. El lunes 11 de septiembre en una reunion convocada al efecto en Londres por la mas antigua, respetada y admirada sociedad científica del mundo, la Royal Society, expertos en SIDA, investigadores de diferentes paises, se reunieron para estudiar la evidencia existente a favor y en contra de esta hipótesis."[4]

¿Un error científico agravado luego por la proliferación del sexo extramarital? ¿Cómo puede ser que la "cuna de las mejores mentes del mundo" produjera algo así que ha influído tan trágicamente el "destino de la humanidad"? Pareciera que la ciencia puede resultar un poco más peligrosa que la religión, al menos en este caso, así fue. Me imagino que si el sexo se hubiera practicado solamente dentro del matrimonio—como lo mandan las malvadas religiones—la crisis del SIDA hubiera sido fácilmente contenida en su lugar de origen.

Y otra cosa... ¿no fueron hombres de ciencia como Einstein, Fermi, Oppenheimer, los creadores de las armas nucleares que hasta hoy son una espada de Damocles que pesa sobre el destino de la humanidad?

¿Cómo podemos confiar en la ciencia cuando los científicos no pueden dar garantías del uso moral de sus descubrimientos? Alfonso López Quintás declara: "El gran humanista y científico Albert Einstein nos hizo esta severa advertencia: "La fuerza desencadenada del átomo lo ha transformado todo menos nuestra forma de pensar. Por eso nos encaminamos hacia una catástrofe sin igual" ¿Qué forma de pensar hubiéramos debido cambiar para evitar esta hecatombe? Sin duda, Einstein se refería al estilo de pensar objetivista, dominador y posesivo que hizo quiebra en la primera guerra mundial y no fue sustituido por un modo de pensar, sentir y querer más ajustado a nuestra realidad humana." (ver www.voxfidei.com/articulos/2a07.asp)

¿Qué nos quiere vender el progresismo ignorante?

¿Cómo, cuando el crecimiento demográfico descontrolado, particularmente de gestaciones no deseadas, se favorece por la interferencia religiosa con las políticas y propagandas de anticoncepción de países pobres?


Recomiendo leer El Mito del Crecimiento Demográfico. La interferencia religiosa no es nada comparada con las esterilizaciones masivas que se ha producido entre las etnias "indeseadas" de la civilización global. La tierra puede sustentar varias veces la población actual. Lo que no puede aguantar el planeta es la industrialización masiva que hemos visto en los últimos dos siglos y que produce cosas que no necesitamos, condena a los pobres a vivir en carencia y favorece a individuos cuyo valor capital es superior al de varias naciones sumadas. Para que la civilización industrial no se derrumbe en el desorden y la mugre que genera, necesita un crecimiento "sostenible". Para ello es necesario eliminar la población que los complejos industriales no pueden surtir con porquerías hechas en Taipei. Con ese objetivo hay quienes promueven el aborto y la esterilización masiva, así como la promoción de estilos de vida estériles que no producen descendencia. Cuando la Iglesia afirma la vida en su doctrina, está luchando desesperadamente para salvar a la humanidad de estos irresponsables que se largan a matar gente antes de revisar si hicieron las cuentas bien.

La solución de los ricos: que aborten los pobres

¿Cómo, cuando miles de mujeres mueren en países pobres por abortos clandestinos mientras las adolescentes adineradas usan técnicas preventivas o terminan sus incipientes fecundaciones en consultorios privados? ¿Cómo, cuando las mujeres humildes nicaragüenses no tienen derecho a abortar aunque sus vidas estén en peligro letal?

Otro mito. Nadie comenta sobre la cantidad de mujeres que se suicidan después de tener un aborto legal o cuántas enfrentan problemas sicológicos como consecuencia de esa acción. En los Estados Unidos las cifras son espeluznantes. Tratar de promover el aborto legal como solución en nuestros países es un crimen de lesa humanidad y una apología del genocidio. Por décadas hubo gente que luchaba por deshacerse del "imperialismo económico del Norte" y ahora terminamos luchando por imponer las ideas demográficas de Robert McNamara, inventor de la frase "control de la natalidad". Ese triste eufemismo que realmente significa "que no nazcan más negros de m...". Quisiera saber cuántas mujeres nicaragüenses mueren cada año por ser inflexibles católicas o cristianas... El número debe ser astronómico a juzgar por el tono de urgencia del Sr. Sáez Llorens. Claro que nosotros como somos una "sociedad intelectuamente inmadura" nos negamos a asesinar a nuestro propio futuro en el vientre de su madre. Cosas de gente "ideológicamente intolerante" que no ha alcanzado el alto nivel intelectual de la progresía.

¿Mandato divino de invadir a Irak?

¿Cómo, cuando Bush invade Irak por mandato divino directo o los terroristas islámicos matan gente inocente en defensa de una guerra santa irracional? ¿Cómo, cuando palestinos y judíos intentan exterminarse por territorios de significado religioso basados en historietas acaecidas hace 2 milenios?

No sabía que el presidente Bush había recibido un mandato divino directo de invadir Irak. Mi mejor estimación es que el mismo Saddam Hussein intentaba, en los meses previos a la invasión, vender petróleo sin utilizar el convenido "petrodólar", eso es dólares estadounidenses emitidos sin respaldo para servir como moneda de cambio para el comercio mundial del petróleo. Dado que una generalización de esa política hubiera colapsado el sistema económico mundial, el presidente de los EEUU se debe haber visto en figurillas para sacar Saddam de circulación. No es una guerra santa, es una guerra, como todas las guerras, por dinero. No quiera ni imaginarse el desastre que hubiera producido una desbandada del dólar. Usted vive a la sombra del dólar y si no fuera por la Pax Americana, Latinoamérica sería nada más que una gigantesca pelea. Yo no soy un gran simpatizante de las guerras, pero tengo un gran respeto por aquellos que se van a fajar con mis enemigos para que yo pueda vivir en paz.

En cuanto a palestinos y judíos, ellos tienen sus problemas y que se arreglen lo mejor posible, esperemos que pronto haya paz entre ellos.

Las historietas a las que usted se refiere son de más de 2.000 años de edad. Abrahán, el padre común de los árabes y los judíos vivió 21 siglos antes de Jesucristo, en los albores de la Edad de Hierro hace unos 4.200 años década más o menos.

Clonación, evolución y alianzas políticas

¿Cómo, si se obstaculiza la clonación terapéutica que pudiera salvar o aliviar a millones de personas afectadas por enfermedades crónicas o malignidades? ¿Cómo, si las alianzas entre políticos y religiosos inciden en las decisiones electorales de los países? ¿Cómo, si se intenta minimizar la enseñanza de la evolución de nuestras escuelas y reemplazarla con creacionismo, ahora disfrazado con un esmoquin de diseño inteligente?


Este párrafo presenta cuestiones como si fueran hechos comprobados y realmente tomaría unas cuántas páginas contestarlas apropiadamente.

He seleccionado un documento que creo adecuado para cada una. Sobre la clonación terapéutica, este documento que adjunto, a mi juicio, aclara la posición católica y el estado de los descubrimientos en esa materia: www.vidahumana.org/vidafam/repro/clonacion.html

El tema de la evolución se trata muy bien en este escrito de Juan Pablo II a la Pontificia Academia de Ciencias (cuna de las mejores mentes católicas) de donde extraigo el siguiente comentario:

"El Magisterio de la Iglesia está interesado directamente en la cuestión de la evolución, porque influye en la concepción del hombre, acerca del cual la Revelación nos enseña que fue creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1, 28-29). La constitución conciliar Gaudium et spes ha expuesto magníficamente esta doctrina, que es uno de los ejes del pensamiento cristiano. Ha recordado que el hombre es «la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma» (n. 24). En otras palabras, el hombre no debería subordinarse, como simple medio o mero instrumento, ni a la especie ni a la sociedad; tiene valor por sí mismo. Es una persona. Por su inteligencia y su voluntad, es capaz de entrar en relación de comunión, de solidaridad y de entrega de sí con sus semejantes. Santo Tomás observa que la semejanza del hombre con Dios reside especialmente en su inteligencia especulativa, porque su relación con el objeto de su conocimiento se asemeja a la relación que Dios tiene con su obra (cf. Summa Theol., I-II, q. 3, a. 5, ad 1). Pero, más aún, el hombre está llamado a entrar en una relación de conocimiento y de amor con Dios mismo, relación que encontrará su plena realización más allá del tiempo, en la eternidad. En el misterio de Cristo resucitado se nos ha revelado toda la profundidad y toda la grandeza de esta vocación (cf. Gaudium et spes, 22). En virtud de su alma espiritual, toda la persona, incluyendo su cuerpo, posee esa dignidad. Pío XII había destacado este punto esencial: el cuerpo humano tiene su origen en la materia viva que existe antes que él, pero el alma espiritual es creada inmediatamente por Dios («animas enim a Deo immediate creari catholica fides nos retinere iubet»: encíclica Humani generis: AAS 42 [1950], p. 575)." [5]

La Iglesia católica rechaza las ideas principales del así llamado "diseño inteligente" por considerarlo epistemológicamente inválido. Esto es, refiriéndose a esa teoría en particular y no a la evidencia del diseño divino en la creación. En este tiempo no sabemos, ni podemos inferir por la revelación divina, si Dios usó un medio u otro para crear al ser humano. El relato genesíaco es obviamente—y así lo ha sostenido la Iglesia desde los primeros padres—una visión rapsódica y no representa literalmente el modo específico de la creación. Es obvio que, ante la complejidad del universo, la divina revelación ha presentado al hombre con su propio origen y el origen de su universo, en forma simbólica. Esto no quiere decir que dicha representación no sea verdadera en todo lo que afirma.

Pederastia y pedofilia

¿Cómo, si se ha indemnizado a víctimas de pederastas, por décadas, para que los malhechores eclesiales evadieran las instancias carcelarias?


Solo puedo hablar de los casos tristemente acaecidos en los EEUU. La ley americana no establece que se pueda evitar el encarcelamiento por medio de pagar indemnizaciones. Como cualquiera que vea las famosas series de abogados por televisión seguramente recordará: los juicios en los EEUU (y en muchos otros países del orbe occidental) tienen dos fases. En la primera fase el Estado, por medio de sus fiscales, establece el grado de culpabilidad criminal y el poder judicial dicta sentencia según las instancias que marca la ley.

En esta primera fase el reo de crímenes como ser violación, pedofilia etc. cumplirá condena de reclusión sin importar si puede o no compensar a la víctima materialmente por el daño causado. La segunda fase del proceso es la demanda civil en la que otro magistrado estima un valor material con el que el reo debe compensar a la víctima de sus acciones.

La Iglesia, se ha hecho responsable de compensar a los niños y familias sobrevivientes en cada caso—aun en esos casos en los que la ley hace responsable al criminal solamente—Demás está decir que el ofrecer dinero a una víctima para evitar la prosecución de un crimen es considerado extorsión (cuando la víctima lo demandare) u obstrucción de justicia (cuando el criminal u otra parte interesada lo propusiere). La afirmación del Sr. Sáez Llorens es no solamente inexacta, es injusta para con la Iglesia católica americana que ha admitido su parte de la responsabilidad y ha ido más allá de lo requerido por la ley para compensar a las víctimas.

Ciudadanía de primera categoría para los homosexuales

¿Cómo, si se trata a mujeres y homosexuales como ciudadanos de segunda categoría? ¿Cómo, si tantos niños mueren de hambruna o nacen malformados y se habla de un benévolo supervisor y no de una naturaleza ciega?


Primeramente si los homosexuales son tratados como ciudadanos de segunda categoría en Panamá, eso concierne a la Legislatura Panameña y no a la Iglesia. La homosexualidad como tendencia es reconocida por la Iglesia como una consecuencia más del pecado original al cual estamos todos sujetos de una manera u otra. La realización de esa tendencia (así como la realización de cualquier otra tendencia pecaminosa) es considerada un pecado y sujeta a las leyes de la Iglesia que, gracias a Dios, reflejan la misericordia divina que extiende el perdón, aun de los pecados más horribles, en el Sacramento de la Reconciliación.

La promoción de agendas homosexuales es un tema distinto, ya que viola la disciplina de la Iglesia. Por ejemplo, un cura que promoviera el estilo de vida homosexual a otros, se hace pasible de las medidas disciplinarias correspondientes ya que la enseñanza apostólica—centro de la vida doctrinaria de la Iglesia—condena la homosexualidad y así lo ha enseñado la Iglesia desde los tiempos apostólicos.

Fuera de la Iglesia, los no creyentes pueden practicar lo que quieran. Lo que la Iglesia no permite es que se promueva la práctica entre los fieles de puertas adentro. Eso, lamentablemente ha ocurrido de todas maneras, pero la práctica de algo así, por frecuente que llegara a ser, no puede modificar el dogma apostólico.

Mujeres, ciudadanos de segunda

En cuanto a las mujeres como ciudadanos de segunda: le recuerdo que el catolicismo, como ninguna otra religión cristiana, afirma que la criatura más excelsa de Dios, la beneficiaria de toda Su gracia y la más perfecta realización del ideal humano ES UNA MUJER: María de Nazareth. Es el protestantismo el que niega a María. Vaya entonces con su queja a los luteranos o a los jehovistas. Recomiendo leer el artículo La guerra contra lo sobrenatural [6] de la Dra. Alice Von Hildebrand, para tener una mejor visión del altísimo papel de la mujer en la vida de la Iglesia.

La Iglesia acusada de ayudar a los tiranos

¿Cómo, si jerarcas católicos se alinearon con Franco y Pinochet, legitimando, por conveniencia, sus criminales dictaduras, burlando así a la justicia terrenal, única sentencia que podemos testificar los mortales. No me cabe en la cabeza que uno pueda permanecer impasible ante la solemnidad de tanto delito, hipocresía e insensatez.

Si no le molesta, ¿podría citarme un caso específico de connivencia criminal? Circulan muchas historias pero ningún hecho concreto. Yo solo le pido un hecho comprobado, digamos un obispo que haya entregado alguien para ser asesinado o algo así.

Ya se han publicado varios libros cobre la supuesta connivencia del Vaticano en la eliminación de judíos durante la II Guerra Mundial. Estas acusaciones no resisten el menor análisis pero siempre vienen nuevas acusaciones y siempre son igualmente difusas.

¿Por qué no hablamos de los cientos de sacerdotes y religiosos que cayeron bajo la hoz y el martillo? O de Monseñor Romero, o de los curas muertos por los republicanos en la Guerra Civil Española, o los sacerdotes que colgaron los revolucionarios en México.

Libertad, sexo y dinero

No hay nada más preciado que la libertad. Ni siquiera el dinero o el sexo se le aproximan.


En eso estamos de acuerdo pero no puedo dejar de sonreír ante esa comparación que usted hace. Ya vemos donde tiene puesta la mira, moralmente hablando. La libertad sin embargo no vale nada sin principios y la gente sabe que los pedantes, que se creen iluminados porque pisaron por unos días una universidad, son los peores guías.

Si el progresismo logra llegar al poder en algún lado (como en la URSS, Cuba o durante la Revolución Francesa) lo primero que hacen los iluminadísimos líderes es empobrecer y aterrorizar al pueblo. Eso no es un secreto, lo hemos visto una y otra vez. Escribe Alfonso López Quintás:

"Cuando se quieren imponer actitudes e ideas referentes a cuestiones básicas de la existencia -relativas a la política, la economía, la ética, la religión...-, la manipulación ideológica adquiere suma peligrosidad. Por "ideología" se entiende actualmente a menudo un sistema de ideas esclerosado, rígido, que no suscita adhesiones por carecer de vigencia y, por tanto, de fuerza persuasiva. Si un grupo social lo asume como programa de acción y quiere imponerlo a ultranza, sólo tiene dos recursos:

1. la violencia, y aboca a la tiranía,

2. la astucia y recurre a la manipulación.

Las formas de manipulación practicadas por razones "ideológicas" suelen mostrar un notable refinamiento, ya que son programadas por profesionales de la estrategia."
[7]

Separación de Iglesia y Estado

La completa separación Iglesia-Estado es crítica para asegurar esta libertad. Resulta paradójico, por tanto, que defensores de este vital valor humano no protesten contra el adoctrinamiento masivo de niños en la escuela, actividad que debe pertenecer exclusivamente al ámbito privado familiar. Esos precoces cerebros son impregnados con ideas dogmáticas extremadamente difíciles de erradicar posteriormente. Si no permitimos que fluya el libre pensamiento y la capacidad de discernimiento en el niño, ese adulto no será nunca soberano de auténticas ideas. Lo que hay que enseñar es ética, tolerancia y valores universales, normas que no tienen adjudicación religiosa sino genético-ambiental. Mantener a la muchedumbre en pobreza, analfabetismo y sumisión es el mejor caldo de cultivo para generar borregos, fanáticos y terroristas, al servicio del poder económico y religioso. Reaccionemos, antes que la polarización religiosa acabe consumiéndonos, unos a otros. Basta ya de vivir con engaños y miedos. Como dijo Steven Weinberg, premio Nobel de física, "el mundo necesita despertar de su milenaria pesadilla en creencias religiosas". Llegó la hora de resucitar a Nietzsche, apunto yo.


A estas alturas la agenda de acción del Sr. Sáez Llorens y del diario que le sirve de altavoz está claramente definida. Según él, ni siquiera conocemos lo que es la libertad ya que hemos recibido una herencia espiritual y religiosa que nos condena a ser intelectualmente inferiores ("sociedad intelectualmente inmadura"). Los conceptos que nos han traído hasta aquí deben ser borrados y reemplazados por otros nuevos.

Como con Lenin, el amor libre, el aborto y la apropiación de la educación para la promoción de la ideología "correcta", son los primeros movimientos. Si se puede se impondrán por la fuerza y si no hay fuerza, se convencerá con astucia a la población para que se meta por sus propios medios en el barandal que lleva la matadero.

Ya lo dice él mismo, como si fuera un plan de acción: "Mantener a la muchedumbre en pobreza, analfabetismo y sumisión es el mejor caldo de cultivo para generar borregos, fanáticos y terroristas.".

Por eso confío que los pueblos del mundo sepan bien como sobrevivir y tarde o temprano vean el gulag detrás de las voces de estos profetas de la muerte. Esta es quizás la última batalla que nos queda, la que comenzó cuando un monje indisciplinado clavó sus noventa tesis en la puerta de una iglesia en Alemania. Desde los tiempos de ese desobediente el desfile de iluminados no cesa y la sangre no ha dejado de correr.

La única paz que estos astutos aspirantes a soviets pueden ofrecer es la paz del cementerio. El prospecto de estas ideas es claro: imaginemos a nuestros hijos hundidos en la peor degradación. Imaginemos a nuestros nietos despedazados antes de nacer y arrojados al cubo de la basura. Imaginemos al mundo como un desierto vigilado y violento.

Nietzche

Nietzche murió enloquecido por la sífilis. Es sabido que en sus últimos días sólo lo calmaba la música que, al piano, tocaba su secretario, Peter Gast. Que curioso que la paz del filósofo condenado a muerte viniera de la música de un hombre llamado Pedro. [8]

El filósofo que soñó al "superhombre", murió a manos de la humilde espiroqueta pálida consolado por eso que en el mundo se parece más al espíritu, musik von Gast: Musik des Geistes.[9]

Me parece oportuno terminar con las palabras que Aleksandr Isaevich Solzhenitsyn, reservó para Occidente:

"[...] a ser más cuidadosos en quien ponéis vuestra confianza para preveniros de los expertos que están tratando de establecer refinamientos en los grados de justicia y aun más pulidos refinamientos en los grados de igualdad legal (algunos lo hacen porque tienen una visión distorsionada, otros por simple ganancia material) No dejéis que usen la lucha por la paz y la justicia para llevaros por un camino equivocado. Ellos quieren debilitaros, quieren desarmaros [...] para que no podáis enfrentar esa amenaza terrible—un peligro que la historia del mundo nunca ha visto— que no solamente ningún país ha visto, sino que el mundo entero jamás ha contemplado."

No digamos luego que nadie nos ha avisado.

Referencias


[1] A juzgar por las actuaciones de los individuos públicos de nuestro país, la sociedad panameña puede considerarse, sin temor a yerros, una sociedad hipócrita. Xavier Sáez Llorens, citado de http://ediciones.prensa.com/mensual/contenido/2005/04/03/hoy/opinion.shtml.

[2] Diccionario de la Real Academia de la Lengua Castellana

[3] Charles Darwin, Autobiography, publ. 1887 UPDATE.UU.SE.

[4] Publ. en ANALITICA.COM.

[5] Publ. en Sitio Oficial de la Santa Sede Vaticana.

[6] Publ. en VOXFIDEI.COM.

[7] Alfonso López Quintás. "Conocer, sentir, querer. A propósito del tema de las ideologías", en Hacia un estilo de pensar I. Estética. Editora Nacional, Madrid 1967, págs. 39-96.

[8] Traducción literal de las palabras en alemán.

[9] Música de Gast, música del Espíritu.

Cristo y la Iglesia Como Signos

por Carlos Caso-Rosendi

Nos escribe un joven cuya novia es jehovista.

Hola. te aclaro, que no soy testigo ni ex testigo de jehová. Estoy tratando de convencer a mi novia que se salga de la secta. pero necesito argumentos contundentes, yo soy católico, ojo-no practicante-Ella por mantener relaciones amorosas conmigo, está por el momento apartada de la secta, pero sigue ciega que esa secta tiene la verdad, piensa casarse conmigo por el civil, para poder volver a la secta. y pienso que si no hago algo tendremos muchos problemas en el futuro. Ya le hice ver, las falsas profecías que lanzaron, otra que Russell, no tiene buena imagen y otros, y ahora no se que más hacer. Hasta Pronto.


Gracias por tu confianza. Comencemos por poner en orden nuestras ideas y asi podrás abordar el tema cautamente con tu novia. Veo que piensas tus cosas bien. Es necesario poner una buena base para que un matrimonio no se transforme en una pesadilla más adelante. Los TJ son muy buenos para controlar a la gente y hacerles hasta odiar al cónyugue o a los propios hijos o padres. Un matrimonio mixto con un TJ es un fracaso seguro. Tienes muy buen tino al tratar de curar el mal de raíz. Veremos si te puedo ayudar. Ahí va algo para alimentar la meditación. Entretanto te encargo que te conectes con un sacerdote en tu zona y le confíes tu problema. Mis oraciones están contigo para que puedas salir airoso de esta situación. Recuerda siempre que para que algo triunfe y sea duradero lo que nunca falla es fundarlo en Cristo, tener a Cristo como la base. El te quiere ver feliz y protegerte. Acércate sin miedo y verás qué triunfo maravilloso. Comenzamos entonces, por el principio:

Cristo y la Iglesia como “signos”

Primero echemos un vistazo a lo que me pides. Quieres que te dé argumentos sólidos de corte católico para demostar que la secta jehovista es un descarado negocio de explotación de las personas. Los errores de esa secta son tantos que a veces uno no sabe por dónde empezar. Sin embargo, creo que lo mejor es comenzar por estudiar un poco de historia. Eso nos puede ayudar mucho a aclarar la situación. Las sectas en general son negaciones de la Iglesia Católica. Todas las sectas, antes de existir deben negar que esa inmensa Iglesia de dos mil años de edad no es iglesia ni tiene dos mil años de edad. Ahora bien, ¿qué es la Iglesia Católica? Para lo que nos interesa a nosotros hoy, la Iglesia católica es un “signo”, un signo que Dios puso en el mundo para que lo podamos encontrar ¿Por qué Dios no se aparece en persona y lo hace más fácil? Todo eso tiene su explicación pero esto no es un curso de teología y yo no lo puedo resumir aquí asi que vamos a buscar la forma de hacerlo lo mas brevemente posible.

Cuando muestras las falsas profecías de la secta, haces instintivamente lo que es necesario hacer. O sea comparas la historia de la Sociedad Watchtower of Bible and Tracts of Pennsylvania, Inc. con la realidad. Uso el nombre de la corporación que maneja al grupo porque eso es lo que son, un negocio editorial que usa como gancho de ventas una versión distorsionada de la fe. Lo hacen asi porque la gente tiene que tener fe. Dios nos hizo de esa manera y no somos felices ni podemos ser felices sin descansar en El nuestras preocupaciones y flaquezas. Eso es fe: descansar en Dios. Los ejecutivos de la Sociedad Watchtower of Bible and Tracts of Pennsylvania, Inc. saben eso y asumen el papel de Dios, asegurando a sus adeptos que si hacen un trabajo satisfactorio para ellos, entonces obtendrán contentamiento espiritual y material. Dios promete las mismas cosas pero no las sujeta a una serie de actividades que debemos seguir (“colocar” Atalayas y Despertades por ejemplo o asistir a horas y horas de reuniones y asambleas maratónicas todas las semanas. La Iglesia Católica requiere algunas cosas, pero las cosas que requiere no son gravosas para el alma sino refrescantes. Uno va a la Confesión y es renovado por el perdón de Dios, luego vas a Misa y Dios mismo se da a los fieles en Cuerpo, Alma y Divinidad.

Cuando indicas que la Sociedad Watchtower of Bible and Tracts of Pennsylvania, Inc. ha fallado muchas veces en dar sus profecías has dado en el clavo pues se espera de la religión verdadera que podamos “descansar en ella” o sea “tener fe” y nadie puede tener fe en un loco, un fantasioso o un vil mentiroso. Eso no nos da la paz de Dios y tampoco condice con la calidad de omnipotencia de Dios. Dios no puede mentir ni equivocarse ni ser sorprendido por la Historia. Por eso, volviendo al asunto de la Iglesia como “signo” de Dios para los hombres, vemos en ella varias cosas que solamente pueden originarse de Dios.
Permanencia de la Iglesia en la Historia

La Iglesia ha duirado desde el primer siglo de la Era Cristiana hasta nuestros días. Si bien hay religiones más antiguas que el Cristianismo (el budismo, el animismo, el judaísmo) ninguna ha sobrevivido por veinte siglos con el tipo de estructura básica que caracteriza a la Iglesia desde el principio. Me refiero a la estructura diocesal de obispos y presbíteros que ya se hace evidente en el Nuevo Testamento y que sobrevive hasta hoy. Si lo pensamos bien, eso es un milagro tan grande como la resurrección de Lázaro, Ni siquiera China con su antiquísima historia ha podido permanecer estructurada de la misma manera a pesar de casi no haber tenido enemigos en su historia. Comparar la Iglesia la Sociedad Watchtower of Bible and Tracts, Inc. es como comparar una montaña con un granito de arena. Por eso la Iglesia es un “signo”: porque permanece donde otros apenas se pueden agarrar al piso por un poco de tiempo y con gran esfuerzo.

Para mayor maravilla, Cristo ha decidido hacer a Su Iglesia de gente común. El material de la Iglesia no es solamente santos, sino tambien pecadores. Eso hace que la permanencia de la Iglesia no se pueda atribuir a una familia muy pía y talentosa o a un grupo muy fuerte o educado. No hay tal cosa, la Iglesia está compuesta de mentecatos y sabios como cualquier otra empresa humana. Lo que nos da la idea de que es una empresa divina es: su permanencia. La Iglesia permanece a pesar de haber tenido formidables enemigos.

Lo que las sectas enseñan sobre la Iglesia Católica

Las sectas afirman que la Iglesia comenzó como una buena iglesia fundada por Cristo y luego se desmoronó en la decadencia y debió ser fundada de nuevo por el señor X. En X puedes poner Lutero, Calvino, Zwingli, Joseph Smith, Hellen White, Wesley, Charles Taze Russell o el “reverendo” Moon.

Si lees en tu Biblia el Evangelio según San Mateo en el Capítulo 16 Cristo mismo dice a la claras que la Iglesia que El mismo funda sobre San Pedro será una roca contra la cual nadie podrá, ni siquiera los poderes del infierno. Eso es consistente con la historia que hemos analizado antes.

Si Charles Taze Russel tuvo que emparcharle el trabajo a Cristo, entonces Cristo no es un buen profeta pues eso es admitir que la Iglesia se corrompió y hubo que hacerla de nuevo. Si tal cosa fuera cierta entonces la Biblia se ha equivocado y Cristo es un falso profeta. Luego no quedaría nada que hacer con todo el cristianismo sino descartarlo.

Gracias a Dios, la Watchtower Bible and Tract Society of Pennsylvania, Inc. no tiene razón, no solo porque son falsos profetas y se han equivocado. Así, en forma sencilla, usando la historia y un poquito de la Biblia demostramos que los Testigos de Jehová no pueden tener razón.

Sería una contradicción elemental que Cristo no pudiera tener una Iglesia permanente por veinte siglos mientras que una “iglesia falsa”—como los TJ dicen que es la católica—sigue ahí tan campante.

La verdad histórica y cristiana es que la Iglesia Católica es la Iglesia de Cristo y tenemos esa certeza porque ha permanecido tal como El lo prometió. De esa manera Dios da testimonio de la verdad, de su providencia y poder.

27 de agosto de 2008

Otro Apocalipsis Jehovista

por Carlos Caso-Rosendi

A propósito del folleto Se Acerca el Fin de la Religión Falsa presentado en la última campaña de susto que han lanzado los Testigos de Jehová

Ver las ilustraciones citadas en el sitio oficial de los Testigos.

En las últimas semanas hemos recibido en casa un nuevo "susto" de los Testigos de Jehová. Esta vez no anuncian el "fin del sistema de cosas" como solían hacerlo y de hecho aun lo hacen, aunque están un poco apagados desde 1975, año en que el último cálculo del "día de Jehová" falló tan patéticamente como todos los anteriores en 1874, 1914, 1925, etc. etc.

En este caso el fin se le anuncia a la "competencia" de los Testigos, lo que ellos llaman "Religión Falsa"—ellos, claro está, pretenden ser la "verdadera", con cálculos errados, doctrinas periestrambólicas y tutti le fiocci— si se me permite un ligero sarcasmo.

Así que viendo el folletito que me dejaron en casa me decidí a hacer una sana crítica y compartirla con todos vosotros y con los Testigos que nos leen y que, aparentemente, son unos cuantos.

El folleto está diseñado usando las técnicas de asociación persuasiva y subliminal a las que los Testigos y otros cultos extraños nos tienen acostumbrados. El orden que siguen es bien conocido para los que conocemos dicha tecnología:

—Crear un ambiente receptivo (imagen)

—Sugerir empatía (a usted no le gusta el mal, yo lo comprendo)

—Mensaje primario (Jesús está de acuerdo con usted, recuerde que yo se lo dije)

—Mensaje secundario (mas complejo pero reforzando el anterior)

—Cerrar la venta (la solución deseada la tengo yo, compre mi idea)

La tapa

La tapa muestra un rayo cayendo sobre lo que parece una zona arbolada, el mensaje es: "se cierne la tormenta". En grandes letras negras el folleto anuncia "Se acerca el fin de la religión falsa." ¡Ay, Si solamente fuera eso verdad!, digo yo. A continuación y en la esquina inferior derecha de la tapa encontramos tres preguntas:

—¿Qué es la religión falsa?

—¿Cómo terminará?

—¿Como le afecta eso a usted?

Página interior

La página interior (doble) comienza con la primera de las preguntas y agrega unas cuantas preguntas más. Los Testigos ya nos tienen acostumbrados a éstas:
"¿Lo preocupa el crimen cometido en nombre de la religión? ¿Le ofende el terrorismo y la corrupción perpetrados por aquellos que dicen servir a Dios? ¿Por qué pareciera ser que la religión es la raíz de tantos problemas?"

En este punto ya tienen su público casi listo. No hay que ser muy astuto para darse cuenta que, la gente en general, no gusta del mal y de la corrupción, vengan de donde vengan. Aquí hay un "ancla" un punto de acuerdo. Ipso facto sigue Jesús, a quien llaman "una influyente figura religiosa." Pues vaya tío, ¡qué forma original de llamar a Dios! No tarda mucho en llegar la cita bíblica de Mateo 7, 15-17 que se cita convenientemente cercenado; "un árbol podrido produce mal fruto". Veamos lo que dice Jesús en el contexto de este texto de los Evangelios:
"15 Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los reconocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? 17 Así, todo árbol bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. 18 Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos. 19 Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. 20 Por sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán."

Curioso que se les haya olvidado de mencionar a los falsos profetas. Claro que no nos extraña que una secta que ha anunciado el fin del mundo varias veces infructuosamente se cuide bien de traer el asunto de las falsas profecías a la conversación. Sin embargo el mensaje implícito asocia el terrorismo (¿Islam, IRA?) y la corrupción con las religiones mayoritarias.

Al observar la ilustración a la izquierda de la página, vemos que hay varias andanadas subliminales dirigidas a las emociones del lector. Se notan ciertas asociaciones bien a las claras. De arriba hacia abajo se pueden ver:

a. La cara de un soldado

—El soldado hace un gesto crispado y agresivo.

—El soldado no tiene boca pero en su lugar se puede ver una ametralladora.

b. El perfil en contraluz de dos militares y una ametralladora (que ocupa el lugar de la boca del soldado anterior)

c. Tumbas y lápidas contrastadas con lo que parece ser un vitraux de una iglesia en el fondo difuminado.

d. La cara de un sacerdote (suponemos que católico) El sacerdote tiene aspecto irlandés, es pelirrojo, tiene los ojos cerrados y la mitad izquierda de su cara está en sombras. Su cara se parece a la cara del soldado que se ve más arriba. Apenas insinuada a la izquierda de la cara del soldado y justo arriba de los militares con la ametralladora, se puede distinguir una cruz verde.

El mensaje subliminal de esta ilustración es: CRUZ-PELIGRO-MUERTE-TUMBAS-SACERDOTE algo que complementa perfectamente la persuasiva del texto que figura a la derecha de la ilustración.

La "falsa religión", nos informa el tratado, "se mete en guerras y en política", "disemina doctrinas falsas", "tolera el sexo inmoral." Lo que analizamos a continuación y no muy sorprendidos descubrimos que los Testigos acusan a otros de lo que ellos mismos practican sin ningún problema.
Religiones en la guerra y la política

El folleto nos trae un par de citas "calientes" una de ellas sobre un religioso (no se dice quién) que dice que "hay que matar a los terroristas para acabar con el terrorismo..." mmm... A continuación se citan 1 Juan 4, 20 ("si decimos que amamos a Dios pero odiamos a nuestro hermano somos mentirosos" y Mateo 5, 44 ("amad a vuestros enemigos") y se hace la pregunta retórica "¿Cuántas religiones conoce usted cuyos miembros hacen la guerra?"

El simplismo del argumento persuasivo jehovista busca reducir el buen consejo bíblico a lo absoluto: "la guerra siempre es mala y no hay que favorecerla; luego, las religiones, por lo tanto, favorecen la guerra al mezclarse en política, etc." No vamos a ponernos a escribir un tratado sobre la guerra justa o el derecho de las naciones a tener un ejército, etc.; eso ya está hecho. Baste decir que los Testigos de Jehová serían todos musulmanes hoy si no fuera porque un grupo de católicos decididos derrotaron al Sultán en 1571. Europa hubiera sido sometida y la Biblia nunca hubiera sido impresa en América, es posible que los mismos Testigos no existirían si no fuera porque alguien hizo la guerra contra Sulimán, Atila, Hitler o la URSS ¿Qué cómodo es condenar desde el sofá, eh? Especialmente cuando las cartas de amor a Hitler enviadas por el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová revelan a las claras que, cuando el asunto conviene a los intereses de la secta, no hay ningún problema en meterse en política, después de todo la mayoría de los dirigentes jehovistas de aquella época eran de ascendencia alemana. Vea www.freeminds.org. Esta carta es especialmente inmoral cuando se considera que poco tiempo después Hitler asesinaría a muchos Testigos que siguieron las directivas de sus propios dirigentes en los EE.UU.

Conclusión, los Testigos dirigentes no practican las ideas extremas que le imponen a sus miembros.

Falsas doctrinas

Con más cara que espalda, los Testigos ahora acusan a las otras religiones de diseminar falsas doctrinas. Es recontrasabido que los Testigos han cambiado de doctrina cantidades de veces. Si su doctrina de hoy es verdadera, entonces por simple sentido común, la anterior debe ser errada, o falsa, como dicen ellos. Veamos un caso típico que se ha planteado y cómo la doctrina jehovista ha cambiado una y otra vez en el caso de las violaciones sexuales. La pregunta es ¿ha fornicado una mujer si es violada y no grita pidiendo auxilio? Los datos vienen de las publicaciones en inglés.

—Sí, según La Atalaya del 15/ENE/1964.

—No, según el libro Aid to Bible Understanding en 1969-1971.

—Sí, según la revista Despertad de 8/MAR/1974.

—No, según la misma revista 8/JUL/1980.

—Sí, según La Atalaya de 15/OCT/1980.

—No, según la misma publicación del 15/MAR/1983.

—Sí, según Despertad del 22/FEB/1984

—No, según Despertad del 8/JUN/1984

—Sí, según Despertad del 22/MAY/1986

—No, según Despertad del 22/SEP/1986

Los Testigos viven en un tembladeral de doctrinas que van y vienen. Las únicas que les permanecen más o menos estables son las que niegan alguna creencia básica cristiana como ser la Trinidad, la Divinidad de Jesús, la Divinidad del Espíritu Santo, el alma inmortal, la Crucifixión de Cristo y otras. Citan Ezequiel 18, 4 y Eclesiastés 9, 5 como "prueba bíblica" de que el alma no muere. Este error—que presupone que la muerte eterna no existe (la "muerte segunda" mencionada en el Apocalipsis de San Juan)—equipara el alma al cuerpo mortal. Los cristianos creemos que el alma sí muere. Pero experimenta una muerte eterna fuera de los confines del tiempo en los que el cuerpo experimenta la muerte. Con esas gruesas inexactitudes se atreven los Testigos a denunciar como falsas las doctrinas que los cristianos siempre han creído. ¡Ellos que cambian de doctrinas como de camisa!

Tolerancia del sexo inmoral en la "religión falsa"

Aquí viene el remate: dados los recientes escándalos sexuales en el anglicanismo, el catolicismo y entre los televangelistas americanos. Nuevamente los Testigos confunden la conducta personal con la doctrina. Los Testigos pregonan que se debe expulsar al malhechor sexual para mantener limpia a la Iglesia. Eso lo proclamaron los donatistas hace muchos siglos, pero eso no los salvó de desaparecer bajo el aluvión del Islam. Quizás se deba a que tampoco practicaban la guerra defensiva... en fin. La Iglesia Católica está recibiendo constantemente conversos que vienen del anglicanismo, del presbiterianismo y otras asociaciones eclesiales donde se ha comenzado a tolerar la homosexualidad y otras prácticas. La razón para estas conversiones es la integridad de la doctrina católica en este respecto que siempre ha enseñado lo mismo ya por veinte siglos. Quienes fallan en vivir de acuerdo a las altas normas morales de la Iglesia ensucian el nombre de Dios y a la Iglesia, pero no por eso es menos cierta la doctrina. Jesús dijo claramente que no faltarían causas de escándalo y que quienes escandalizaran a los fieles más pequeños serían reos de un amargo fin. Cristo también profetizó que Su iglesia sería hogar de santos y pecadores, trigo y mala hierba. Si la Iglesia fuera absolutamente pura en la tierra, paradójicamente, Cristo sería un falso profeta. Por otro lado, entre los mismos doce apóstoles hubo cobardes y hasta un ladrón y traidor, pero no por eso dejamos de creer en Jesús. La falta de integridad moral de algunos no impugna la santa verdad de la doctrina.

El final de la "religión falsa"

Este es un viejo argumento fundamentalista. Babilonia la Grande, la Madre de las Rameras, que —¡sí, adivinaste!— es la Iglesia Católica según la mayoría de los fundamentalistas desde Lutero en adelante. Pero los Testigos no se quedan allí, y dicen que todas las religiones (excepto claro está, ellos mismos) son parte del sistema mundial de religiones falsas. Mira que listo es el Diablo, tiene 6.000 millones de confundidos, mientras que Dios apenas tiene a los Testigos y ni siquiera les da una doctrina que se mantenga entera más de seis meses... ¡triste destino! Me parece que Dios es suficientemente listo como para obtener mejores resultados que los que los Testigos le adjudican.

Los Testigos nos avisan que pronto todas las religiones del mundo serán destruidas. Y por supuesto nos anuncian que ellos son los que tienen la precisa interpretación de la Biblia (por esta semana al menos) que los salvará de la debacle.

Los testigos no matan, creen en la Biblia y tienen familias felices. No se le ocurra a usted investigar si esas aseveraciones son ciertas en forma absoluta porque ningún Testigo lo va a ayudar.

Un viajecito a la biblioteca local puede ofrecerle amplios datos sobre la historia de esta secta destructiva, sobre los miles de muertos que ha producido la doctrina de no recibir transfusiones de sangre—que ha cambiado y seguirá cambiando, tal como las otras— También se enterará de los miles que creyeron en el fin de 1975 y que tomaron decisiones importantes pensando que el mundo se terminaba. Han pasado treinta años ya desde entonces. Hubo quienes no se casaron, o vendieron sus casas para apoyar a la obra de los Testigos, dejaron buenos empleos para dedicarse a "la obra de salvar vidas". Otros se privaron de obtener una buena educación y ahora están atrapados en una trampa económica en la que se metieron sin necesidad. Se puede decir con seguridad de que cada Testigo es una vida destruida por la religión más falsa de todos los tiempos: el jehovismo.

Protestantes Regresan a la Grey Católica

por Joanna Bogle
Publicado originalmente en el London Catholic Times

Más de mil ministros de diversas confesiones protestantes en los EE.UU. se han convertido al catolicismo en los pasados diez años, según se ha anunciado en una conferencia en Columbus, Ohio.

La conferencia fue organizada por el conocido Coming Home Network. El apostolado está dirigido por Marcus Grodi, quien fuera el mismo, pastor presbiteriano. Grodi se convirtió hace algunos años y ahora produce el programa "Regreso a Casa" para EWTN, la Red de la Palabra Eterna de la Madre Angélica.

Bajo el tema Profundizando en la Historia, en las Escrituras y en Cristo la conferencia exploró la historia de la Reforma en Inglaterra.

Entre los conferenciantes se encontraban el es escritor británico Joseph Pearce, cuyo libro Literary Converts ha ayudado mucho a cambiar la actitud frente al catolicismo de muchos en el movimiento evangélico. Pearce disertó sobre el catolicismo de Shakespeare, tema central de su próximo libro que aparecerá en inglés en los próximos meses.

La conferencia se completó con otros charlistas como el Dr. Paul Thigpen, que fuera pastor evangélico de la rama pentecostal, quien desarrolló el tema de los mártires ingleses. Este tema, dijo Thigpen, es un aspecto de la historia inglesa virtualmente desconocido en las Américas: héroes comom Edmund Campion, Margareth Clitheroe son completamente desconocidos y en consecuencia la realidad histórica de la Reforma no es entendida en su totalidad.

Dwight Longenecker, ex-clérigo de la Iglesia Anglicana—quien fuera por algunos años vicario de la parroquia de Brading en la Isla de Whight—habló acerca de la historia de la Iglesia en Gran Bretaña, de sus orígenes ya en tiempos del Imperio Romano y del significado de los primeros santos británicos y su lealtad a la enseñanza papal.

El número de pastores evangélicos asociados con el Coming Home Network ya supera los 1.600 y continúa creciendo. Esta tendencia se ha hecho evidente en los pasados cinco o diez años con muchos evangélicos fuertemente anticatólicos entre los convertidos a la Iglesia.

El Dr. Scott Hahn, que fuera en su juventud un presbiteriano muy anticatólico y que consideraba a la Iglesia Católica como una entidad anticristiana, ha ejercido una gran influencia con su libro Roma Dulce Hogar que detalla la experiencia de su conversión que comenzó cuando sus estudios lo llevaron a comprender la relación entre Dios y Su pueblo como una alianza sobrenatural.

En la conferencia—que se realizó en Columbus, Ohio, con una asistencia de más de 700 personas—el Dr. Hahn habló sobre St. John Fisher y Thomas More: "Estos hombres eran eruditos y académicos de nota, hombres que conocían las Escrituras a fondo y cuyo servicio a su país en cualquier otro tiempo de la historia hubiera sido considerado de enorme valor y significancia aun si no hubieran tenido que enfrentar el sacrificio máximo del martirio cristiano. Nuestra deuda con ellos es inconmensurable."

La red de apoyo del Coming Home Network ofrece apoyo material y ayuda a los evangélicos que están explorando la posibilidad de entrar al catolicismo. El grupo tiene conexiones con la Sociedad de San Barnabás (antiguamente llamada la Sociedad de Ayuda al Converso.) Distribuyen libros, grabaciones de audio y DVD's sobre diferentes aspectos de la fe.

Dice Marcus Grodi, su Director y Presidente,:

"Para muchos que han estado ocupados en el ministerio de alguna iglesia protestante activa, el descubrir las raíces de sus creencias y examinar las enseñanzas de Cristo a un nivel más profundo puede resultar en una angustiosa crisis, a medida que enfrentan decisiones cruciales de la fe. Por ejemplo, el reconocer que Cristo mismo dejó bien claro que El en persona estaría presente en la Eucaristía, desafía al cristiano protestante a reconsiderar toda clase de doctrinas."

Entre la Inteligencia y la Estupidez

por Marco Denevi
Marco Denevi
Esto fue un editorial de La Nación, de Buenos Aires hace ya más de 20 años atrás. Está tan vigente, que le recuerda a uno aquello de " 20 años no es nada" y por si fuera poco, nos retrata a los argentinos como pocas veces se ha hecho.

El estúpido, el inteligente y el vivo

Frente a un problema concreto, la reacción mental del hombre inteligente es dinámica: buscará el camino de la solución, a menudo a través de exploraciones, de asedios desde distintos flancos, de razonamientos abandonados en un punto y recomenzados en otro, hasta encontrar la salida. En latín, salida se dice exitus, que los ingleses tradujeron por exit. La inteligencia conduce al éxito.

Ese mismo idioma, madre del nuestro, cuyo estudio hoy les parece superfluo a algunas autoridades universitarias, tiene un verbo, stupere, que significa quedarse quieto, inmóvil, paralizado y, en sentido traslaticio, mentalmente detenido como delante de un cartel que dijera stop.

De ahí deriva la palabra estúpido: hombre que permanece entrampado por un problema sin atinar con la salida, aunque a veces adopte la agitación convulsa de una mariposa encandilada por una luz muy fuerte o los movimientos desesperados de un animal dentro de una jaula. Hablo siempre de lo que ocurre en la mente. Las dos únicas reacciones del estúpido serán la resignación o la violencia, dos falsas salidas, dos fracasos. Salvo casos patológicos, todos somos inteligentes respecto a un tipo de problemas y estúpidos respecto a otro tipo de problemas. Pero nuestra inteligencia y nuestra estupidez no dependen de nuestra moral. Hay inteligentes moralmente canallas y hay estúpidos moralmente intachables.

Cuánto la inteligencia y la estupidez le deben a los genes y cuánto a la educación (digamos, a la gimnasia) es un asunto que dejaré de lado para que no me usurpe todo el espacio del que dispongo. Pero no querría pasar por alto un dato: sin el auxilio del intelecto, esto es de la capacidad del análisis critico del problema, y sin la posesión de conocimientos relacionados con ese problema y adquiridos por experiencia propia, o por revelación ajena, la pura nteligencia no llegaría muy lejos en el camino del éxito. La estupidez, por mas que acumule conocimientos, no sabe que hacer con ellos. Y no es raro que un intelectual, ducho de análisis critico, sea incapaz de hallar soluciones.
Sabiduría

El desarrollo, en un mismo individuo, de la inteligencia, del intelecto y de los conocimientos bien puede llamarse sabiduría, si no en la aceptación teísta que le dan las Escrituras, por lo menos como tributo humano susceptible de adquisición y de pérdida. Pero aunque no haya sabios in omni re scibile, y hasta Leonardo Da Vinci falle en sus experimentaciones con los óleos y pigmentos de sus cuadros y Albert Einstein no acierte en ubicar el hotel donde se aloja, ambos merecen el título de sabios no menos que Plinio el Viejo, muerto sin embargo, según Suetonio, a causa de una estúpida temeridad.

Con alguna frecuencia la realidad nos pone, de momento, mentalmente paralíticos. Es cuando decimos que estamos estupefactos, lo cual significa: "estar hechos unos estúpidos". La inteligencia, si la tenemos, vendrá a rescatarnos de esa pasajera estupidez que, por no ser insalvable, se llama estupefacción. A propósito: alguna vez Solyenitzin escribió que la televisión nos sume en largos intervalos mentales de inmóvil estupor.

¿Dispondremos de la suficiente inteligencia como para no ser dañados por los poderes estupefacientes de la hogareña y diaria televisión?.

Situada a mitad de camino entre la inteligencia y la estupidez, la viveza comparte con la inteligencia, el dinamismo mental y, con la estupidez, la incapacidad de encontrar la solución a un problema.

Se mueve, pero no en dirección de la salida ¿ hacia donde se dirige?

Ese es su secreto, la formula que le permite ponerse a resguardo de la humillación y del desprestigio que sufre la estupidez. La viveza, creo yo, es la habilidad mental para manejar los efectos de un problema sin resolver el problema. El hombre dotado de viveza, el vivo, no ejercita la inteligencia, sino un sucedáneo de la inteligencia, apto para entenderse con las consecuencias prácticas del problema, pero no con el problema mismo. Dicho de otro modo, el vivo se mueve mentalmente en procura de cómo eludir los efectos de problema, de cómo (en la mejor de las hipótesis) volverlos beneficiosos para él ó (en la peor) de cómo desviarlos en perjuicio de un tercero. La viveza, pues, necesariamente se conecta con la moral. Sin el concurso del egoísmo no se puede ser vivo. Y para echarle el fardo al prójimo sin que este se resista, es imprescindible cierto grado de inescrupulosidad y hace falta practicar algún genero de fraude siquiera verbal.

Observado durante un corto plazo, el vivo da la impresión de haber obtenido éxito, de ser inteligente: se desplaza entre los problemas sin padecer las consecuencias o, mejor aún sacándoles provecho. Como el flujo de los efectos no se interrumpe, el vivo no puede entregarse a los ocios y recesos de la viveza. De ahí que se los suele calificar de "despiertos". Aparenta una brillantez mental que engaña a las miradas superficiales. El inteligente, cuando está armando sus estrategias para atacar un problema, parece amodorrado y, en comparación con el vivo, un poco estúpido.

Cuanto más complejo sea el problema, mas exigirá del inteligente paciencia y esfuerzo, mas lo someterá al silencioso y tedioso análisis crítico y al constante repaso de los conocimientos. La viveza no puede permitirse esas demoras. Los efectos prácticos del problema no esperan mucho tiempo para hacerse sentir. De modo que el vivo está obligado a la rapidez y, consecuentemente, a la improvisación de sus métodos por lo general empíricos. Otra vez el inteligente comparado con el vivo, parecerá lento y hasta torpe. Si los efectos del problema, por su magnitud o por su complejidad, sobrepasan las posibilidades de la viveza para eludirlos, para aprovecharlos o para torcerlos hacia un costado, el vivo, por fin acorralado como un estúpido, no sucumbe ni a la resignación ni a la violencia, no confesará jamás su fracaso, no devolverá las armas que esconde en su mente: buscará algún chivo emisario a quien cargarle la culpa. En todas las sociedades conviven los inteligentes, los estúpidos y los vivos según proporciones distintas para cada una de ellas. Para Borges no había ningún italiano ni ningún judío estúpidos. Exageraba, sin duda. Pero ahora imaginemos un país ficticio donde, por razones genéticas o por razones históricas, los vivos estén en mayoría. Esbozaré la novela de lo que podría ocurrir en ese país imaginario. Puesto que son mayoría unos vivos ocupan el gobierno. Y otros vivos los eligen. Los vivos que los eligen, y por supuesto los estúpidos, incapaces de solucionar los problemas del país, los transferiría a los elegidos. Y los elegidos, como vivos que son, se dedicarán a lo suyo: ponerse a salvo de los efectos de los problemas, sacarles provecho o desviarlos hacia los demás, así sean vivos, estúpidos o inteligentes. Durante un tiempo los estúpidos parpadearán de catatonia mental, los inteligentes se sentirán marginados y los vivos tratarán de imitar la viveza de los gobernantes. Mientras tanto los problemas, sin resolver, se acumulan,se multiplican, se superponen.
Stop

Hasta que, fatal, llega el día en que los problemas forman una pared compacta con un cartel que dice stop. Y ahí la sociedad se detiene. Entonces los estúpidos, si no se resignan, se vuelven violentos. Los inteligentes toman su valija y huyen. Y los vivos corren de un efecto a otro efecto vendando aquí, remendando allá, emparchando mas allá.

Dejan los bofes en ese desesperado ir y venir por entre el caos de los efectos sin control. Y para disimular su impotencia recurren a los fantasmas de los chivos expiatorios y a un lenguaje esquizofrénico que, disociado de la realidad, seguirá pronunciando el discurso con que alguna vez embaucaron a la estupidez. Estúpidos de brazos cruzados o de brazos armados, inteligentes en fuga, los vivos parlanchines y desesperados: tal sería la imagen de ese país ficticio caído al pie del ominoso stop. Para él no habrá sido una salvación, un grito de guerra: ¡La inteligencia al poder!! Salvo que todos los inteligentes hayan huido, hipótesis que no parece verosímil, la novela podría tener un final feliz.

Referencias

Marco Denevi nació en Buenos Aires en 1922. Su primera y siempre recordada novela, Rosaura a las diez, obtuvo el Premio Kraft en 1955, iniciándolo en el camino de la literatura. Posteriormente recibió el Primer Premio de la revista Life en castellano en 1960 por la nouvelle Ceremonia secreta, y el Premio Argentores en 1962 por El cuarto de la noche. A partir de allí, conquistó un justo prestigio internacional basado en una obra profunda y deslumbrante. También quiso ser dramaturgo. Los Expedientes, obra estrenada en el teatro Cervantes, recibió el Premio Nacional de Teatro. Siguieron después otras obras -El emperador de la China, Cuando el perro del ángel no ladra-, pero Denevi dijo haberse dado cuenta de que no tenía otras condiciones para el teatro que las propias del espectador de obras ajenas, y no volvió a insistir. Desde 1980 practicó el periodismo político, actividad que, según él, le ha proprocionado las mayores felicidades en su oficio de escritor. Murió en la Ciudad de Buenos Aires el 12 de diciembre de 1998.

¿Apócrifos o Deuterocanónicos?

por Carlos Caso-Rosendi

Contestación a una publicación protestante hallada en La Web Cristiana

Es sorprendente que el autor de ese artículo (Domingo Fernández Suárez) impugne a la Iglesia como autoridad parado como está en las arenas movedizas del movimiento protestante.

Debo hacer notar que desde que comenzó a ser publicado el webzine Primera Luz en www.voxfidei.com, hemos recibido con frecuencia mensajes de gente que posan como si fueran católicos para hacernos leer algún discurso protestante. El citado sermón (texto en negritas) figura en los siguientes sitios: La Web Cristiana, en Tripod y en Central de Sermones.

Nos escriben:
Hace unos días, visitando un sitio web de apologética "cristiana" de mi país, en encontré con el siguiente artículo, cuyo contenido me llamó poderosamente la atención, y debo admitir que me confundió bastante. Por ello les pido por favor lo revisen -es bastante breve- y me indiquen si lo que ahí se afirma sobre nuestra Iglesia Católica y los libros deuterocanónicos es verdad, porque es bastante grave (favor contestarme al correo: [privado]@hotmail.com):


Respondemos:
Muchos fundamentalistas nos escriben —a veces haciéndose pasar por católicos— y creen que por su insistencia en llamarse exclusivamente "cristianos" van a convencer a alguien de que los católicos somos otra cosa. Comencemos por el principio entonces: "apologética cristiana" debe ser la defensa de la fe de Cristo y no puede ser una cuña para dividir a un cristiano contra otro.
En este caso nos escribe un católico que realmente desea información pues ha leído una diatriba protestante escrita con mucha seguridad pero poco estudio. A la persona honesta que lo lee lo sorprenden las afirmaciones que se hacen. Sin embargo veremos como estas altisonantes declaraciones son nada más que un telón de humo.
Esta vez el tema es los libros deuterocanónicos. Nosotros somos los afortunados después de veinte siglos de cristianismo el autor del folleto nos va a iluminar finalmente con la verdad sobre el asunto ¿o no?

Dice el artículo:
En ciertas ocasiones el clero romano acusa a los evangélicos de que las versiones de la Biblia de éstos están "truncadas" y que las Biblias llamadas "evangélicas" son diferentes a las católicas. Para muchos, la verdad sobre el tema, es un enigma. Es mi propósito en el presente estudio, aclarar, hasta donde me sea posible, esta cuestión.


Respuesta Católica:
Ni "en ciertas ocasiones" , ni "acusa". La Iglesia y el clero dentro de ella tienen razones sólidas para afirmar que las Biblias—así llamadas—"evangélicas", están incompletas. El propósito de esta respuesta es indicar los puntos en los que el señor Domingo Fernández Suárez se equivoca o está mal informado. Para nosotros los católicos, esto no es un enigma sino todo lo contrario, es algo cristalinamente claro. Aunque comprendemos por qué no es claro para el protestante, ya que cada protestante debe, de alguna manera, hacerse su propia fe en forma privada para luego decidir que agrupación eclesial responde a sus propias interpretaciones de la Escritura.

Dice el artículo:
La versión oficial de la iglesia Romana, es la Vulgata.


Respuesta Católica:
La versión oficial de la Iglesia Católica es ciertamente la Biblia Vulgata. Esta versión ha sido revisada muchas veces desde que San Jerónimo tradujera al latín las colecciones de textos que le eran disponibles en esa época. San Jerónimo vivió del 340 a.D. al 420 a.D. Antes que él hiciera una traducción completa, ya existían traducciones de los Salmos y de los Evangelios al latín. El Papa (Dámaso) lo empleó como secretario. A solicitud del Pontífice y de acuerdo con los textos griegos, revisó la versión latina de los Evangelios que "había sido desfigurada con transcripciones falsas, correcciones mal hechas y añadiduras descuidadas". Al mismo tiempo, hizo la primera revisión al salterio (los Salmos) en latín. Como se puede apreciar, las Santas Escrituras tal como las conocemos hoy, no eran fácilmente accesibles al pueblo ni tampoco a todos los sacerdotes. Los Santos Escritos circulaban en griego, hebreo, arameo-siríaco, latín y otros idiomas en copias parciales de variopinta calidad. De allí que suponer que la Iglesia fuera desde el principio "basada en la Biblia" es, cuando menos, una monstruosa invención ya que la Iglesia de esos primeros siglos se nutría no de escritos santos solamente, sino principalmente por las enseñanzas de los obispos y presbíteros que guardaban celosamente lo recibido de los apóstoles "por carta y de viva voz" la Iglesia entonces y ahora era ella misma "columna y apoyo de la verdad" sin que hubiera colección de libros alguna que reclamara para sí tal autoridad.

Dice el artículo:
Las versiones evangélicas constan de 66 libros, pero la Vulgata, tiene 73. En el Nuevo Testamento no hay ninguna diferencia, pero no ocurre lo mismo en el Antiguo. La Vulgata contiene los mismos 66 libros que constituyen nuestras versiones; pero además tiene añadidos los siguientes libros y capítulos:
LIBROS: Tobías, Judith, la Sabiduría, el Eclesiástico, Baruc y los dos libros de Macabeos.


Respuesta Católica:
Es un error decir que los libros de Tobías, Judith, la Sabiduría, el Eclesiástico, Baruc y los dos libros de Macabeos han sido "añadidos." Para comenzar, estaban allí y allí estuvieron por quince siglos en la vida y enseñanza de la Iglesia hasta que el reformador alemán Martín Lutero los sacó de las Biblias que él mismo sancionaría (junto con Calvino y Zwinglio) para uso protestante. Las razones de Lutero no son históricas o exegéticas sino doctrinales. Así como los Testigos de Jehová se arreglaron una Biblia para consumo interno, eliminando en su propia versión lo que no conviene a sus doctrinas, también hizo Lutero. Como es ya bien sabido y ni siquiera los historiadores luteranos niegan, Lutero manipuló su traducción al alemán agregando y quitando palabras y hasta libros enteros para evitar que la Biblia contradijera sus nuevas doctrinas: "sola fide" y "sola Scriptura."

Dice el artículo:
Capítulos y versículos: El capítulo 10 del libro de Esther, tiene añadidos 10 versículos y además 6 capítulos completos. Así que el libro de Esther, en la Vulgata tiene 16 capítulos. El capítulo 3 del profeta Daniel, tiene añadidos 66 versículos, desde el 24 al 90, y además dos capítulos completos, el 13 y el 14, que cuentan las leyendas de Susana, y Bel y el Dragón.


Respuesta Católica:
Nuevamente repetimos, no se puede hablar de "añadir" cuando lo que diferencia a la Biblia Católica ha estado allí por más de quince siglos. Si yo quito algo del escrito del señor Fernández Suárez hoy ¿podría acusarlo a él de haber añadido lo que yo quité hoy, cuando él mismo lo escribió y publicó con anterioridad? Ciertamente que no. Entonces, es injusto hablar de añadiduras. Dichos libros eran de uso común entre los cristianos de todo el orbe antiguo y nunca fueron impugnados por ningún cristiano hasta los días de Lutero. Es entonces erróneo y hasta deshonesto hablar de "añadiduras." Los pedazos que falta en la Biblia protestante fueron eliminados por Lutero en el siglo XVI. Eso es tan evidente y simple que hasta el mismo señor Fernández Suárez nos lo confirma en el próximo párrafo.

Dice el artículo:
Estos libros y porciones adicionales que se hallan en la versión "Vulgata", se les llama los "apócrifos". La palabra apócrifo significa "algo que es fabuloso, no auténtico, supuesto o fingido".


Respuesta Católica:
La Biblia Vulgata fué terminada a principios del siglo IV. Lutero removió los libros y porciones que no convenían a sus doctrinas en el siglo XVI ¿Cómo puede hablarse entonces de "añadiduras católicas" sin hacer de algún modo correr el tiempo hacia atrás?. Tampoco puede etiquetarse de "algo que es fabuloso, no auténtico, supuesto o fingido" algo que la Iglesia siempre consideró verdadero.

Dice el artículo:
I. ¿Cómo llegaron estos libros a formar parte de la Vulgata?.
De las antiguas versiones de la Biblia, la más notable es la llamada "septuaginta", o versión de los 70. Se le llamó así porque se cree que fue traducida del Hebreo al Griego, por 70 hombres, los que según H.B. Pratt, autor de la Versión Moderna, eran todos judíos Egipcios. Estos 70 realizaron su trabajo con el apoyo del rey Egipcio Tolomeo Filadelfo, que reinó de 285 a 247, antes de Cristo.

Respuesta Católica:
Es bien sabido que la Versión de los Setenta o Septuaginta sirvió a las comunidades hebreas dispersas por el mundo antiguo y era la versión más conocida en tiempos de Jesús y los apóstoles. Los cristianos de los primeros siglos hicieron buen uso de esta versión y no hay un solo escritor cristiano primitivo que impugne alguno de sus libros o partes. Poco o nada se sabe a ciencia cierta sobre su origen.

Dice el artículo:
¿Qué propósito movió a estos 70 a realizar dicho trabajo?.
Según unos, fue el deseo de los judíos que habían nacido fuera de Palestina, de tener una traducción de los libros considerados como sagrados, en su propia lengua nativa, el griego. Según otros, los 70 emprendieron por encargo directo del rey Tolomeo, gran admirador de las letras y fundador de la gran biblioteca de Alejandría, con el propósito de tener en ella una versión de los libros hebreos de la época. Esta opinión parece ser la más fuerte. Sea cual fuere el motivo que movió a los 70, lo cierto es que ellos tradujeron al griego más libros que los que eran considerados como inspirados por los judíos de Palestina; y con el tiempo esta versión griega llegó a tener añadidos 15 libros, llamados apócrifos cuyos nombres damos a continuación.
3 Libros (1, 2 y 3) Los Macabeos.
2 Libros 3 y 4 de Esdras
1 Libro Tobías
1 Libro Judith
1 Libro Baruc
1 Libro La Sabiduría
1 Libro El Eclesiástico
1 Libro La oración de Manasés
1 Libro La Epístola de Jeremías
1 Libro Enoc
1 Libro Los Jubileos
1 Libro La ascensión de Isaías
Algunos de estos libros fueron escritos muchos años después de Tolomeo Filadelfo, por ejemplo Los Macabeos y Enoc.


Respuesta Católica:
Nuevamente el señor Fernández Suárez habla de añadiduras y nuevamente comprobaremos que tales no lo son. Los hebreos del tiempo de Jesús usaban la Septuaginta con liberalidad en sus propias comunidades. Es es Sanedrín de Jamnia, reunido en el año 100 a.D. que desautoriza, no solamente los libros mencionados arriba, sino también el capítulo 53 de Isaías. La razón es clara: los cristianos usaban esos textos como paralelos perfectos de la vida, obra y muerte de Jesús para probar que Jesús había sido el Mesías. El capítulo 53 de Isaías NO se lee en las sinagogas hasta el día de hoy. Y pasajes como el que cito a continuación causaron que libros obviamente inspirados fueran expurgados de la colección hebrea para evitar que los cristianos hicieran prosélitos usando estos textos. Es por eso que los textos y libros fueron "escondidos" y se volvieron "apócrifos", pero NO para la Iglesia cristiana que continuó haciendo uso de ellos, sino para los hebreos. Vea y juzgue usted mismo este pasaje de Sabiduría cap. 2 vv. 12-22:
"Armemos, pues, lazos al justo, visto que no es de provecho para nosotros, y que es contrario a nuestras obras, y nos echa en cara los pecados contra la Ley; y nos desacredita divulgando nuestra depravada conducta. "Profesa tener la ciencia de Dios, y se llama a sí mismo Hijo de Dios. Se ha hecho el censor de nuestros pensamientos . No podernos sufrir ni aún su vista: porque no se asemeja su vida a la de los otros, y sigue una conducta muy diferente. Nos mira como a gente frívola y ridícula, se abstiene de nuestros usos como de inmundicias, prefiere lo que esperan los justos en la muerte; y se gloria de tener a Dios por padre: Veamos ahora si sus palabras son verdaderas: experimentemos lo que le acontecerá, y veremos cuál será su paradero. Que si es verdaderamente Hijo de Dios, Dios le tomará a su cargo, y le librará de las manos de sus adversarios. Examinémosle a fuerza de afrentas y de tormentos, para conocer su resignación y probar su paciencia. Condenémosle a la más infame muerte: pues que según sus palabras será él atendido. Tales cosas idearon los impíos, y tanto desatinaron, cegados de su propia malicia. Y no entendieron los misterios de Dios, ni creyeron que hubiese galardón para el justo, ni hicieron caso de la gloria reservada a las almas santas."
El sanedrín de Jamnia (un lugar en Palestina, no muy lejos de Jerusalén) continúa la tradición anticristiana de sus predecesores del año 33 a.D. que condenaron a muerte a Jesús y de los sanedrines que se describen el el libro de los Hechos de los Apóstoles. No es maravilla que descartaran estos libros ya que en todos ellos las enseñanzas cristianas encuentran base para su desarrollo entre el pueblo judío de la época. Nuevamente aquí no hay "añadiduras" sino recortes intencionados y en franca oposición al cristianismo. Los protestantes son aliados de los enemigos de Jesús en lo que toca al uso y canonicidad de estos libros.

Dice el artículo:
La Septuaginta, aunque en general buena, tenía sin embargo, grandes defectos. Los 70, parece que tradujeron los libros de la ley con bastante fidelidad, pero en el resto del Antiguo Testamento, se permitieron variar un poco el texto original según su criterio.


Respuesta Católica:
Este párrafo sería respetable si produjera alguna comparación que lo confirmara (como por ejemplo comparaciones entre manuscritos sobrevivientes de diferentes épocas.) Así como está expresado es la mera opinión del autor que de hecho nos pide que le creamos que la Septuaginta no es totalmente confiable por simplemente haberlo declarado así.

Dice el artículo:
Las Cronologías especialmente no concuerdan con el texto original hebreo. Esta versión griega del Antiguo Testamento, compuesta por 53 o 54 libros llegó a tener gran circulación entre los judíos dispersos por todas las colonias fuera de Palestina y en cuyas provincias se hablaba el griego.


Respuesta Católica:
Nuevamente nos gustaría ver las incongruencias que aquí se mencionan (sobre las genealogías) para no pensar que esto se trata de simplemente una maniobra que, denigrando la Septuaginta, ayuda al señor Fernández Suárez a "llevar agua para su molino" protestante.

Dice el artículo:
En un librito titulado "¿QUE ES LA BIBLIA?", escrito por M. Charles, y publicado con licencias eclesiásticas por la editorial católica Difusión, Avenida de Mayo 1035, Buenos Aires, dice así en la página 26: "En la época de Jesucristo y de los Apóstoles, Jerusalén tenía su Biblia Hebrea (texto original :39 libros, mas 7 igual a 46." Este lenguaje en un libro católico y con licencias, no debemos pasarlo por alto. Es un católico romano, quien afirma que en tiempos de Jesús, el texto original de la Biblia de los judíos que permanecían más o menos fieles a la doctrina ortodoxa estaba compuesta oír 39 libros, ni uno más , ni uno menos.


Respuesta Católica:
Esta cita está sacada fuera de contexto. En la obra original el autor católico se hace eco del mismo razonamiento que citáramos: los libros de los hebreos en ese entonces eran 46, los 39 que los protestantes conservan y los siete que Lutero quitó usando como excusa el juicio del Sanedrín anticristiano del año 100. Es de muy mala fe, el citar obras sin contexto para presentarlas como favorables al propio argumento. Sin embargo no podemos culpar demasiado al señor Fernández Suárez ya que aprendió el truco del mismo Lutero: tomemos un libro católico (la Biblia o cualquier otro) y recortemos lo que no nos conviene para avanzar y fortalecer nuestras teorías. Al presentar una cita cercenada, el señor Fernández Suárez no hace sino proseguir en la tradición protestante muchas veces probada y denunciada en estas mismas páginas.

Dice el artículo:
II. ¿Cómo fueron considerados?.
Según las investigaciones de algunos eruditos, entre ellos Ohler y Frankel, los judíos de Alejandría usaban la Septuaginta, porque era la que tenían directamente a su alcance, pero dicen, que ellos no admitían los apócrifos, como parte del cánon de los libros inspirados. Por otra parte es un hecho que en Alejandría había judíos que habían dejado de ser ortodoxos, para caer en un liberalismo extremado.


Respuesta Católica:
Otra vez encontramos afirmaciones sin base. De oídas nos citan a Nathaniel Tobias Ohler y Mitchell A. Frankel (creemos, pues ambos son reconocidos eruditos del griego clásico) NO sabemos en qué obra afirman eso o tan siquiera si es cierto que así lo afirman. No se nos informan las razones, solo se dan dos nombres. Es como si yo dijera que San Martín y Bolívar afirman que los soldados españoles odian tomar sopa. ¿Quién me va a probar a mí que ellos nunca lo han dicho? Mejor es afirmar algo, echarle un par de nombres ilustres y ¡listo! Ya tenemos un hecho histórico.

Dice el artículo:
Hay fundadas razones para creer que los apóstoles usaron la versión de los 70. De las 280 citas o referencias, que del Antiguo Testamento, se hallan en el Nuevo, 265 concuerdan mejor con el texto griego de la Septuaginta que con el texto original hebreo. Pero es un hecho sintomático notable que si los apóstoles usaron dicha versión no han citado ni una palabra de un libro Apócrifo. El primer escritor que citó un libro apócrifo fue Ireneo, el año de 180 de nuestra Era.


Respuesta Católica:
Es bien sabido que Cristo mismo cita a Eurípides (Las Suplicantes) según San Pablo en ("¿no te cansas de dar coces contra el aguijón?") No por eso consideramos inspirados los escritos de Eurípides, aunque son muy buenos y educativos. Tampoco citaron los apóstoles del Cantar de los Cantares y sin embargo ambos judíos y cristianos lo tienen en sus cánones. El argumento no sirve pues no era obligación de los cristianos el citar cuanta cosa estuviera escrita. Por otro lado, el hecho de que un escritor cristiano tan temprano como Ireneo los cite —y él es uno de los más antiguos escritores no apostólicos cuyas obras sobreviven—prueba que dichos libros eran usados y respetados catorce siglos antes de que Lutero los serruchara del cánon protestante.
Pero ¿es cierto que no se encuentran citas de los deuterocanónicos en el Nuevo Testamento? Veamos…
1. Judas 1, 9—"El arcángel Miguel, cuando altercaba con el diablo contendiendo sobre el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir un juicio de blasfemia, sino que dijo: 'Que el Señor te reprenda.'" Esto está solamente en el libro apócrifo, 'La Asunción de Moisés'.
2. Judas 1, 14—"De ellos también profetizó el septimo desde Adan, Henoc, cuando dijo: 'He aquí que viene el Señor con sus santas miriadas...'" Esta profecía es del libro apócrifo El Ascenso de Enoc, 1, 19.
3. 2 Timoteo 3, 8—"Del mismo modo que Jannés y Jambrés se enfrentaron a Moisés, así también estos se oponen a la verdad; son hombres de mente corrompida, descalificados en la fe." Aunque esto es una referencia a Exodo 7, 11, los 'magos' del Faraón. no son nombrados en Exodo. Son encontrados en el libro apócrifo "Evangelio de Nicodemo" 5, 1. También son encontrados en 'Relato de Eneas' acerca del sufrimiento de Nuestro Señor Jesucristo', 5, 4.
1. Hebreos 11, 35—"...Unos fueron torturados, rehusando la liberación por conseguir una resurrección mejor." El único lugar en el Antiguo testamento en que encuentras referencia a ésto es en 2 Macabeos 7, 1-29. Si no tienes 2 Macabeos, como puedes explicar ésto? La primera mitad de Hebreos 11, 35 está afirmada en 1 Reyes 17, 23 y 2 Reyes 4, 36.
2. Hebreos 11, 38—"...errantes por desiertos y montañas, ..." Esto es ver 1 Macabeos 2, 28-30 y 2 Macabeos 5, 27.
3. Juan 10, 22—"Se celebró por entonces en Jerusalén la fiesta de la Dedicación..." ver 1 Macabeos 4, 52-59.
4. Juan 14:23—"...Si alguno me ama, guardará mi Palabra..." Esto está en Eclesiástico 2, 18.
5. Romanos 9, 21—" el alfarero no es dueño de hacer de una misma masa..." ver Sabiduría 15, 7
6. 1 Pedro 1, 6-7—"...el oro que es probado por el fuego..." Ver Sabiduría 3, 5-6
7. Hebreos 1, 3— "...resplandor de Su gloria..." Similar a Sab 7:26-27
8. 1 Corintios 10, 9-10—"...perecieron victimas de serpientes y perecieron bajo el Exterminador." ver Judit 8, 24-25.
9. 1 Corintios 6, 13—"...comida para el vientre y el vientre para la comida..." Similar a Eclesiástico 36, 20
10. Romanos 1, 18-32—DIOS es conocido por las cosas que El ha creado...Similar a Sabiduría 13:1-9
11. Mateo 7, 12, Lucas 6, 31—"... todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos..." Similar a Tobías 4:16
12. Lucas 14, 13—"...Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos..." Similar a Tobías 4:17.
13. Apocalipsis 21, 18—"El material de esta muralla es jaspe y la ciudad es de oro puro semejante al vidrio puro." Similar a Tobías 13:21.
14. Mateo 13, 43—"Entonces los justos brillarán..." ver Sabiduría 3:7.
15. Mateo 18, 15—"Si tu hermano llega a pecar contra ti..." Similar a Eclesiástico 19:13
16. Mateo 25, 36—"...enfermo y me visitaste..." Similar a Eclesiástico 7:39.
17. Mateo 27, 42—"...Si Rey de Israel es: que bajeahora de la cruz...." Similar a Sabiduría 2:18-20.
18. Marcos 14, 61-62—"...¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?.Y dijo Jesús: "Sí, yo soy..." ver Sabiduría 2:13.
19. Lucas 2, 37—"... como viuda...no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día en ayunos y oraciones." ver Judit 8, 4-6.
20. Lucas 24, 4—"... se presentaron dos hombres con vestidos resplandecientes." Ver 2 Macabeos 3:26.
21. Juan 16, 15—"Todo lo que tiene el Padre es mío." ver Sabiduría 2, 13.
22. Romanos 10, 6—"...¿quién subirá al cielo?..." ver Baruc 3:29.
23. Romanos 11, 33—"...¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos! ." ver Judit 8:14.
24. 1 Corintios 10, 20—"...lo inmolan a los demonios y no a Dios..." ver Bar 4:7.
25. 1 Juan 3, 17—"Si alguno que posee bienes de la tierra, ve a su hermano padecer necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo puede permanecer en él el amor de Dios? " Ver Tobías 4, 7.
Estos son solamente unos pocos que he encontrado, y sin mucho esfuerzo. Muchos de ellos se encuentran al leer las referencias en la Biblia. Hay muchos más.
Sigamos…

Dice el artículo:
El hecho de que los cristianos primitivos se guiaban por la Septuaginta, suscitó los prejuicios de los judíos de aquellos tiempos quienes acusaron a los cristianos, de utilizar una versión adulterada del Antiguo Testamento.
Hacia el año 150 , un judío del Ponto (Asia Menor), llamado Aquila, hizo una traducción, servilmente literal del texto hebreo; para oponerse a la septuaginta. Esta versión de Aquila, se usaba el año 177, y fue la versión oficial de los judíos que hablaban el griego, en todas las colonias. Los cristianos respondieron, primero , con la revisión de la septuaginta, por Teodosio, un cristiano Ebionita, allá por el año 185 y más tarde con una excelente traducción del hebreo, llevada a cabo por Símaco, mas o menos el año 200 y cuyo trabajo se conoce como la "versión de Simaco".
La más antigua de las versiones latinas (en latin) de que se tiene conocimientos es la versión "Itala", una traducción de la septuaginta al latín. Pero aquí hay un hecho que debemos considerar: De los 15 libros apócrifos, que figuraban agregados en la versión de los 70, pasaron a "La Itala" 10 y fueron excluidos cinco que son:
La Ascensión de Isaías
Los Jubileos
La Epístola de Jeremías
El 3 de Macabeos y Enoc.


Respuesta Católica:
Volvemos a repetir, a riesgo de cansar al lector, que los di