6 de mayo de 2009

España Eterna

El Cristo de Dalí. Posiblemente, el crucificado más hermoso de la HistoriaIgnacio Bonoso Romero de Contreras

Cuando en un país como el nuestro abundan los Hernández Moltós, los Bárcenas, los Ibarreches y los Joanes Sauras, hay que volver la vista hacia lo bello, resistir, luchar y aguardar a tiempos mejores. Y en nuestro país, pocas cosas se han dado tan bien como la pintura y la poesía. Doy paso en este mi humilde blog a dos genios de España, dos nombres sobresalientes de la mística hispánica, porque Dalí, quizá nadie lo sepa, también era un gran místico, y creía en San Juan y en Gaudí. No hay más que ver el cuadro de arriba. Un país que ha dado al mundo dos hombres así no merece ser condenado. O eso pienso. ¡Quién sabe!

Canción del alma (o Noche oscura)
De San Juan de la Cruz.

1.
En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada;

2.
A oscuras y segura
por la secreta escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada;

3.
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

4.
Aquésta me guiaba
más cierto que la luz de mediodía
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

5.
¡Oh noche que guiaste!;
¡oh noche amable más que el alborada!;
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

6.
En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

7.
El aire del almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

8.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

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