Carlos Caso-RosendiUn lector nos hace algunas preguntas pero antes nos cuenta lo siguiente (sus palabras en azul):
"Hola: aprovecho esta providencial oportunidad para comunicarme y plantear algunas dudas ahora, ya que tengo muchas, y así tratar con vuestra generosa ayuda de ir resolviéndolas de a poco. Tengo 54 años, estoy casado hace 25, mi esposa es profesora de matemática y física,tenemos dos hijos, un varón de 23 y una mujer de 20. Si bien bui bautizado de niño, en mi casa no se practicaba la religión, así es que no me mandaron a catecismo ni había pasado la comunión, mucho menos la confirmación. No obstante eso, me casé por Iglesia católica. Con el correr del tiempo, el Señor me fue llamando, y fue así que primero asistí con mi esposa a un encuentro conyugal de tres días, y del cual volví muy conmovido, tal es así que decidí hacer el catecismo de adulto, y pasar mi primera comunión ¡ a los 37 años !! Fue muy lindo todo, porque tuve la Gracia de tomar mi primera comunión la noche de Nochebuena,¡imaginen qué fecha !!. Seguí a los tumbos por el camino de la fe, y otra vez el Señor me llama, esta vez a un encuentro para matrimonios organizados por el Mov.Fliar Cristiano de la Diócesis de Rafaela, ciudad donde vivo. Otro empujoncito más hacia el camino de conversión, tan duro y difícil para mi. Luego, hace dos años, después de mucho insistirme, un amigo me convocó a un encuentro con Cristo, organizado por el Mov. Cursillos de Cristiandad. Allí fue un verme cara a cara con el Señor. Luego lo hizo mi esposa también. Después de eso, decidí participar en la catequesis para adultos que deseaban pasar la Confirmación. Así que luego de meses de preparación, pude Confirmarme, y así "poder cerrar el círculo", como me dijo un sacerdote amigo. Este breve relato, en apretada síntesis, de lo que es mi camino de conversión, es a manera intoductoria, para comprender mejor quizás, el por qué de mis dudas."
—Gracias por su relato. En él pareciera que Ud. considera que su formación católica está bastante avanzada o hasta completa. Sin embargo, las preguntas que Ud. formula a continuación me demuestran que Ud. debe continuar ese trabajo de educación católica que comenzó con tan buen tino. Lo animo a seguir leyendo el Catecismo, a meditar en lo que va leyendo y a acercarse a un católico capacitado, preferiblemente un sacerdote, para que lo oriente y le proponga un camino de formación ordenada. Respondo a esta parte donde Ud. escribe:
"Quiero aclarar que no tengo dudas en cuanto a mi fe en si misma, sino en cuanto a algunas cuestiones de la realidad de la Iglesia Católica. Una de ellas es: por qué la Iglesia de Cristo, siendo que El nació en la más absoluta pobreza, vivió despojado de bienes y murió de la misma forma, es poseedora de tantos bienes materiales, en un mundo en donde hay millones que viven en la más absoluta pobreza."
—Cristo nació en la pobreza, pero no en la carencia absoluta. Le recuerdo que María y José vivieron en una casa, trabajaron y también recibieron ayuda material sobrenatural (los regalos de los reyes de oriente) para su misión, que incluía una cierta cantidad de oro. Por lo que encontramos en las Escrituras sabemos que Cristo y sus apóstoles tenían una bolsa de limosnas en común, que estaba a cargo de Judas Iscariote. Por eso y por las cartas apostólicas sabemos que la Iglesia siempre ha sido depositaria de dineros, propiedades y otras cosas útiles que recibe para llevar a cabo su misión, como por ejemplo esa granja para niños en riesgo que Ud. menciona. En términos internacionales, la Iglesia Católica con todas sus organizaciones de ayuda a los pobres y desamparados, es la mayor obra caritativa en el mundo entero, superando a las mismas Naciones Unidas en su presupuesto de ayuda directa a los pobres. El presupuesto de Cáritas para ese uso, solamente desde España, suma más de 1.800 millones de euros, [1] lo cual no incluye las donaciones de las otras caridades católicas españolas, ni tampoco de la misma Cáritas en el resto del mundo. Un ejemplo que conozco personalmente, Cáritas ha construido una clínica-maternidad en Dushanbé (Tayikistán) la cual asiste a mujeres (mayormente musulmanas). Es la primera clínica para mujeres en la historia de ese país y fue construída, no por los zares o por el gobierno de la antigua URSS, sino por la Iglesia. Le animo a interiorizarse sobre las actividades humanitarias de la Iglesia en su propio país: se sorprenderá gratamente. Luego Ud. agrega:
"Y digo esto, porque por ejemplo, en la ciudad donde vivo, al lado de la catedral, frente a la plaza principal, el Obispado posee un amplio local comercial alquilado a buen precio a una heladería. También, sobre la ruta de ingreso a la ciudad, donde funciona un hogar Granja para niños en riesgo social, en un predio de 25 has. que un Sr. Francisco Peretti había donado al Obispado, gran parte de esas 25 has están alquiladas a un productor agropecuario, y seguro que a un muy buen precio, por la alta cotización de los campos en esa zona casi urbana. Qué hace la Iglesia con ese dinero?"
—Le sugiero que se acerque a su Obispo y le pregunte buenamente qué es lo que se hace con ese dinero. Yo no lo sé, pero si sé que la Iglesia guarda buenos registros contables y le ayudará a entender como se opera en esos menesteres. Ud, mismo reporta que allí funciona "un hogar Granja para niños en riesgo social", lo cual pareciera un esfuerzo loable. Me arriesgo a decir que dicho esfuerzo es probablemente financiado con los alquileres que se obtienen del resto del predio. Es muy probable que el donante haya establecido alguna forma de dirección, como ser una entidad sin fines de lucro que provee y organiza ese esfuerzo. Pero lo mío es solo una suposición. Averigue y será gratamente sorprendido de la sensatez de la Iglesia a la que Ud. pertenece.
La preocupación por "los pobres" y por "los dineros de la Iglesia" no es nueva. Le cito del capítulo 12 del Evangelio según San Juan:
Seis días antes de la Pascua, Jesús se fue a Betania, donde estaba Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban con él a la mesa. Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro, muy caro, ungió los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó del olor del perfume. Dice Judas Iscariote, uno de los discípulos, el que lo había de entregar:
(a) "¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios y se ha dado a los pobres?"
(b)Pero no decía esto porque le preocuparan los pobres, sino porque era ladrón, y como tenía la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella.
(c) Jesús dijo: "Déjala, que lo guarde para el día de mi sepultura. Porque pobres siempre tendréis con vosotros; pero a mí no siempre tendréis."
(d) Gran número de judíos supieron que Jesús estaba allí y fueron, no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Los sumos sacerdotes decidieron dar muerte también a Lázaro, porque a causa de él muchos judíos se les iban y creían en Jesús.
(e) Al día siguiente, al enterarse la numerosa muchedumbre que había llegado para la fiesta, de que Jesús se dirigía a Jerusalén, tomaron ramas de palmera y salieron a su encuentro gritando: "¡ Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor y el Rey de Israel!" (Juan 12,1-13)
Observe en este pasaje de los Evangelios (a) la queja de Judas y (b) la explicación de San Juan el Evangelista y finalmente en (c) la aclaración de Jesús. En este caso Cristo aclara que ese cuerpo que la mujer ha ungido no estará siempre con nosotros, pero tendremos siempre a los pobres, que están en el mundo en lugar de Cristo. En (d) vemos que Cristo había resucitado a Lázaro, devolviéndole la riqueza más grande que existe: la vida. Pero los judíos de entonces miraban con envidia ese milagro y buscaban anularlo, quitándole la vida a Lázaro. En esto hay un paralelo entre la actitud de Judas y la de los envidiosos que planean matar a Lázaro: ambos codician lo que es propiedad de Dios. Finalmente el pueblo es el que proclama a Cristo como Rey de Israel (algo que los fariseos también protestarán luego) porque instintivamente perciben que el buen gobierno viene de Dios y que Cristo es agente de ese buen gobierno: agente que da vida. Sin vida no se puede disfrutar de ninguna de las dádivas de Dios. Dios nos da la gracia de la vida y las otras gracias consecuentes: Iglesia, trabajo, pan, familia, sociedad, etc. y nos permite a algunos participar en las dádivas por medio de compartirlas con los pobres. [2] La Iglesia lo hace constantemente y en silencio. Luego Ud. pregunta:
"Otra duda: si la palabra de Dios dice que "te ganarás el pan con el sudor de tu frente...", ¿por qué los curas no trabajan para ganarse su sustento, como sí lo hacen los demás pastores de otras confesiones "
—Los curas católicos trabajan de eso mismo, de curas. Ese no es un trabajo placentero o liviano pero sí es un trabajo vital para nosotros. En su bautismo, confirmación y casamiento hubo un cura disponible que invirtió su tiempo y esfuerzo en lo que fuera necesario. El día de un sacerdote frecuentemente comienza a las 3 de la mañana. Pocos recuerdan eso. El sacerdote debe estar disponible para la última unción y la confesión a toda hora. Para esta última invierte mucho tiempo, usualmente en un espacio insalubre, por largas horas. Lo que hagan otras religiones (que muchas sostienen a sus clérigos, no tenga duda) es cosa de ellas. La religión católica necesita curas dedicados que renuncian a la vida familiar, posesiones y libertad de movimiento, para servirnos a Ud. y a mí en la administración de los Sacramentos. Cristo mismo dejó de trabajar y se sostuvo de las limosnas durante sus tres o cuatro años de ministerio. Averigüe cómo vive cualquier sacerdote y trate de ponerse en su lugar y ver si Ud. sería capaz de vivir así. Es un gran ejercicio que nos hace apreciar el valor del sacrificio sacerdotal.
Mucho agradeceré la contestación a estos interrogantes que no dejo de plantearme, y que espero no incomoden a nadie. Muchas gracias, hasta pronto.
—No incomodan sus preguntas en absoluto. Lo animo a informarse y continuar reflexionando en todos estos temas. Dios le bendiga.
Referencias
[1] El presupuesto de Cáritas aumentó el 3% en el último año. Este es uno de los datos que se desprende de la Memoria del año pasado y que como cada año se ha presentado, coincidiendo con la Festividad del Corpus. Este aumento hizo posible un presupuesto total de 1.800.000,00 euros en el decurso del año 2005. Una cifra de la que el 65% corresponde a los beneficios de recursos propios del Organismo, es decir, de la venta de los diferentes productos en las tiendas que tiene Cáritas en Menorca. También contribuyen los acuerdos de la entidad con Organismos privados y los donativos particulares. El 35% restante del presupuesto es el resultado de los acuerdos con los Organismos gubernamentales tanto a nivel estatal como comunitario y de los Ayuntamientos con los que Cáritas tiene acuerdos. Este presupuesto hace posible el trabajo de Cáritas, cuyo Gerente es Esteve Ferrer. 300 voluntarios hacen posible la labor de Cáritas en Centros geriátricos o en las tiendas de comercio justo por ejemplo. Además Cáritas cuenta con 65 trabajadores. Fuente: El Diari, España.
[2] Ver también La Falsa Teología de la Liberación en Apuntes de Apologética
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