Carlos Caso-RosendiPregunta de un lector (que titula su pedido "Respuesta Urgente").
¿Qué significa que Dios no habita en templos construidos por manos humanas? No quiere decir que Dios no se circunscribe al templo (al de Jerusalén, al de Atenas, al que sea), porque el texto no lo expresa así. Tampoco quiere decir que Dios no habita en templos solamente, porque el texto no lo expresa así. Dios está en todos los sagrarios de todos los templos católicos del mundo. Entonces, por favor, explíquenme cómo interpretar esta cita (Hechos 7,48 y 17, 24)
P.Q.
Contexto: el capítulo 7 de Hechos habla del apedreamiento del diácono Esteban, el primer mártir católico.
Hechos 7,48 dice: "aunque el Altísimo no habita en casas hechas por mano de hombre como dice el profeta..."
Hechos 17, 24-25 dice: "El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas, ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas."Contexto: El discurso del apóstol San Pablo en el areópago—es A-RE-ó-PA-GO, y no AERó-PAGO como lo mal pronuncian algunos frecuentemente—En este discurso el apóstol presenta a los gentiles con la verdad del Evangelio, usando como tema de conversación el propio desconocimiento que los atenienses admitieron cuando le dedicaron un altar "al Dios desconocido".
Frecuentemente nos llegan preguntas capciosas de origen diverso, al buen estilo de los fariseos que siempre tenían preguntitas fatales para Jesús. Muchas de esas preguntas vienen de la mente de algún tío que cree que con un solo argumento mal cocido va a derribar a la Iglesia Católica, o al menos poner a quien les escribe en un aprieto (lo segundo, mucho más fácil que lo primero). Nunca falta uno que se levanta por la mañana y decide que su "buena acción del día" será la destrucción de la Iglesia de Cristo. Esta pequeña pregunta, sin embargo, parece venir de un católico despistado que nunca prestó atención en Misa. Pero, por el Internet uno nunca sabe.
En la Misa, Dios viene a su casa.
¿Por qué digo eso? Porque en la Misa comenzamos con un rito penitencial, que es una especie de confesión de todos los fieles al mismo tiempo, quienes confiesan lo obvio: somos pecadores. En segundo lugar declaramos el Credo, que es la profesión de fe en las doctrinas de la Iglesia por todos los fieles. Estas dos acciones son una forma de "limpiar la casa de Dios" o sea, los corazones de los fieles, antes de recibir a Dios en la Santísima Eucaristía. Esto no lo inventé yo. La Sagrada Liturgia nos habla por medio de signos y así nos presenta la enseñanza divina, así como también lo hace la Sagrada Escritura. Habiendo asistido a Misa, seguramente recordaremos lo que decimos un poquito antes de recibir la Comunión:
"Señor, no soy digno que entres bajo mi techo..." evocando las palabras del centurión en Mateo 8, 8 y Lucas 7, 6.No hace falta ser un gran teólogo para asociar dichas palabras con la visita de Dios a su templo que San Pablo resume así en una de sus cartas:
"¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, que tenéis de Dios, y que no sois vuestros?" (1 Corintios 6, 19).El Cuerpo de Cristo es el Templo
Todos los fieles conforman el Cuerpo de Cristo
Atención a las palabras de San Pedro:
"Acercándoos a él, piedra viva, desechada por los hombres, pero elegida, preciosa ante Dios, también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo." (1 Pedro 2, 4-5)En el centro de este misterio, las palabras de San Pedro y San Pablo nos revelan dos cosas:
—el cuerpo de cada uno de los fieles es un templo en el que Dios mora. La cual revelación llama a todos a recibir a Dios con una conciencia y un cuerpo limpios de toda maldad y desecración preparando una morada digna del Creador: una mente sana en un cuerpo sano con una conciencia limpia. Cristo, el Hijo del Hombre es el ejemplo perfecto de este celo por la pureza de la casa de Dios (Juan 2, 17-25) y la primera piedra del Templo celestial de Dios, la Iglesia glorificada.Las dos sucintas citas de los Hechos que forman parte de la pregunta de nuestro lector, iluminan el significado de este misterio y por eso las examinaremos someramente en su contexto completo. La primera cita viene de Hechos 7, el discurso de Esteban ante sus ejecutores, los miembros del Sanedrín de Jerusalén.
—los cuerpos de todos los fieles conforman el Cuerpo de Cristo, la Iglesia, obra de Dios y no de hombres, en la que mora el Espíritu Santo. Por eso decimos en el Credo "Creo en el Espíritu Santo, la Comunión de los Santos, la Santa Iglesia Católica" y lo decimos en ese orden, ya que sin Espíritu de Dios no hay comunión y sin comunión entre los fieles, no habría Iglesia.
Por el vers. 55 sabemos sin duda que Esteban era "un varón lleno de Espíritu Santo". También sabemos que fue uno de los primeros diáconos de la Iglesia. Era condición para ser diácono, el "estar lleno de Espíritu Santo", o sea, llevar una vida visiblemente limpia y digna de la Palabra que habita en nosotros (ver Hechos 6, 1-6). En su discurso, Esteban da testimonio de la desobediencia y rebeldía de Israel. Entre otras cosas les recuerda que Israel ha recibido a dioses extraños en la tierra que Dios les había dado y por causa de eso, Israel había tenido que sufrir el exilio (vers. 43) O sea, cuando Israel dejó entrar EN SU CASA a dioses falsos, Dios les castigó enviándolos a morar como esclavos en Babilonia, que era LA CASA de dichos dioses.
Con esto se entiende que si no aceptamos al Dios verdadero en nuestro ser, ese espacio vacío, por muy limpio que se halle, será habitado por un dios falso y nos causará el exilio de la casa o familia de Dios. En su forma última, este exilio es el infierno y la pérdida de la visión beatífica, que es la vida eterna en compañía de Dios en el cielo. Ese exilio final es del destino de los que invitan a Dios a una casa inmunda, peor aún, de quienes no invitan a Dios a reinar en sus conciencias y en todo su ser. (Lucas 11, 23-28)
Luego en Hechos 17, 24, San Pablo, hablando a los atenienses explica:
—"El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas, ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas. El creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros; pues en él vivimos, nos movemos y existimos, como han dicho algunos de vosotros: "Porque somos también de su linaje." "Si somos, pues, del linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea algo semejante al oro, la plata o la piedra, modelados por el arte y el ingenio humano. "Dios, pues, pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos y en todas partes deben convertirse, porque ha fijado el día en que va a juzgar al mundo según justicia, por el hombre que ha destinado, dando a todos una garantía al resucitarlo de entre los muertos."Este pasaje que ciertos iconoclastas usan (erradamente) para proclamar innecesarios a todos los templos, nos enseña que Dios creó a la humanidad para morar con El y al mismo tiempo para morar El EN ella. Esto nos da la idea de una comunión especial entre Dios y los hombres, que el Evangelio revela al mundo para invitar a los hombres a sentarse, por así decirlo, a la mesa de Dios. Volviendo a la Misa, eso es justamente lo que la Sagrada Liturgia revela, así como también las Sagradas Escrituras (Apocalipsis 3, 19-20).
"Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo." (Apocalipsis 3, 20).Por lo que es simple y evidente en la Tradición y las Escrituras: Dios no mora en templos hechos de manos, pero nos ha preparado un cuerpo destinado a la gloria celestial si vencemos en la batalla espiritual de este mundo. Esa batalla se vence con la pureza, la virtud divina a la que llegamos por medio de los Sacramentos que Cristo y sus Apóstoles nos legaron. En este cuerpo, con una conciencia limpia, recibimos a Dios en la Santísima Eucaristía y habiendo limpiado El mismo nuestra conciencia, viene a habitar en nosotros.
Hebreos 10, 16-25 lo resume bien:
—"Este es el pacto que haré con ellos. Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré, y añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado." Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca."Si San Pablo exhorta a "no dejar de congregarnos" ¿En qué lugar nos congregamos? Por ejemplo, en la parroquia a la que asisto hay cinco misas durante el fin de semana, a la que asisten unas 800 personas por Misa. Para eso tenemos un templo donde podemos adorar razonablemente y en orden. Si tuviéramos que reunirnos en mi casa, tendríamos un problema ¿verdad? Dios no mora en templos hechos de manos, pero se acerca a los fieles en todo momento y en todo lugar. Uno de esos lugares es el templo, un espacio consagrado por los fieles a la adoración de Dios. Eso no es muy difícil de entender ¿verdad?
Luego, la advertencia de Jesús en el Apocalipsis es clara, Su Divinidad es garantía de que podemos morar con El si nos mantenemos puros de conciencia y cuerpo, invitándolo así a morar con nosotros.
"Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin. Dichosos los que laven sus vestiduras, así podrán disponer del árbol de la Vida y entrarán por las puertas en la Ciudad. ¡Afuera están los perros, los hechiceros, los impuros, los asesinos, los idólatras, y todo el que ame y practique la mentira!" (Apocalipsis 22, 13-15)La idea de los fieles como templo del Espíritu Santo es inseparable de la doctrina católica de la Eucaristía. Es en la Eucaristía que Dios, en el misterio de la Comunión, hace su morada en los fieles. (Juan 6) ¿Significa esto que no debiéramos tener iglesias, basílicas, etc.? Hay quienes tuercen la verdad de la Biblia, amparándose en un par de versículos mal interpretados, para pensar así. Si tal cosa fuera cierta, Dios no hubiera hecho erigir el Tabernáculo en el desierto, o el Templo de Salomón. Es obvio que el edificio parroquial presta un servicio a Dios, a quien debemos la debida reverencia y a quien no podríamos adorar en baldíos o matorrales so pretexto de que "no mora en templos hechos de manos". Es muy cierto que los cielos de los cielos no pueden contener a Dios, pero eso no quita que Dios no pueda visitar su propia creación y morar con los hombres tal como está profetizado:
"Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él Dios con ellos, será su Dios. Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado." Apocalipsis 21, 3-4
3 comentarios:
El lector que nos hizo la pregunta no gustó de la respuesta. Como nos ha escrito ya con varios nombres (Pedro Quiñones, Pedro Pablo Pinto Pardo, Ruben Dario Betanzo Saavedra y otros... ya le tenemos conocido el estilo. Primero viene la pregunta, luego va nuestra respuesta y luego nos contesta con una retahíla de improperios con los que deja prueba de su baja clase. Otro matón de internet al que probablemente los otros niños le pegaban en la escuela:
De: Pedro Quiñones [pedropablopintopardo@gmail.com]
Asunto: ASUNTO CERRADO
Fecha: Domingo, Julio 5, 2009, 2:23 PM
Pues sepa que Frank Morera me contestó que San Pablo se refería al Templo de Jerusalén, al que los judíos consideraban como única morada de Dios. Respuesta incorrecta, porque San Pablo estaba en Atenas hablando con los atenienses. (Todavía está en su sección de P&R)
Sepa, también, que la respuesta que Ud. me dio es inatingente. No tiene que ver lo de los templos de carne y hueso con lo que en mala hora le pregunté. [...][siguen insultos varios]
La palabra "inatingente" no existe en la lengua castellana. Así que me quedo sin saber qué quiso decir este pobre hombre con su vocabulario propio.
La respuesta que le dió el Dr. Frank Morera (en http://tinyurl.com/ok7nxk) es correcta y solo para mostrar la mala voluntad del preguntón, la ponemos aquí, pero antes veamos como plantea la misma pregunta el Sr. "Quiñones" o como se llame a estas horas:
Pregunta hecha por Pedro Quiñones el 06-15-2009:
Dios no habita en templos hechos por manos humanas (S. Pablo). Un sacerdote me dice que significa que Dios no está confinado al templo. Pablo no dijo confinado. En 1180 y 1181 el CIC dice que el templo es morada de Dios, Jesús que está presente. Jesús lo considera la casa del Padre. Ya sé que somos templos, pero eso no tiene que ver con la cita bíblica. No creo que dé igual una sala (living)donde se ora que un templo. Si así fuera, ¿para qué exigir tantos modales en el templo? Como la Biblia no falla, ¿qué significa la frase?
A lo cual el Dr. Frank Morera contesta correctísimamente. Nótese que la frase "en todos los santuarios del mundo" es reciclada por el Sr. Quiñones para volver preguntarle a este blogger lo mismo que ya le había contestado bien y sucintamente el Dr. Morera:
Respondida por Frank Morera el 06-15-2009:
Hola Pedro. San Pablo lo dice hablando del concepto del templo judio donde ellos pensaban que era la UNICA morada fisica de Dios, tal era asi que no se podia adorar a Dios en ningun otro lugar, Dios no es Dios de UN Templo como el concepto judio, El habita en el creyente por medio del Espiritu y en todos los Sagrarios del mundo.Bendiciones +
Conclusión
Hay mucha gente, que no puede o no quiere pensar ni tan siquiera considerar lo que es obvio. Es cierto lo que dice la Escritura: "Los cielos de los cielos no pueden contenerte." Pero eso no es excusa para:
a) no tener templos en los que Dios no "cabe"
b) y luego no adorar a Dios porque Dios no "cabe" en ningún lado
Esa línea de pensamiento es simplemente ridícula. Dios habita donde Su voluntad se lo propone. Dios no está limitado por el tamaño, como nosotros. Así, puede habitar al mismo tiempo y a lo largo de la historia en un templo hecho de fieles. Los templos hechos de manos son para que los fieles se reúnan, para guardar el Sagrario y su Precioso Contenido, para adorar y rezar. Esas cosas se pueden hacer en otros lugares pero por convención tenemos nuestros templos, un lugar conveniente y también sagrado donde Dios nos visita y nosotros visitamos a Dios.
No es muy difícil de comprender, pero para algunos todo se tiene que complicar para así poder condenar, hartando y haciéndole perder el tiempo a la buena gente como el Dr. Morera o el Padre Fuentes (Tito 1, 15).
La palabra 'inatingente' no está en el Diccionario de la Real Academia Española. Quizás quiso decir 'no atinente' (Del lat. attĭnens, -entis, part. act. de attinēre, pertenecer). Adj. Tocante o perteneciente. De todos modos se puede hablar normalmente y decir "no me satisface" o "no corresponde" pero el baturrillo siempre tiene alguna flatulencia para impresionar.
Siguen los berrinches de P.Q.
Tomen un libro de Lógica, por ejemplo el de Irving M. Copi & Carl Cohen, Editorial Limusa de España, busquen la sección FALACIAS, busquen luego las de INATINGENCIA, y por último busquen la falacia de inatingencia AD HOMINEM, que consiste en insultar al interlocutor cuando no hay argumentos con qué vencerlo. Realmente cometí un acto de cobardía intelectual con ustedes al preguntarles lo que no saben responder y al utilizar un término de filosofía elemental.[... siguen más berrinches]
Ya que el Sr. P.Q. lee obras de filosofía y se interesa especialmente en las falacias, debería leer con cuidado la sección sobre la falacia NON SEQUITUR ¿Qué es eso?
Una típica falacia NON SEQUITUR sería:
1. Dios no mora en templos hechos de manos
2. Por lo tanto, no se puede adorar a Dios en un templo
Claro que cualquiera que se detenga dos minutos a pensar en esa proposición, se da cuenta que el templo no es construído para habitación de Dios, sino para beneficio de los fieles. No hace falta fatigar los sesos, ni mucho menos molestar a Frank Morera o al P. Fuentes para llegar a esa sencilla conclusión.
He usado este tema para mostrar la clase de impertinencia que hay que aguantar con frecuencia en esta actividad. Mucha gente nos escribe con actitud sincera, preguntando sobre algo que necesita ser clarificado. Muchos de ellos han sido recibidos en la Iglesia y estas páginas les han servido de ayuda.
Hay otros sin embargo, que no tienen nada que hacer y esperan que buena gente como Frank Morera o el P. Fuentes, les den todo masticado para no tener que pensar ni un minuto.
Por eso dije al principio que la respuesta a esto es obvia y debiera ser mucho más obvia para alguien que dice haber leído un manual de lógica de predicados. Quod minimum specimen in te ingeni?
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